<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441</id><updated>2011-04-21T17:17:22.197-03:00</updated><title type='text'>El Soldado Solitario</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>37</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-116691237660624887</id><published>2006-12-23T19:09:00.000-03:00</published><updated>2006-12-23T19:19:36.630-03:00</updated><title type='text'>La Última Aventura de Aiken Drum</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;Señores, este relato puede no ser una obra de arte. Tal vez no es técnicamente correcto, y desde luego hace muchas suposiciones. Doy por sentado eventos con los que algunos de ustedes podrían no estar de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea como sea, lo he hecho lo mejor que he podido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo de estas semanas he pensado en otras formas de hacerlo. Pensé en un guión para una película, en una obra de teatro, en animaciones en flash y en un cómic. Al final, opté por lo más fácil, porque después de todo sólo quedaría completamente satisfecho si el final de Aiken se produjera como su nacimiento: roleando en torno a una mesa, tirando dados y sintiendo en el pecho el doble o el triple de la emoción que he sentido escribiéndolo (y ha sido bastante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo he escrito. Creo que todos ustedes vieron los OVAs finales de Samurai X. Comenzaban con una petición de los creadores. Yo pido lo mismo, si es posible: lean esto con todo el corazón. Para mí es importante no sólo porque marca el final de un personaje entrañable, tal vez el único personaje que logró ser verdaderamente feliz de entre los varios que he tenido. A la vez, puede marcar el fin de mi vida rolera, ya que dudo que algún día encuentre un grupo como el Círculo Inconcluso, que a estas alturas parece dar los últimos coletazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá no sea así, pero de cualquier modo, éste es el final de las aventuras de Aiken Drum.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último: algunos de los párrafos que siguen indican el título y autor de una canción. Si pueden pensar en formato videoclip (a mí me sirve todos los días, cuando me pongo los audífonos de camino al trabajo), sería genial que bajen los temas mencionados y los escuchen mientras leen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y si el máster o los demás jugadores piensan que es demasiado, que pongo a Aiken casi como un superhéroe y que juego con las probabilidades alejándome del realismo, tienen razón. Pero no me arruinen la idea. Para mí, esta historia es oficial. Espero leer las de cada uno de ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guayec&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;center&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;LA ÚLTIMA AVENTURA DE AIKEN DRUM&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mil kilómetros por hora no parecen demasiado en el espacio.&lt;br /&gt;Un piloto novato podría dudar un momento, revisar las pantallas y los radares en busca de señales de movimiento. Alguien sin entrenamiento tal vez incluso entrecerraría los ojos dentro del casco, adoptando esa típica expresión de velocidad tan común entre los conductores de deslizadores atmosféricos.&lt;br /&gt;Aiken no necesita mirar los monitores del panel de control. Sabe que los motores funcionan porque siente el calor en la espalda y la vibración en los huesos. El sudor se desliza por su frente como una cascada, y el casco vibra tanto que todo se torna borroso, las estrellas se multiplican en el manto negro del universo y Corellia es una mancha verde en una esquina. Aiken nunca ha estado en el interior de un volcán en erupción, pero piensa que debe ser algo parecido a esto.&lt;br /&gt;Es lo que pasa cuando acoplas un turborreactor DvIT GSE de cuarenta toneladas a una moto deslizadora de quinientos kilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;BGM: Hell Is Here - SAVES THE DAY&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;La flota invasora de Darth Veddhartha llegó sin aviso y actuó con rapidez y eficiencia. Los bosques milenarios se convirtieron en desiertos radiactivos; los ríos se evaporaron y las nubes algodonosas se impregnaron de hollín. Las relucientes fábricas de la CIC se deshicieron como castillos de arena bajo la marea destructora de sus propios cazas robados. El resplandor verdeazulado de los templos jedi fue borrado por la furia roja de los sables sith.&lt;br /&gt;Animah Skuld murió en el primer ataque. Estaba trabajando en el único hospital del planeta cuando el fuego atómico la transformó en cenizas, que se mezclaron con las de otras siete mil personas. Aiken lo supo de inmediato. A dos mil kilómetros de distancia y cuarenta metros de profundidad, en el taller de gravimetría en que trabajaba con Akai, sintió su corazón romperse y se quedó sin aire.&lt;br /&gt;Así fue como Aiken Drum, de 56 años, sintió por fin el toque de la Fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El saqueo de Ruusan fue corto. A los seis días de comenzada la invasión, las naves del Sith, cargadas con miles de cazas VF de última generación y decenas de zettabytes de información, se adentraron en el espacio sideral dejando a sus espaldas una esfera de roca humeante y sanguinolenta. Las tropas de la República llegaron dos días más tarde.&lt;br /&gt;Las bajas fueron calculadas en treinta y ocho millones. Los sobrevivientes, dos mil treinta y dos.&lt;br /&gt;Aiken y Akai buscaron los restos de Animah durante una semana; sólo encontraron el dedo índice de su mano artificial. Aiken no dijo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;BGM: Chasing Cars - SNOW PATROL&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Se reunieron con Aisa en Coruscant. Tenía 14 años y era la más avanzada de su clase en la Academia Militar de la República Galáctica. Lloró casi tanto como Arhul, que tenía 18 y se había convertido en estrella de rock. Luego se fueron juntos a Corellia, y allí enterraron lo poco que quedaba de Animah.&lt;br /&gt;Fue una ceremonia sencilla y silenciosa. La pradera era la misma en que se había celebrado el matrimonio quince años antes. Los chicos eran demasiado jóvenes para recordarlo, pero Aiken casi podía ver las mesas sobre el césped, oír las voces de los invitados. Las risas, los brindis.&lt;br /&gt;Una lápida pequeña y un nombre grabado. Eso era todo. Eso y los recuerdos.&lt;br /&gt;Veinticuatro años de recuerdos asaltaron a Aiken y no lo dejaron ir. Embistieron con la fuerza de mil banthas enloquecidos, destrozándole el cráneo y pisoteándole el cerebro, para luego descender hacia el corazón y el estómago, aflojarle las piernas y hacerlo caer de rodillas.&lt;br /&gt;Una vez, mucho tiempo antes, el padre había abrazado a los hijos desconsolados, de pie frente a una tumba más pequeña, menos importante. Ahora fueron los hijos los que abrazaron al padre, sin decir nada porque no había nada que decir, y se quedaron con él hasta muy entrada la noche, cuando por fin dejó de llorar como un niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le costó un tiempo aprender a dominar la pena. La tristeza lo acechaba a toda hora, y despertaba en las noches sudoroso y asustado, buscando la presencia de Animah a su lado. A veces creía sentir su voz en el viento, sus dedos en la nuca, su aliento en la nariz.&lt;br /&gt;Arhul se despidió poco después: una nueva gira interplanetaria. Nuevas canciones. Nuevas y desgarradoras canciones llenas de rabia y dolor. Aiken lo abrazó tan fuerte que casi le rompió las costillas. De algún modo, ambos sabían que no volverían a verse.&lt;br /&gt;Aisa sólo quería venganza. Habló, discutió y gritó, tratando de convencer a Aiken de salir a buscar a los asesinos de su madre. Pero él no se dejó llevar por la ira de su hija. Ella era demasiado joven, y él tenía suficiente ira propia. La envió de regreso a la Academia, y ella se fue pensando que su padre se había vuelto débil y cobarde.&lt;br /&gt;Akai se quedó en Corellia con su padre. Aiken no se opuso. Su hijo era el mejor mecánico que conocía, y necesitaría su ayuda para llevar a cabo el plan que había ideado. Era un plan tan evidentemente suicida que Aiken temió que su hijo no quisiera cooperar. Pero Akai no dijo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontraron la vieja Spitfire de Aiken en el almacén de la silenciosa estación de pruebas de Full Metal Enterprises. Casi todos los trabajadores se habían mudado a Ruusan junto a su jefe once años antes, y ahora estaban muertos y flotaban en la atmósfera del planeta devastado.&lt;br /&gt;Akai era bueno, pero no podía hacerlo todo solo. Aiken no tuvo que hacer mucho para conseguir la ayuda de Dana Goodwill: su hermano también había caído víctima de Darth Veddhartha. Entre los tres modificaron la moto deslizadora hasta el punto de hacerla completamente inservible en cualquier lugar excepto el espacio. Eliminaron la armadura y las turbinas de triple hélice y pusieron a cambio un turborreactor DvIT de cuatro metros cúbicos adosado al tren posterior. En una atmósfera típica de oxinitrógeno y bajo el efecto de una o dos gravedades el simple hecho de encender el reactor hubiera causado la desintegración completa de la moto deslizadora más robusta. En el gélido vacío del espacio, la moto vibraría intensamente pero no perdería su integridad. El mayor problema para el piloto sería la radiación y el calor emitidos por el núcleo engaúrico del motor, situado directamente a su espalda. Aun si soportaba los 50 o 60 grados de temperatura sin desmayarse, la radiación destrozaría sus vísceras y moriría al cabo de dos o tres semanas.&lt;br /&gt;Por suerte, el asalto a la flota oscura no tomaría más de dos o tres horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente todo estuvo a punto. Dana volvió a casa con una promesa y Akai tomó un trasbordador a Coruscant con lágrimas en los ojos. Se reuniría con Aisa y Arhul en la capital, y sólo entonces les comunicaría a sus hermanos el plan de su padre. Cuando ya no pudieran hacer nada.&lt;br /&gt;Los espías de Morgo II avisaron a Aiken una semana antes de que la flota de Darth Veddhartha atacara Corellia. Era algo natural, después de todo, que en su calculado asalto a la República el Sith fuera desarticulando una a una las fábricas de astronaves y los mundos tecnológicamente superiores. La información entregada por el sucesor de Gordo Morgo incluía un dato mucho más importante: decía en qué barcaza se encontraría el Señor Oscuro.&lt;br /&gt;En esa semana Aiken recibió una última visita. El doctor Zeuss Blood, un viejo amigo, responsable de casi todos los ciberimplantes del soldado, dijo que era una locura. Pero aun así lo hizo.&lt;br /&gt;Cuando se fue su credistick contenía el triple de dinero, y Aiken tenía una enorme cicatriz vertical en el tórax.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche antes de la batalla, Aiken tuvo &lt;a href="http://aikendroom.blogspot.com/2006/12/testamento.html"&gt;un sueño extraño&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces llegaron las naves. La República estaba preparada, y la Batalla de Corellia llenó el espacio de nuevas y parpadeantes estrellas anaranjadas, allí donde los cazas estallaban en llamas y los blásters hacían resplandecer los escudos.&lt;br /&gt;Mientras los soldados de la República hacían lo posible por aguantar el embate de cientos de veritech armados con gigantescos sables de luz roja, Aiken, en el otro extremo del planeta, se alejó de éste en un caza viejo y destartalado, arrastrando tras de sí la Spitfire modificada. Luego, flotando en medio de la nada, rezó por primera y última vez en su vida.&lt;br /&gt;Le rezó a la Fuerza y le rezó al espíritu de Animah, y pidió por sus hijos y por la República y hasta se permitió dar las gracias por lo vivido.&lt;br /&gt;Después montó en su moto, ajustó cada rifle, cada pistola y cada granada a su traje de vacío, y encendió el turborreactor. El tirón inicial por poco lo arranca del asiento, pero se mantuvo firme y enfiló hacia la lejana batalla. Hacia las explosiones en el espacio sobre Corellia.&lt;br /&gt;Hacia Darth Veddhartha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;bgm:&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;BGM: Pulled Under At 2000 Meters A Second - ANATHEMA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el centro de control de la MUERTE, la nave insignia de la flota del Sith, decenas de técnicos se inclinan sobre decenas de monitores, apretando botones, girando llaves, gritando órdenes. Las pantallas muestran la posición aproximada de las casi seis mil astronaves que llenan el espacio suborbital de Corellia.&lt;br /&gt;De repente, un punto rojo aparece en los límites del radar.&lt;br /&gt;- Señor, un torpedo desde X2367.&lt;br /&gt;Varios oficiales se acercan a la consola. La inteligencia había asegurado que no llegarían flotas republicanas de refuerzo a tiempo. Todos hablan al mismo tiempo:&lt;br /&gt;- ¿Un ataque lateral?&lt;br /&gt;- ¿Cuántas naves son?&lt;br /&gt;- Esa no es la dirección de Coruscant.&lt;br /&gt;Pasan dos segundos, luego tres. El punto sigue avanzando en solitario.&lt;br /&gt;- ¿Sólo uno? ¿Sólo un torpedo?&lt;br /&gt;- No es un torpedo. Va demasiado rápido.&lt;br /&gt;- Mira la masa calculada. Es muy pequeño para ser un caza.&lt;br /&gt;- Cierto, pero la estela de radiación indica un reactor engáurico.&lt;br /&gt;- ¿Tal vez un misil atómico?&lt;br /&gt;- No importa, los autolásers se encargarán de él.&lt;br /&gt;Los oficiales se separan, dirigiéndose a otras consolas. Hay muchas variables que tener en cuenta. Hay una guerra que ganar.&lt;br /&gt;- Se... ¿Señor?&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa ahora?&lt;br /&gt;- El torpedo. Ha esquivado el láser.&lt;br /&gt;Varias cabezas se levantan, todas las miradas caen sobre el panel de control que muestra al pequeño punto rojo.&lt;br /&gt;- Los torpedos no esquivan los lásers.&lt;br /&gt;- Éste sí. ¡Lo ha hecho de nuevo!&lt;br /&gt;- ¡No es un torpedo!&lt;br /&gt;- Acaba de entrar en rango de cercanía 2.&lt;br /&gt;- ¿Qué hay de los autoblásters?&lt;br /&gt;- Si pudo esquivar los lásers podrá evadir los blásters, ¿no crees?&lt;br /&gt;- Envía un par de TIEs a ocuparse de él.&lt;br /&gt;- Rango de cercanía 1.&lt;br /&gt;- Está dentro del alcance de los holoscopios. Dame una imagen.&lt;br /&gt;- ¿Qué es es eso?&lt;br /&gt;- Parece... parece una moto deslizadora.&lt;br /&gt;- ¿Una mot...?&lt;br /&gt;- ¡Señor, ha aumentado la velocidad!¡Los TIEs no han podido interceptarlo!&lt;br /&gt;- ¡Rango 0!¡Ha ingresado al núcleo de la flota!&lt;br /&gt;- ¡Va a chocar con el VENGANZA DE DEM...!¡No!¡Lo ha esquivado!&lt;br /&gt;- Se dirige hacia...&lt;br /&gt;- Se dirige hacia aquí.&lt;br /&gt;Todos los oficiales y radiocontroladores alzan la vista. Dejan de mirar los monitores y miran en cambio por las ventanas. A lo lejos, dos TIEs maniobran entre enormes barcazas de guerra y naves de suministros, tratando de alcanzar un punto rojo que escupe fuego. Pero la moto de Aiken está demasiado cerca. Casi pueden ver sus propios reflejos en el casco del piloto suicida. La mayoría ni siquiera alcanza a gritar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aiken aprieta un botón en el panel de la moto. Luego flexiona las piernas y salta.&lt;br /&gt;La Spitfire, convertida en un bólido asesino llena de diruptores iónicos, se estrella contra los escudos de la MUERTE. La torre de control se abre como un huevo y derrama figuras antropomorfas vestidas de negro que se pierden en la negrura del espacio. El ancla magnética de Aiken se fija al casco de la nave de dos kilómetros de longitud. En treinta segundos está en el interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;bgm:&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;BGM: Delusional - SAVES THE DAY&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Los siguientes quince minutos son un borrón en la retina de Aiken; una sucesión de disparos, explosiones, patadas, puñetazos, sangre, quemaduras, blásters, gritos, caídas, desgarros, cortes, puñaladas, huesos rotos, paneles arrancados y pasillos interminables de la que se ocupa la parte más profunda y primitiva de su tronco cerebral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;bgm:&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;BGM: Thoughts Of A Dying Atheist - MUSE&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando la corteza encefálica vuelve a tomar el control, Aiken se encuentra en el puente de oficiales de la nave, rodeado por cincuenta guerreros sith que empuñan sesenta y tres sables de luz. La mayor parte de la sangre que cubre su cuerpo pertenece a los cien o doscientos cadáveres que han formado una estela rojiza y resbaladiza a sus espaldas. Pero su brazo cibernético ha quedado inservible, y las chispas riegan el suelo y rebotan como perlas de electricidad. Ya no le quedan granadas, y ha perdido ambos rifles. Esta vez una pistola no bastará.&lt;br /&gt;Las hojas de luz llenan sus piernas de orificios humeantes. Los nudillos de decenas de guantes de combate se estrellan contra su rostro y su vientre. Apenas siente cuando le cortan la pierna derecha a la altura de la rodilla. Alguien le arranca de cuajo lo que queda del ciberbrazo. Un dedo revienta su ojo derecho. Aiken grita, se debate, se agita como un perro moribundo, como un pez en una red, como un gusano en un anzuelo.&lt;br /&gt;Sólo entonces, cuando yace despatarrado en el suelo, desarmado e inmóvil, tuerto y medio muerto, Darth Veddhartha sale de las sombras. Se acerca ceremoniosamente y dice algo con una voz profunda y terrible, pero el traductor universal de Aiken es un amasijo de metal y plástico y no entiende nada. Seguramente se está burlando. Es lo que siempre hacen los sith.&lt;br /&gt;Aiken intenta decir algo, pero tiene los labios rotos, la lengua hinchada y le faltan dientes, y sólo consigue balbucear. Veddhartha sigue hablando mientras se acerca. Gesticula con una mano huesuda y el cuerpo de Aiken comienza a flotar, atenazado por el poder de la Fuerza. Poco a poco adopta una postura vertical laxa, como una marioneta en el casillero o un hombre balanceándose en la horca. Aiken vuelve a decir algo, babeando y sangrando y sintiendo el peso de la carne aferrarse a sus huesos trizados. Tiene la cadera dislocada y un pulmón colapsado. Quiere dejarse llevar. Quiere morir y dejar el dolor atrás, apagarse lentamente y caer en la negrura. Duele tanto. Duele demasiado.&lt;br /&gt;Ahora su rostro está frente al de Veddhartha. Aiken lo intenta una vez más.&lt;br /&gt;- B...ughh... -susurra.&lt;br /&gt;Darth Veddhartha acerca la oreja a la boca irreconocible del soldado vencido.&lt;br /&gt;Aiken piensa en Animah. El mundo se vuelve azul y verde y está de nuevo frente a su pequeña casa en Corellia. Los niños juegan con el gato, las olas murmuran a la distancia. Animah se inclina sobre él y lo llena todo con sus ojos verdes y su pelo negro.&lt;br /&gt;En el puente de oficiales de la nave Aiken Drum dice:&lt;br /&gt;- Boom.&lt;br /&gt;Y muere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El doctor Blood había dicho que era imposible. La bomba era demasiado grande.&lt;br /&gt;Aiken no había claudicado. Usar una bomba más pequeña sería arriesgarse a que Veddhartha quedara vivo. Los sith eran escurridizos y paranoicos. Había que acabar con él y a la vez destruir la nave y la tripulación, y con suerte todo lo que hubiera en un radio de diez kilómetros.&lt;br /&gt;- De acuerdo -había dicho Blood-, pero entonces debo hacer espacio.&lt;br /&gt;A Aiken no le importó. No tenía intenciones de volver a usar el estómago y los intestinos, y podía funcionar igual de bien con un solo riñón. Con eso y un pedazo del hígado fue suficiente. Blood sujetó las vísceras restantes con una red orgánica e implantó la bomba. La conectó a los músculos cardiacos y cerró el pecho con parches de sintepiel. Después le inyectó medio litro de nanocirujanos y biorestauradores y lo despertó para recibir su paga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nave insignia MUERTE se convierte en una esfera de luz tan blanca e intensa que la mayoría de los testigos creen presenciar el nacimiento de una estrella. La explosión absorbe a unos y empuja a otros hacia la atmósfera de Corellia. Tres barcazas de guerra y decenas de pequeños VFs descontrolados se desintegran en el interior de la luz.&lt;br /&gt;Sin comandante ni soporte logístico, la flota invasora no es rival para la armada republicana.&lt;br /&gt;La batalla termina en dos horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;bgm:&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;BGM: All These Things That I've Done - THE KILLERS&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La Explanada Glitannai está repleta. Más de doscientas mil personas estiran sus brazos y alzan sus voces tratando de alcanzar lo inalcanzable. El cielo está lleno de balcones flotantes. Los aerodeslizadores se apiñan junto a los holoproyectores. Las cámaras transmiten el espectáculo a más de ochenta planetas del Núcleo y al menos una docena del Anillo Interior. En el escenario principal, levantado sobre la gigantesca plaza que en otro tiempo ocupara el Palacio Imperial, Arhul Drum siente los latidos de mil millones de corazones, la atención de diez mil millones de ojos, la avidez y el júbilo de un público innumerable diseminado a lo largo y ancho de la galaxia.&lt;br /&gt;Siente cómo extraen la savia de sus canciones, las emociones de su música, la esperanza, la rabia, la alegría, la frustración. Absorben su vida y a cambio le entregan las suyas. Mil millones de vidas.&lt;br /&gt;Arhul no puede utilizar la Fuerza. Lo supo al cumplir los diez años, el día que le dijo a sus padres que quería ser jedi. Ellos le hablaron de Arhul Holt, de los clones, de la modificación genética que lo hacía insensible a la corriente cósmica que fluía a través de todos los seres vivos. Tal vez por eso era capaz de sentir mejor todo lo demás. Tal vez estaba verdaderamente vacío, como habían dicho los maestros de Ruusan, y por eso trataba de llenarse con la vida de los demás. Como si fuera una especie de vampiro. O como una especie de osmosis espiritual.&lt;br /&gt;Pero no, no era eso. Porque Arhul no se quedaba con nada. Tomaba lo que la gente le ofrecía inconscientemente y lo devolvía mejorado. Filtrado a través de sí mismo. Purificado. Y por eso era el artista más popular de la República y los mundos aledaños: porque cada cual veía en él lo mejor de sí mismo.&lt;br /&gt;Éste es el concierto más masivo que ha dado, y el primero tras el triunfo sobre las fuerzas de Darth Veddhartha. La gente sonríe en todas las calles y en todas las casas. La República ha sobrevivido una vez más, y todos se sienten partícipes de la victoria. Este concierto cerrará una semana solemne de discursos y funerales. Las holoplataformas proyectan continuamente cientos de miles de rostros: las caras de las víctimas, los civiles y los militares, los granjeros y los sacerdotes jedi, los humanos y los kel-dor y los cereanos. Millones de rostros saludando desde el más allá mientras la música se derrama sobre la explanada.&lt;br /&gt;Pero hay dos rostros que no aparecen en los holoproyectores. Son dos rostros enormes y luminosos que observan a la multitud desde una pantalla de dos hectáreas situada a espaldas de Arhul.&lt;br /&gt;En realidad, no observan a la multitud. Lo observan a él, a su pequeño hijo adoptivo, y le dan fuerzas para no sucumbir al nerviosismo y el asalto emotivo de su público.&lt;br /&gt;- Papá, mamá -susurra Arhul-. Ésta es para ustedes.&lt;br /&gt;Y comienza a cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;center&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;Música para los créditos: If It Takes Forever I Will Wait For You - CONNIE FRANCIS&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-116691237660624887?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/116691237660624887/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=116691237660624887&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116691237660624887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116691237660624887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/12/la-ltima-aventura-de-aiken-drum.html' title='La Última Aventura de Aiken Drum'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-116587744854082352</id><published>2006-12-11T19:48:00.000-03:00</published><updated>2006-12-11T19:50:48.553-03:00</updated><title type='text'>Testamento*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El último sueño de Aiken Drum fue así:&lt;br /&gt;Caminaba por una llanura helada. Los límites de la llanura se encontraban ocultos por una niebla espesa como el algodón. Del suelo congelado surgían ocasionalmente afilados colmillos de hielo, y en la cellisca interminable daban la apariencia de ser los gruesos troncos de árboles muy viejos.&lt;br /&gt;Aiken vagó por el bosque de cristal sin conocer su destino. Estuvo perdido durante lo que parecieron años.&lt;br /&gt;Después de un tiempo creyó escuchar algo. Un suave murmullo como de agua corriente o susurro de hojas. Caminó buscando el origen de aquel sonido y entonces, sin previo aviso, Aiken se topó con un hombre. Era un hombre de pelo blanco como la nieve y ropas azules como el cielo del verano. Sus cabellos se agitaban al son de una brisa invisible y ligera, y parecía estar en el fondo del mar. Llevaba un arco en la mano y un carcaj repleto de flechas en la espalda. Estaba de pie sobre una roca y daba la impresión de estar recitando una letanía a su dios.&lt;br /&gt;Aiken sintió vergüenza al interrumpirlo, pero llevaba mucho tiempo perdido y sentía un irrefrenable apremio por llegar a algún lugar.&lt;br /&gt;- ¿Por dónde es? -preguntó al sacerdote de los vientos.&lt;br /&gt;Entonces el hombre de la túnica celeste puso una flecha en su arco y disparó hacia el cielo despejado, y la estela de su disparo dibujó una línea blanca sobre el césped fresco de un valle secreto.&lt;br /&gt;Aiken comenzó a descender hacia el fondo del valle. Cuando iba por la mitad recordó que no había dado las gracias, pero al girarse vio que el monje había desaparecido.&lt;br /&gt;Al final de la ladera el camino blanco conducía hasta un gran templo de piedra. La fachada era negra y tenía tallada una gigantesca cruz; en la intersección de las barras había dos ojos abiertos, que lo miraban. Aiken no supo decir si lo miraban con furia o con tristeza.&lt;br /&gt;A medida que se acercaba a la entrada pudo ver que muchos otros caminantes se dirigían al mismo lugar. Aunque Aiken caminaba rápido, y al final casi corría, fue el último en entrar al templo.&lt;br /&gt;Sin embargo, justo cuando iba a entrar algo llamó su atención al pie de la escalera, y se desvió un instante para mirarlo. Era un pequeño montón de tierra revuelta, como esos montículos que indican la presencia de una madriguera o una tumba reciente. Algunos huesos sobresalían. Aiken removió entre ellos con un pie y descubrió un cráneo humano. Lo miró de cerca y vio que en la frente del muerto había grabada una X. Entonces el cráneo se convirtió en cenizas y un súbito vendaval, casi una borrasca, se llevó los restos.&lt;br /&gt;Una campana comenzó a tañer y Aiken se apresuró a entrar al templo.&lt;br /&gt;Había un corto pasillo, y a cada lado una enorme estatua representando a un guerrero con la espada desenvainada. Las espadas se cruzaban en lo alto, y Aiken tenía que pasar bajo ellas. El de la derecha parecía un rey legendario. Tenía una hermosa corona y muchas joyas resplandecientes engarzadas en el pétreo atuendo. El pedestal tenía una inscripción: AMISTAD.&lt;br /&gt;El de la izquierda no tenía ojos, y sus ropas eran indefinibles. Era un ciego de edad inconmensurable, y su espada era curva y estilizada como las de los orientales. El pedestal bajo el inmortal sin vista decía: SOLEDAD.&lt;br /&gt;Aiken pasó bajo las espadas, pero se inclinó más hacia una de las estatuas, alejándose de la otra. Sin embargo, una vez al otro lado, no supo a qué lado se había inclinado.&lt;br /&gt;La nave del templo estaba repleta. Decenas de viajeros parecían haberse congregado a rezar. Allí Aiken vio fornidos y hoscos luchadores y tétricos hechiceros ocultos bajo capuchas sombrías. Había jóvenes con armas de fuego y todo tipo de espadas, batiéndose a duelo o riendo de bromas que se perdían en ecos en la bóveda del templo. Aiken vio a un hombre de piel azul vestido con conchas, que empuñaba un tridente y discutía con un ser enorme con cabeza de toro. Había también una grácil y hermosa mujer que parecía coquetear con todo el resto, y su risa despreocupada era como bálsamo, aunque Aiken evitó acercársele.&lt;br /&gt;Aiken también creyó vislumbrar al monje del arco y la túnica azul, pero luego se concentró en un hombrecillo diminuto y saltarín como una araña, que paseaba entre los comensales y les vaciaba los bolsillos, las bolsas y hasta las botas sin que se dieran cuenta. Como no quería que le robaran, Aiken se apuró en salir de la multitud.&lt;br /&gt;Así llegó al altar, en lo más profundo del templo, y vio que había un libro abierto sobre la piedra.&lt;br /&gt;Quiso cerrarlo para leer el título, pero parecía estar fundido al altar, así que comenzó a ojearlo. La primera palabra escrita era TILION, y después había una larguísima serie de nombres que Aiken parecía recordar de algún sitio, aunque no supo de dónde. Cuando llegó a la última palabra, SOREN, un hombre maduro, con lentes y esa expresión de indiferencia de quien ha viajado mucho y ha visto siempre lo mismo, se acercó a él y entregándole una pluma entintada le dijo:&lt;br /&gt;- Te toca. Eres el último.&lt;br /&gt;Entonces Aiken escribió su nombre: AIKEN.&lt;br /&gt;Cuando levantó la vista el hombre se había ido, y no había nadie más en el templo. Aiken cerró el libro y leyó dos palabras. Etter Vide. Luego despertó, y supo que ése sería el último día de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* &lt;em&gt;Próximamente: EL FINAL&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-116587744854082352?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/116587744854082352/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=116587744854082352&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116587744854082352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116587744854082352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/12/testamento.html' title='Testamento*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-116515596009056403</id><published>2006-12-03T11:16:00.000-03:00</published><updated>2006-12-03T11:26:00.110-03:00</updated><title type='text'>Sobre Arhul*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;ANIMAH y AIKEN conversan sobre su hijo adoptivo ARHUL durante el trayecto hacia una presentación del Cuerpo Diplomático de Ruusan en el Senado (Coruscant).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Animah, que ha estado vacunando a sus hijos durante tres años como parte de un tratamiento destinado a incrementar la resistencia de los niños a las toxinas y gérmenes, está preocupada por la inesperada resistencia de Arhul incluso a las pequeñas dosis de patógenos debilitados. Además, los análisis de rutina llevados a cabo han demostrado que pese a que Arhul comparte el tipo sanguíneo del 66% de la población humana, no puede actuar como receptor ni donante de sangre tradicional. Experimentos in vitro han mostrado un feroz ataque por parte de las células de Arhul sobre las proteínas exógenas. Ni siquiera la sangre de Aiken, que comparte algunas características específicas de los organismos clonados, es aceptada por el cuerpo de Arhul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aiken recuerda que cuando decidió adoptar al joven clon de Arhul Holt, el Consejo Jedi realizó algunas pruebas al niño, y alguien le dijo al soldado que con el tiempo Arhul desarrollaría una poderosa resistencia a la Fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, siendo la Fuerza una parte integral de la galaxia, ahora parece que esa resistencia podría incluir a todo aquello diferente a Arhul mismo. Como si el universo fuera una enfermedad que Arhul tratara de mantener fuera de su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una metáfora más preocupante, dado que la composición biomolecular del pequeño es básicamente idéntica a la del resto de los seres vivos (incluyendo midiclorias), es que Arhul es como una célula en las etapas tempranas de una desregulación que podría provocar un cáncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aiken decide finalmente hacer una visita a la Dra. Enya Morrison, que se encuentra recluida en una prisión cuyo emplazamiento sólo conocen algunos representantes del Consejo Jedi y el Senado de la República.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3054/1122/400/884071/Sobre%20Arhul%201.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Evidentemente, la resistencia de Arhul a la Fuerza no tiene nada que ver con la presencia o ausencia de midiclorias, sino con algo más que aún no ha sido explicado. La Fuerza no puede describirse sólo en base a física y biología.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-116515596009056403?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/116515596009056403/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=116515596009056403&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116515596009056403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116515596009056403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/12/sobre-arhul.html' title='Sobre Arhul*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-116466610896487888</id><published>2006-11-27T19:16:00.000-03:00</published><updated>2006-11-27T19:21:49.006-03:00</updated><title type='text'>UNA MUERTE EN LA FAMILIA*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Aisa es la que menos llora. Es la más pequeña, pero también la más fuerte. Aprieta los labios y mira al cielo. La luz de un carguero se mueve entre las estrellas tempranas.&lt;br /&gt;Akai trata de contenerse, pero sus ojos hinchados lo delatan. Quiere ser fuerte y sostener a su hermano. El atardecer pinta de rojo su cara y veo dos riachuelos brillantes en sus mejillas.&lt;br /&gt;Arhul casi no puede respirar por el llanto. Siento sus dedos pequeños en mi mano, preguntándome cosas para las que no tengo respuesta. Necesita consuelo; quiere una explicación.&lt;br /&gt;Yo nunca he llorado en mi vida. Creo que no sé cómo hacerlo. Así que no digo nada, sólo me arrodillo y abrazo a mis hijos y vuelvo a mirar la lápida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AQUÍ DESCANSA DEMONTRÉ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un buen gato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* &lt;em&gt;In memoriam&lt;/em&gt;, y aprovechando la muerte de aquel otro Demontré en la campaña "oficial".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-116466610896487888?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/116466610896487888/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=116466610896487888&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116466610896487888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116466610896487888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/11/una-muerte-en-la-familia.html' title='UNA MUERTE EN LA FAMILIA*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-116363428106356289</id><published>2006-11-15T20:35:00.000-03:00</published><updated>2006-11-15T20:44:41.096-03:00</updated><title type='text'>Podcrash*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;- Creo que deberíamos quitar la capa de siligel -dijo Aiken, y fue así como perdió el brazo.&lt;br /&gt;Porque después de un par de horas de discusión, Bean Banditt y Gulag A'rrin cedieron ante la idea del socio fundador de Full Metal Enterprises, y una semana más tarde las turbinas de doble giro de la vaina de carreras encargada por el Sebulba Racing Group había perdido la cubierta interna de polímero aislante, lo que daba como resultado un vehículo mucho más ligero, rápido y, desafortunadamente, peligroso.&lt;br /&gt;Sin embargo, el Grupo Sebulba compró el diseño del equipo corelliano en lo que demostró ser una buena decisión, ya que sus vainas ganaron multitud de carreras y obligaron a los competidores a implementar la mejora, pese a las quejas de los pilotos que debían sufrir el aliento infernal de las turbinas recalentadas. Desde luego, el apabullante incremento en la velocidad de las carreras se vio compensado por la necesidad de incluir unas cuantas visitas extras a los pits; pero en conjunto, los 8 segundos requeridos cada 3 vueltas para cubrir los motores con gas refrigerante R2 no eran nada en comparación a la disminución del laptime total en casi 3 minutos y medio. Una maravilla para los organizadores, que ahora podían empaquetar 6 y hasta 7 carreras donde antes sólo cabían 3.&lt;br /&gt;Así que en definitiva fue un buen negocio para Aiken Drum y FME.&lt;br /&gt;El problema es que para conocer el límite de un motor, uno debe traspasarlo. Las turbinas de vainas "descubiertas", como son conocidas desde entonces, pesan un 18% menos que las que poseen cubierta de siligel, y pueden funcionar a máxima potencia por 36 segundos sin sobrecalentarse. Después de ese tiempo, el piloto todavía cuenta con una ventana de seguridad de medio minuto, lo que resulta más que suficiente en los circuitos tradicionales de tipo FT (Fórmula Tatooine). Del mismo modo que nadie en su sano juicio usaría un TIE Fighter para recorrer los tupidos bosques de Kashyyyk, una vaina de carreras no es útil para recorrer largas distancias sin descanso. Esto es especialmente cierto si se trata de una vaina de turbinas descubiertas.&lt;br /&gt;Pero como todo prototipo, antes de llegar a las pistas el modelo debía ser probado, y siguiendo la estricta política de Full Metal Enterprises de no emplear droides ni controles remotos en sus diseños, el piloto debía ser alguien del equipo.&lt;br /&gt;No hay cobardes en FME, aunque tal vez haya varios locos. De cualquier modo, todos pilotaron las vainas de prueba durante los primeros días, aumentando poco a poco la exigencia al motor y la distancia recorrida. Así que fue un asunto de suerte (mala suerte) que el calor generado por las turbinas sobrepasara la disminuida capacidad aislante de los cilindros cuando Aiken Drum se encontraba al volante.&lt;br /&gt;Cuando el rotor externo de la turbina derecha decidió que la temperatura era demasiado alta para seguir soportándola y se desprendió del eje, atravesando el fuselaje y cercenando el brazo de un Aiken de cuarenta años a la altura del hombro, la vaina se encontraba a dos metros de altura sobre las tranquilas aguas del lago Blanco, cuya lisa superficie resultaba perfecta para las pruebas de FME. Por supuesto, era difícil estallar en llamas si uno tenía el infortunio de estrellarse contra el agua; por otra parte, un poco de oleaje siempre era preferible si se volaba a una altura segura de cinco metros o más, ya que en tal caso el vehículo y el piloto tendían a rebotar menos, hundirse antes y romperse menos huesos.&lt;br /&gt;Ese día el lago era como un muro de duracero. La góndola y las turbinas (o lo que quedaba de ellas) se hicieron trizas en dos segundos, vaporizándose sobre el espejo de las aguas como una cápsula fúngica deshaciéndose en una nube de esporas. Aiken Drum, en tanto, tuvo la presencia de ánimo para sobrevivir. Los detalles no importan, y en cualquier caso todo sucedió demasiado rápido: la experiencia almacenada en los músculos y tendones del viejo soldado tras más de tres años practicando deportes de riesgo y pilotando naves de prueba, los nervios de acero forjados a lo largo de toda una vida entregada al peligro, y los reflejos felinos heredados de la matriz de clonación ayudaron al excapitán a saltar lo más lejos posible del desahuciado bólido, en dirección totalmente opuesta y en un ángulo bastante alejado de la paralela. Todo lo cual tuvo como resultado una clavícula, cuatro costillas, una cadera y un fémur rotos, en vez de un hombre muerto diseminado en una superficie de medio kilómetro de radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer rostro que vio cuando por fin despertó, día y medio más tarde y tendido sobre una bandeja de recuperación en el hospital Kasan Moor, no fue el de su esposa Animah. Tampoco el de alguno de sus hijos o de sus compañeros de trabajo. En vez de eso, un hombre joven le miraba con cara de preocupación, como si se sintiese culpable por algo. A la mente de Aiken le costó unos minutos salir del fangoso pozo de estupidez provocado por la anestesia, pero cuando lo logró identificó rápidamente a Kyuzou Goodwill, el jedi conocido como Anatta, con quien había establecido una especie de relación amistosa muy poco frecuente (básicamente porque Aiken no solía hacer nuevas amistades, y mucho menos con jedi).&lt;br /&gt;- Lo siento -dijo Anatta.&lt;br /&gt;Y efectivamente, Aiken había despertado, como entendía ahora el soldado retirado, debido a las punzadas provocadas por el joven jedi-piloto, que se afanaba con una aguja curva y un pequeño arsenal de cables, gasas, parches y ungüentos sobre la multitud de cortes y hematomas que cubrían el tórax del herido.&lt;br /&gt;- Llamaré a Animah -dijo Anatta, y se dispuso a abandonar la habitación. Pero como Aiken odiaba estar en desventaja, y la falta de información era la peor desventaja de todas, alargó la mano derecha para retener al jedi y abrió la boca para hacerle unas preguntas.&lt;br /&gt;Como no pasó nada, tuvo que mirar hacia abajo y sufrir un momento de espanto y desconcierto al descubrir que su brazo entero había desaparecido. Una exclamación intentó surgir de sus labios, pero en su lugar sólo se escuchó un suspiro apagado. Mientras sus recuerdos se abrían paso, Anatta, que había notado la incertidumbre en el rostro hinchado de Aiken, trató de explicar lo sucedido.&lt;br /&gt;- No intentes hablar -dijo-. Tus pulmones nuevos deben estar algo rígidos todavía, y tu tráquea aún no cicatriza.&lt;br /&gt;No había que ser un telépata para entender la mirada de Aiken, incluso teniendo en cuenta que uno de sus ojos era una esfera de plástico encajada en una órbita de metal. Pero el hecho de ser una persona habituada a sentir las fluctuaciones de la Fuerza ayudó a Anatta a comprender mejor y más rápidamente la multitud de emociones que emanaban del soldado convalesciente.&lt;br /&gt;- Todos están bien -continuó, tranquilizadoramente-. Animah y los niños, y tus compañeros del taller. El daño que sufriste fue masivo, pero repartido en todo el cuerpo. No pasaste mucho tiempo sobre la bandeja de cirugía.&lt;br /&gt;Todo lo cual era más o menos obvio, Anatta lo sabía, al igual que Aiken, pero era bueno hablar un poco simplemente para ir despejando la adormecida conciencia del cuarentón herido.&lt;br /&gt;- Te preguntarás por qué estoy aquí, cosiéndote en lugar de un droide enfermero y poniéndote cremas en vez de sumergirte en el tanque bacta del hospital. O, ya que estamos, por qué no uso simplemente la "magia jedi" para curarte.&lt;br /&gt;Aiken asintió ligeramente, porque ésa era básicamente la pregunta más importante. No era la primera vez que resultaba herido en el trabajo, y casi siempre la recuperación era cosa de horas. Un brazo ausente y una pierna rota podrían tomar un par de días de trabajo, pero los cortes menores, las magulladuras, las costillas trizadas... todo eso debería haber sido tratado. Eran sólo pequeñas molestias de las que se ocupaban los droides y los asistentes rutinariamente. ¿Qué hacía un viejo conocido de la Orden utilizando hilo y aguja sobre su piel?&lt;br /&gt;- Bueno, la verdad es que llevo ya dos semanas aquí. Estoy aprendiendo algunas cosas sobre primeros auxilios, tratamiento de enfermos y cirugía menor. No es bueno depender exclusivamente de los dones de la Fuerza: uno corre el riesgo de encapricharse con el método fácil y rápido de hacer las cosas -a Aiken esta breve introducción le aburría, pero aún estaba medio atontado, no podía hablar, y entornar el ojo como muestra de hastío hubiese sido descortés tratándose de Anatta, así que siguió escuchando lo mejor que pudo-. He tratado de mantener un bajo perfil. Obviamente un hospital es el mejor sitio para aprender sobre enfermedades, pero también es un lugar donde un jedi puede atraer la atención de los desesperados, lo que podría incomodar o estorbar a los verdaderos médicos. Por eso uso el delantal en vez de la túnica.&lt;br /&gt;En ese punto Anatta volvió a sentarse junto a Aiken, y retomó la tarea de suturar las múltiples heridas en el pecho y abdomen del soldado a la vez que hablaba con su ya familiar y calmada voz.&lt;br /&gt;- Nadie sabe que estoy aquí, ni siquiera mi familia. Pero en cuanto supe que habías sufrido un accidente me puse en contacto con Animah, y ofrecí mis habilidades allí donde fueran útiles -Anatta levantó la vista un instante para mirar a Aiken a los ojos-. Estaba realmente preocupada, pero eso no hace falta que te lo diga, ¿verdad? Creo que incluso con tu historial, esta vez estuviste demasiado cerca de no volver.&lt;br /&gt;Con un leve tirón, el jedi cortó el cordón de sutura y comenzó a cubrir la herida con gasas adhesivas.&lt;br /&gt;- Estuvo en la sala de operaciones todo el tiempo, pero una vez que los doctores le aseguraron que lo peor había pasado, y que aparte del brazo no perderías nada más, se fue a casa. Toda la preocupación había sido reemplazada por una rabia tan evidente que tuve que acercarme y hablarle, por temor a que matara al primer enfermero imprudente que se le cruzara.&lt;br /&gt;Ahora Aiken parecía mucho más atento.&lt;br /&gt;- ¿Te sorprende? -preguntó Anatta, aunque la respuesta estaba clara-. Pues no debería.&lt;br /&gt;Y aquí Anatta soltó la parrafada que había estado preparando desde que había tenido aquella conversación con Animah. No era exactamente un sermón, ni nada de eso, sino una forma de ayudar a Aiken a prestar atención a ciertas cosas que seguramente había estado pasando por alto, tal vez a propósito.&lt;br /&gt;- Aiken, siempre vas a ser un soldado, eso está claro. Siempre vas a saber dónde es mejor golpear a un hombre y cómo sacar el mejor provecho de un arma y cómo pilotar un caza en medio del fuego enemigo. El enojo de Animah, y tú lo sabes mejor que yo, no tiene nada que ver con eso. Basta que recuerdes cómo se conocieron tú y ella. Pero Aiken, por la Fuerza Que Todo Lo Une, ¡eres su esposo! ¡Eres padre de tres hijos que te adoran! ¿No te parece que ya es suficiente? ¿No te parece que ya has visto suficiente destrucción? ¿No crees que ya has tenido tu cuota de riesgo y que tal vez la suerte se te está acabando? Y no, esto tampoco tiene nada que ver con la edad, no te pongas a la defensiva. Tú y yo sabemos que de lo que eres capaz, tengas cuarenta, cincuenta o noventa años. El cuerpo es sólo la herramienta: la voluntad es la mano que la utiliza. Y tu voluntad es fuerte, probablemente mucho más fuerte desde que Animah llegó a tu vida. Y se ha hecho más fuerte con cada nuevo integrante de tu familia. ¡No tienes que andar haciendo piruetas en la ionósfera para que sepamos que eres un buen piloto! ¡No tienes que andar rompiéndote cinco huesos a la semana para demostrarle a nadie que sigues siendo el mejor! Aiken, amigo mío, sé muy bien cuánto amas a tu mujer y tus hijos. Eso nunca ha sido puesto en duda. Pero a veces da la impresión de que olvidas cuánto te aman ellos a ti. Ningún tipo de muerte, por más heroica que sea, ningún tipo de discurso, por más extenso y emotivo que sea, y ninguna cantidad de dinero, jamás, pueden compensar la pérdida de un ser querido. Para eso sirven los recuerdos, los buenos recuerdos... ¡pero tampoco sirven de nada cuando la pérdida se produce por la estupidez y la vanidad del sujeto!&lt;br /&gt;Aiken estaba realmente impresionado. A medida que hablaba, Anatta había comenzado a alzar la voz, aunque manteniendo de alguna manera muy "jedi" la compostura en todo momento. No se dejaba embargar por la rabia o la frustración que habían anegado los ojos de Animah Skuld, pero sentía de verdad las palabras que salían de su boca, mientras sus dedos parecían tener vida propia y continuaban cosiendo la piel lacerada.&lt;br /&gt;- Ahora, Animah me dijo que no usara la Fuerza contigo, y pienso respetar su decisión. Creo que es su manera de dejarte claro que ciertas cosas no pueden dejar de pagarse. Pocas cosas son gratis en la vida, y el amor no es una de ellas. Oh, desde luego, tu esposa te ama sin condiciones: ella ha pagado el precio. Si tú quieres conservar el derecho de amarla a ella, también debes hacerlo.&lt;br /&gt;El jedi bajó la vista y selló otra herida. Pasaron unos minutos en silencio: ambos hombres pensaban en lo que Anatta había dicho. Finalmente, el joven Goodwill cosió el último corte y dejó los instrumentos en una bandeja lateral. Se levantó, miró a Aiken a la cara, puso una mano sobre su hombro y le dio un apretón que era a la vez de ánimo y de castigo. Sólo los jedis pueden transmitir dos emociones opuestas con un solo gesto.&lt;br /&gt;Cuando ya estaba en la puerta, dijo:&lt;br /&gt;- Deja de hacer tonterías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora más tarde, Aiken Drum recibió otra visita. Arhul y Akai entraron a la habitación con los ojos como platos, y comenzaron acribillar a su padre con preguntas sobre el dolor, la sangre y todo lo que pudiera sonar asqueroso de alguna forma.&lt;br /&gt;Detrás de ellos llegó Aisa, que había empezado a caminar hacía poco. Animah la llevaba de la mano, y se notaba que la pequeña había estado llorando. Era algo demostrado que el olor de los hospitales tenía ese efecto en los niños.&lt;br /&gt;Animah y Aiken llevaban casados sólo dos años, pero habían estado juntos más de diez. Las palabras eran demasiado lentas para ellos. La mirada de Aiken dijo: "Lo siento. No lo volveré a hacer. Ya es suficiente." Se cruzó a medio camino con la mirada de Animah, que decía: "Te quiero. No lo vuelvas a hacer. Ya es suficiente."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente reunión del equipo de diseño de Full Metal Enterprises tuvo lugar tres semanas después. Una vez que todos estuvieron sentados, el socio fundador, haciendo gala de un nuevo y reluciente brazo amalgamado, se puso en pie y dijo:&lt;br /&gt;- Creo que deberíamos utilizar droides en los prototipos.&lt;br /&gt;Todos estuvieron de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* A raíz de esta historia Aiken, aunque siguió mejorando su habilidad como piloto, dedicó más tiempo a aprender la teoría del vuelo y los secretos de la física y la construcción de motores y aeronaves. Por supuesto, a su familia siempre le ha dedicado mucho tiempo, y así siguió siendo... Por cierto que he estado pensando en un final para las aventuras de Aiken Drum (un final DEFINITIVO) y, claro, es trágico. Estilo Cowboy BeBop trágico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-116363428106356289?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/116363428106356289/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=116363428106356289&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116363428106356289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116363428106356289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/11/podcrash.html' title='Podcrash*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-116302472785910945</id><published>2006-11-08T19:09:00.000-03:00</published><updated>2006-11-08T19:25:27.986-03:00</updated><title type='text'>Blade Aiken*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Sueñan los clones con ovejas idénticas?&lt;br /&gt;Aiken se lo preguntaba de vez en cuando, casi siempre en la misma época del año. Animah y él habían establecido la segunda semana de verano como temporada de celebraciones familiares. En lugar de celebrar cada cumpleaños por separado, festejaban durante tantos días como integrantes tenía la familia Drumskuld.&lt;br /&gt;Al principio habían sido solamente tres días de fiesta, y casi toda la atención se había centrado en Akai, el único hijo de la pareja. Pero con la llegada de Arhul y Aisa, y la incorporación del aniversario de bodas de Aiken y Animah, habían conseguido completar la semana tradicional de siete días, contando un día extra en honor al gato. Así que durante siete días al año, invariablemente, la familia se dedicaba a disfrutar de sí misma, a veces vacacionando en otros planetas y a veces simplemente descansando en casa. Los niños recibían regalos, los adultos se las arreglaban para recuperar el sexo atrasado, y el gato era apropiadamente acariciado y mimado por todos. Había excursiones, paseos, banquetes y risas. Diversión a raudales y todo el descanso necesario.&lt;br /&gt;Y siempre, en la noche del último día, Aiken se ponía melancólico y empezaba a pensar en la principal razón que había convencido a Animah y a él mismo de inventar aquella compacta y conveniente aglomeración de onomásticos.&lt;br /&gt;No se trataba de Animah, desde luego, aunque siendo huérfana y habiendo pasado toda su infancia y adolescencia aprendiendo a trabajar como asesina a sueldo, no había sentido jamás apego alguno por las fechas y las celebraciones. Ella sabía más o menos con exactitud cuándo y dónde había nacido, y podría haber escogido celebrar su cumpleaños de la forma tradicional, a meses de distancia de los de su hijo y su esposo. El problema, claro, era que su esposo no tenía uno.&lt;br /&gt;Los clones no tienen cumpleaños.&lt;br /&gt;Oh, desde luego, uno puede salir con toda clase de excusas y razonamientos, y hablar del tanque de clonación como de un útero y otras mil cosas sin sentido. Pero Aiken no podía sentarse frente a un pastel y apagar cuarenta y cinco velas sin pensar en las 23 de ellas que correspondían a un tiempo indeterminado en que había flotado inconsciente en el interior de un cilindro de plastidrio lleno de suplemento amniótico.&lt;br /&gt;Por otra parte, no podía sencillamente poner 22 velas sobre el merengue y hacer caso omiso de las canas, las arrugas y el natural, constante y preocupante cansancio que se iba apoderando lentamente de sus músculos con el paso de los años.&lt;br /&gt;Tenía la esperanza de que Arhul nunca tuviera que soportar la tristeza difusa e inasible que lo embargaba en esos momentos. Al menos el pequeño había salido del tanque de clonación con un cuerpo regordete de seis meses de edad.&lt;br /&gt;Generalmente, la melancolía se iba disipando durante la noche, a medida que Aiken recordaba todo lo que había hecho en su acortada vida. Allí había aventuras suficientes para llenar las vidas de cuatro o cinco hombres promedio, lo que contrarrestaba en parte los años perdidos y la ausencia de verdaderas memorias infantiles, tan ensalzadas por las holopelículas para niños que estaba obligado a ver con sus hijos muy a menudo. No había conocido nunca el nerviosismo apático de la adolescencia, ni había sido atormentado por el dulce suplicio de un primer amor imposible. Pero en cambio había visitado más planetas que la mayoría de la gente que conocía (y tenía al menos una cicatriz por cada uno de ellos), había cenado con influyentes políticos y más de algún emperador, había descubierto antiguos secretos sith y había salvado a la galaxia de una amenaza milenaria y recurrente.&lt;br /&gt;Todo eso equilibraba la balanza.&lt;br /&gt;Lo que realmente la inclinaba hacia el lado que le dejaba dormir tranquilo era su familia. Animah, Akai, Arhul y Aisa. Ninguna de sus aventuras y batallas cósmicas se comparaba a esto.&lt;br /&gt;Oh, claro que seguía buscando (incluso necesitando) la adrenalina y el peligro. Veinte años de combates y persecuciones habían dejado su legado, y desde que se había retirado del tablero galáctico para dedicarse a su esposa y sus hijos, había tenido que idear nuevas formas de sentir aquel agradable cosquilleo que indicaba la cercanía de la muerte. Por eso pilotaba motos y cazas de prueba, o se lanzaba hacia el espacio desde la catapulta orbital, o jugaba partidos de orbisurf a 80 kilómetros de altura sin usar paracaídas.&lt;br /&gt;Pero en realidad eso no le daba miedo. Se sentía seguro de sí mismo, y en cualquier caso no sentía un apego tan grande por su vida.&lt;br /&gt;Lo que le daba miedo era perder a su familia. Porque querer a sus hijos era una cosa, pero controlarlos y protegerlos todo el tiempo era algo que no podía (ni quería) hacer. Era lo más difícil y a la vez lo más maravilloso que había hecho en su vida: cuidar y enseñar a un pequeño ser humano a encontrar su lugar en el universo, sin obligarlo ni recluirlo, sino dando empujones sutiles en una u otra dirección, sin saber del todo si cada esfuerzo tendría el efecto deseado, y sin esperar recompensa alguna. Eso era lo más raro: lo dabas todo sin esperar nada.&lt;br /&gt;Tal vez la familia había convertido a Aiken en un hombre más débil, una sombra del letal soldado de antaño. O tal vez fuese al contrario, y ahora que tenía algo por lo que realmente valía la pena luchar, Aiken fuese más peligroso que nunca. Fuera cual fuera la respuesta, lo cierto es que nunca antes había sido tan feliz.&lt;br /&gt;A esas alturas, Aiken solía darse cuenta de que había estado pensando toda la noche y no había dormido nada. La luz del sol comenzaría a filtrarse entre las persianas y poco después sonaría el despertador y Animah empezaría a moverse, preparándose para otro día en el hospital.&lt;br /&gt;Así que Aiken la abrazaba y se permitía dormir unos minutos, los más tranquilos y reconfortantes del año, soñando con ovejas saltarinas, todas diferentes, ninguna igual a otra. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Esto corresponde a la última noche antes del comienzo de la 3ª Temporada, que espero poder jugar al menos un poco durante el verano. Es un relato sin acción ni humor, pero creo que el hecho de tener un PJ cuarentón lo merece.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-116302472785910945?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/116302472785910945/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=116302472785910945&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116302472785910945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116302472785910945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/11/blade-aiken.html' title='Blade Aiken*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-116273724421560692</id><published>2006-11-05T11:24:00.000-03:00</published><updated>2006-11-05T11:34:04.236-03:00</updated><title type='text'>Full Metal (Drum) Enterprises*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;Moto Deslizadora de Carreras Full Metal 88-S&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;(Full Metal 88-S Racing Speeder Bike)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clase: Deslizador (Terrestre)&lt;br /&gt;Tamaño: Grande (5.2 m de largo)&lt;br /&gt;Pasajeros: 1&lt;br /&gt;Capacidad de carga: 0 kg&lt;br /&gt;Disponibilidad: Especializada (Corellia)&lt;br /&gt;Precio: 15000 (nueva)&lt;br /&gt;8000 (usada)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tripulación: 1&lt;br /&gt;Iniciativa: -1 (tamaño)&lt;br /&gt;Maniobra: -4 (-1 por tamaño, -3 por equipo)&lt;br /&gt;Defensa: 9 (-1 por tamaño)&lt;br /&gt;Puntos de Escudo: 0&lt;br /&gt;Puntos de Casco: 15 (RD 4)&lt;br /&gt;Movimiento: 300 mts&lt;br /&gt;Velocidad Máxima: 660 km/h (11 casillas/acción)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La 88-S "Longinus" es una versión modificada de la mítica 74-Z de Aratech. La compañía Full Metal, que comenzó como un discreto taller de venta y reparación de armas (FM Soldier) y posteriormente incorporó un hangar y dos talleres para el diseño y personalización de naves y vehículos (FM Pilot), escogió la moto deslizadora predilecta de la milicia republicana como modelo, con el propósito de convertirla en la mejor moto de carreras de amplia inercia (CAI) de la galaxia.&lt;br /&gt;A primera vista, la 88-S parece ser una 74-Z a la que han despojado de todo blindaje y limado de cualquier aspereza sobresaliente. Un estudio más acabado revelará un motor de repulsión de 9 válvulas (4 más que la moto de Aratech), una única turbina de gas (en lugar de las dos del modelo original), un eje doble treinta centímetros más largo y dos aletas de viento notablemente diferentes a las de la 74-Z.&lt;br /&gt;Otra diferencia es que el piloto no conduce la moto sentado, sino prácticamente acostado sobre el chasis, reduciendo aún más el área de impacto contra el viento. La altura máxima de vuelo de la Longinus es de unos 10 metros, lo que le permite participar en las famosas CAI transoceánicas de Corellia sin preocuparse demasiado del oleaje. Por supuesto, sobra decir que la moto carece por completo de armamento.&lt;br /&gt;Sin embargo, hay que dejar claro que la 88-S no es una moto fácil de pilotar. Su forma sencilla, su impresionante longitud y su falta de alerones la convierten en un vehículo increíblemente veloz (supera fácilmente el límite tradicional de 600 km/h) pero muy difícil de maniobrar. La misma aceleración que permite a la Longinus pasar de 0 a 200 km/h en 1.7 segundos le impide frenar en distancias cortas, y las curvas cerradas de menos de 30 metros de radio son virtualmente impracticables. Por último, su potencia y tamaño implican un espacio mínimo para el combustible y las baterías: una 88-S moviéndose a un promedio de 450 km/h agotará su carga completa en menos de dos horas.&lt;br /&gt;En definitiva, la FM 88-S Longinus es una excelente moto de carreras que seguramente ganará muchos torneos en manos de pilotos experimentados, pero que no tiene cabida en entornos urbanos y puede resultar peligrosa en manos de amateurs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;Aerodeslizador Personal Full Metal SF-1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Full Metal SF-1 Swoop)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Clase: Aerodeslizador&lt;br /&gt;Tamaño: Mediano (2.4 m de largo)&lt;br /&gt;Pasajeros: 1&lt;br /&gt;Capacidad de carga: 8 kg&lt;br /&gt;Disponibilidad: Rara (Corellia)&lt;br /&gt;Precio: 11000 (nueva)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tripulación: 1&lt;br /&gt;Iniciativa: +0&lt;br /&gt;Maniobra: -2 (-2 por equipo)&lt;br /&gt;Defensa: 12* (+2 por armadura)&lt;br /&gt;Puntos de Escudo: 0&lt;br /&gt;Puntos de Casco: 18 (RD 5)&lt;br /&gt;Movimiento: 200 mts&lt;br /&gt;Velocidad Atmosférica: 500 km/h (8 casillas/acción)&lt;br /&gt;Altitud: Baja (900 mts)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* No proporciona cobertura al piloto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La serie SpitFire es una de las marcas registradas de la pequeña compañía corelliana Full Metal S/P. Con un diseño novedoso y elegante que hace homenaje a la Air-2 clásica de TaggeCo e incorpora los elementos más característicos de la reina del rubro, la mítica Bespin JR-4, la nueva SF-1 promete convertirse en la princesa de las autopistas aéreas.&lt;br /&gt;Sin embargo, no hay que dejarse engañar por ese título. La SF-1 puede ser estilizada y veloz, pero es un vehículo pesado, macizo y con un centro de gravedad móvil que la convierte en una bestia hermosa pero difícil de dominar, como un caballo salvaje zeltrosiano.&lt;br /&gt;Por el momento son muy pocos los que pueden darse el lujo de pilotar una SF: pese a no ser especialmente costosa, la fabricación artesanal y personalizada de cada vehículo (una de las características principales de los talleres FM) implica una producción limitada y especializada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;Aerodeslizador Personal / Armadura Potenciada "Cyclone"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;("Cyclone" Swoop / Powered Armor)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Peso: 38 kg&lt;br /&gt;Disponibilidad: Especializada (Corellia)&lt;br /&gt;Precio: 72000 (nueva)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MODO AERODESLIZADOR&lt;br /&gt;Clase: Aerodeslizador&lt;br /&gt;Tamaño: Mediano (1.6 m de largo)&lt;br /&gt;Pasajeros: 0&lt;br /&gt;Capacidad de carga: 2.4 kg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tripulación: 1&lt;br /&gt;Iniciativa: +1&lt;br /&gt;Maniobra: -1 (-1 por equipo)&lt;br /&gt;Defensa: 11* (+1 por armadura)&lt;br /&gt;Puntos de Escudo: 0&lt;br /&gt;Puntos de Casco: 12 (RD 4)&lt;br /&gt;Movimiento: 120 mts&lt;br /&gt;Velocidad Atmosférica: 350 km/h (6 casillas/acción)&lt;br /&gt;Altitud: Baja (1000 mts)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* No proporciona cobertura al piloto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MODO ARMADURA&lt;br /&gt;Tipo: Potenciada&lt;br /&gt;Competencia Requerida: Armadura Potenciada&lt;br /&gt;Reducción de Daño: 4&lt;br /&gt;Bono Máx. Destreza: +1&lt;br /&gt;Penalizador: -4&lt;br /&gt;Velocidad: 8 m/4 m, Volar 10 m (Normal)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cyclone es, por el momento, único en su tipo. Se trata de una especie de cruce entre una armadura tipo AV de la empresa GTU, y un aerodeslizador marca Razalon típico. De hecho, el equipo de Aiken Drum utilizó el motor y gran parte del armazón de un FC-20 para construir esta armadura modular variable, encargada por un potentado militar retirado, cuya paraplejia había evadido todos los intentos de la medicina y la cibernética por devolver el movimiento al individuo.&lt;br /&gt;El vehículo en sí es extremadamente ligero, y comprende un chasis de microrrejilla de duracero reforzado con láminas de malgaplast. Dos turbinas DvIT engaûricas F30 modificadas, de Industrias Omega-Goodwill, y un filamento caudal AG III-k de Aeronaves Guntop mantienen al Cyclone en el aire y en movimiento, aunque la velocidad y la altura alcanzados son algo menores a otros vehículos diseñados por Full Metal Enterprises.&lt;br /&gt;La característica más importante y novedosa del Cyclone es su capacidad de transformarse en una armadura potenciada. Un set completo de servos Veritech permiten la redisposición del armazón en torno al piloto, desplazando las turbinas a la espalda y el filamento de antigravedad a las piernas y brazos. El proceso de transformación es, desde luego reversible, y tanto en uno como en otro sentido toma aproximadamente 6 segundos.&lt;br /&gt;El único Cyclone construido hasta la fecha es controlado por el piloto (el coronel Maverick) a través de un simbiodroide EV-clg-28.22 (por eso el elevadísimo coste del aparato), pero un tripulante sin el problema médico del señor Maverick podría pilotarlo normalmente sin ayuda externa.&lt;br /&gt;Finalmente, la modalidad armadura otorga al usuario un aumento menor en su fuerza (+2 a VIGor), siempre que sepa cómo manejar una armadura potenciada (en caso contrario, sufre -2 a VIGor y DEStreza).&lt;br /&gt;Aunque el equipo de trabajo de Aiken Drum tiene numerosas ideas para versiones posteriores del Cyclone, el alto coste de la mayoría de los componentes utilizados hace poco probable que se convierta en una franquicia rentable para Full Metal Enterprises. Rin Go Stark, abogado y accionista de la empresa, se encuentra en los trámites de patente, con vistas a una posible venta del diseño a algún astillero corelliano a gran escala.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;NOTA: Estadísticas y nomenclatura basada en SW RPG d20 y los Manuales Oficiales, &lt;em&gt;en general&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Ahora que no puedo jugar, Aiken no corre el mismo tipo de aventuras que antes, y tengo que inventar otras ocupaciones para mi personaje, como los deportes de riesgo y el diseño de armas y vehículos. ¡Vamos Aiken, resiste un poco más! ¡Seguro que en diciembre jugamos una sesión o dos!&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-116273724421560692?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/116273724421560692/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=116273724421560692&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116273724421560692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/116273724421560692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/11/full-metal-drum-enterprises.html' title='Full Metal (Drum) Enterprises*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115763812216718082</id><published>2006-09-07T10:05:00.000-04:00</published><updated>2006-09-07T10:08:42.180-04:00</updated><title type='text'>Una conversación inevitable (II)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Dicen que es fácil engañar a un niño. Y es cierto, básicamente porque un niño posee una cantidad muy reducida de definiciones con las que defenderse. Puedes decirle a un niño de cuatro años que los speeders flotan porque están unidos por cables invisibles a enormes globos en el cielo, y a menos que haya escuchado hablar de los colchones de aire, el electromagnetismo o la combustión interna, el niño se lo creerá.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero cuando un niño conoce perfectamente la diferencia entre "qué es" y "de dónde viene" algo, no va a sentirse satisfecho hasta que obtenga una respuesta específica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que afirmar que todos los seres vivos "producían Fuerza" era sólo el primer paso en la búsqueda de una definición de "la Fuerza". Por primera vez en su vida (o tal vez por segunda o tercera, pero era pocas en cualquier caso), Aiken deseó tener a un jedi cerca. No para que le lavaran el cerebro a sus hijos con mística milenaria ni nada de eso, sino porque, no siendo sensible a la Fuerza, Aiken sentía que todas sus explicaciones sonaban vacías o reduccionistas, y no quería dar la impresión de ser un mentiroso o un charlatán.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- La Fuerza es invisible -dijo, respondiendo a la pregunta de Akai sobre cómo era aquella cosa que supuestamente estaba a su alrededor, entre ellos, dentro y fuera de la casa y en todas partes-. Es como el aire.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Inmediatamente, como era obvio, Akai y Arhul empezaron a agarrar puñados de aire, mirándose luego las manos vacías con expresiones desilusionadas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Si es como el aire -preguntó Akai-, ¿no se puede vivir sin Fuerza?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Nos epuede sin Furza? -repitió Arhul.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Bueno, hay personas que viven sin aire -respondió Aiken-. En otros planetas. Y hay muchos animales y plantas que no lo necesitan.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Y entonces para qué sirve? -dijo Akai, lo que probablemente era la mejor y más difícil pregunta que hubieran hecho a Aiken en su vida. A gran escala, la verdad, Aiken no tenía idea. Era casi como preguntar para qué sirve la vida. Pero a una escala más pequeña, no como concepto cosmológico sino como aproximación cotidiana, el ex-capitán Drum podía elaborar una respuesta sencilla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Bueno, para muchas cosas -dijo-. Para mover las cosas sin tocarlas, por ejemplo. O para correr más rápido -y, a medida que iba enumerando algunas de las impresionantes habilidades que emanaban del uso controlado de la Fuerza, Aiken vio cómo los ojos de sus hijos se iban haciendo más grandes, como discos de hockey, y al ser consciente del asombro provocado tuvo miedo de estar convirtiendo el asunto en una meta incuestionable; después de todo, qué niño (en verdad, qué persona cualquiera) no querría dominar los caminos de la Fuerza. Aiken no quería decirle a los pequeños hermanos que se trataba de algo inalcanzable... ni siquiera de algo especialmente difícil (al fin y al cabo eran niños, y lo único peor que mentirles hubiera sido poner límites a sus habilidades y su potencial). Pero tampoco quería que pensaran que los usuarios de la Fuerza eran seres superiores, o que hacer las cosas de ese modo era mejor que hacerlas de cualquier otra manera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Maldita sea, qué complicado era ser padre!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Tratar de enseñar algo a sus hijos sin dejarse llevar por sus propios miedos y prejuicios respecto a la Fuerza, pero a la vez teniendo plena certeza de las numerosas inconsistencias morales relacionadas con la Orden Jedi (que era su principal fuente de información al respecto, más allá de un par de tribus o sectas aisladas diseminadas por la galaxia)!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Pero claro, para hacer cualquiera de esas cosas hay que entrenar mucho -dijo al fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Cómo en el gimnasio del tío Zorba! -dijo Akai.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Del tío Zorba! -gritó Arhul.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Zorba era uno de los asociados de Aiken en el proyecto de la catapulta orbital. Tenía un gimnasio de artes marciales, y Aiken y Animah daban clases allí esporádicamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sí, algo parecido -dijo Aiken-. Por eso no toda la gente sabe utilizar la Fuerza, de la misma forma que no toda la gente sabe nadar o pilotar un speeder.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Pero toda la gente puede aprender?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Bueno, supongo que sí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Y tú sabes, papá?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Ehm, no. No sé.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Porque preferí aprender otras cosas -respondió Aiken sintiendo una incomodidad creciente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Y conoces a gente que sepa usar Fuerza?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- "La" Fuerza, Akai, la Fuerza -corrigió Aiken-. Sí, conozco a varias personas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Y podemos...? -comenzó a preguntar Akai, pero su padre lo interrumpió mirando la pantalla del reloj:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Vaya! ¡Miren la hora! Mamá debe estar por llegar y no hemos preparado la cena -se levantó y se dirigió a la cocina, dando una patada a Demontré en el camino. El interrogatorio había terminado por ponerlo de mal humor. Pero miró atrás y vio a sus hijos, que parecían frustrados por el brusco final de la conversación, y trató de calmarse-. De acuerdo, miren, mañana seguiremos hablando del tema, ¿vale? Y si se portan bien, y me ayudan a hacer la cena, tal vez, pero sólo tal vez, llame a uno de mis amigos para que lo conozcan.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Un amigo que sabe usar la Fuerza? -preguntaron Aiken y Arhul al unísono, con caras resplandecientes por la ilusión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sí, sí -respondió Aiken-.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sus hijos corrieron entonces hacia la cocina, dispuestos a preparar la mejor cena familiar en meses.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Pero he dicho "tal vez" -dijo Aiken sin mucha convicción, casi para sí mismo-. Sólo tal vez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(Continuará...)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* En la próxima entrega, aparecerá un famoso jedi como invitado especial.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115763812216718082?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115763812216718082/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115763812216718082&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115763812216718082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115763812216718082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/09/una-conversacin-inevitable-ii.html' title='Una conversación inevitable (II)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115755265481901727</id><published>2006-09-06T10:19:00.000-04:00</published><updated>2006-09-06T10:24:14.840-04:00</updated><title type='text'>La Catapulta Drum (3ª Parte)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;Extractos de la Enciclopedia Galáctica&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;CATAPULTA DRUM:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; La Catapulta Drum, catapulta orbital de arrastre centrífugo o balista orbital unipersonal es una versión reducida de la lanzadera orbital Strauss, modificada con el objetivo de permitir el lanzamiento a grandes velocidades de seres humanos y humanoides a alturas extratmosféricas.&lt;br /&gt;La máquina en sí funciona bajo el mismo principio que la lanzadera Strauss, haciendo girar al tripulante hasta dotarlo de una aceleración angular apropiada y disparándolo automáticamente en un determinado parángulo, de tal forma que la velocidad y la inclinación superen el freno de la gravedad planetaria y permitan al sujeto alcanzar la mesósfera sin necesidad de combustible adicional.&lt;br /&gt;A diferencia del modelo original de Vikmann Strauss, que emplea una disposición horizontal principalmente debido a su tamaño, el tambor central de la Catapulta Drum, de 9,4 metros de diámetro, se dispone en forma oblicua sobre el eje de la máquina, y la cabina de lanzamiento no permanece a una distancia fija del centro, sino que se desplaza sobre raíles radiales y va alejándose del mismo a medida que se producen las revoluciones. Debido a la naturaleza tripulada de la catapulta, la cabina nunca supera las 600 rpm, y el proyectil raramente llega a velocidades superiores a Mach 1,8.&lt;br /&gt;La Catapulta Drum fue creada por el ex-capitán republicano Aiken Drum. A la fecha, sólo una ha sido construida y es propiedad de su creador. La catapulta se encuentra en Corellia y es la base fundamental del deporte extremo conocido como balismo orbital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;BALISMO ORBITAL:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Deporte de riesgo vital consistente en el lanzamiento a grandes velocidades de seres humanos y humanoides desde una instalación en tierra, con el objetivo de alcanzar la mesósfera planetaria. El deporte fue creado en Corellia por un grupo de ex-soldados y pilotos liderados por el renombrado cazarrecompensas Aiken Drum.&lt;br /&gt;Pese al escaso número de practicantes del mencionado deporte (aunque se espera un incremento notable una vez que se haya construido la segunda catapulta en Rhommamool y el deporte haya ingresado a la CDRV), existen al menos dos modalidades de balismo orbital. En la primera de ellas, conocida como de "cielo libre" o "cielo blando", los encargados del lanzamiento se aseguran de trazar una trayectoria atmosférica libre de obstáculos como speeders, astronaves, dispositivos de constrol atmosférico, etc. La segunda modalidad, el balismo "de cielo fuerte", es mucho más peligrosa, disparando al sujeto a un cielo cotidianamente plagado de rutas comerciales de vuelo y fenómenos climáticos inesperados. A la fecha, sólo un practicante de este deporte ha muerto a causa de su afición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;ORBISURF:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Deporte de riesgo vital similar al hockey sobre hielo. El Orbisurf o surf orbital se basa en la utilización de discos deslizantes de termorrepulsión (DDT). Los practicantes de este novedoso deporte aún en desarrollo visten trajes de vacío recubiertos de lentejuelas aislantes, y se deslizan en el límite entre la mesósfera y la termósfera, a un promedio de 80 kilómetros de altura. La gravedad que los arrastra hacia tierra es contrarrestada por la termorrepulsión generada en los discos, que se calientan constantemente durante una interminable entrada atmosférica.&lt;br /&gt;A la fecha, sin embargo, ninguno de los practicantes de este deporte, creado por el piloto y empresario Aiken Drum, ha conseguido mantenerse sobre la línea de Karman, utilizando solamente DDTs, por más de 34 segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;strong&gt;Artículos relacionados:&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;Aiken Drum, Deportes de riesgo vital, Lanzadera orbital Strauss, Línea de Karman, Termorrepulsión.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Queda claro que Aiken, al menos mientras yo no pueda acudir a las sesiones en Valdivia, ha dejado de lado los combates y las conspiraciones para dedicarse a los deportes extremos y el diseño de astronaves y armas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115755265481901727?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115755265481901727/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115755265481901727&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115755265481901727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115755265481901727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/09/la-catapulta-drum-3-parte.html' title='La Catapulta Drum (3ª Parte)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115750877669019660</id><published>2006-09-05T21:49:00.000-04:00</published><updated>2006-09-07T10:10:09.086-04:00</updated><title type='text'>Una conversación inevitable (I)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sorprender a Aiken era prácticamente imposible. Su vida había sido una continua alternancia de momentos en los que huía de alguien o perseguía a alguien, y todos y cada uno de los trabajos que había realizado implicaban un grado de riesgo similar a bañarse en salsa de carne de gulan y echarse una siesta en la boca de un rancor. Algunos lo consideraban paranoico, y otros derechamente un psicópata, pero nadie dudaba que estaba continuamente alerta y que había muy pocas cosas en la galaxia capaces de asustarlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde estaba en casa con sus dos hijos. Animah tendría que quedarse hasta tarde en el hospital Kasan, y los niños estaban de vacaciones, así que Aiken había dejado a Bean haciendo el inventario en el hangar de Full Metal Soldier (su negocio de venta, reparación y modificación de armas, que pronto ampliaría para dedicarse también al diseño y reparación de speeders, vainas y cazas estelares) y se había vuelto a casa temprano. En el camino se había detenido un momento a revisar el progreso en la construcción de su catapulta orbital, una especie de lanzadera circular que esperaba estuviera lista antes de fin de año.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una vez en casa desactivó al droide-niñera y se dispuso a pasar una tarde tranquila junto a sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y entonces, sin previo aviso, sin que mediara provocación alguna, Akai se le acercó y dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Papá, ¿qué es la Fuerza?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y Aiken se quedó en blanco por casi cinco segundos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Qués la Furza? -añadió el pequeño Arhul, que se había acostumbrado a repetir todo lo que decía su hermano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Akai sólo tenía cuatro años, y faltaba más de un mes para que Arhul cumpliera tres. Aún así, Aiken hubiera preferido que le hubiesen preguntado algo distinto; algo simple como ¿qué es el sexo? o ¿qué pasa cuando te mueres?. Incluso algo como ¿a cuánta gente has matado en tu vida? o ¿es verdad que eres un clon?. Pero los niños eran así. Desconcertantes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Eeh... -dijo Aiken, recuperándose, y para ganar tiempo preguntó-: ¿Dónde has oído esa palabra?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- En la Academia -respondió Akai-. El tutor Corvet ha dicho que la Fuerza está en todas partes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- En to daspartes -loreó Arhul.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- El tutor Corvet, ¿eh? -dijo Aiken, maldiciendo mentalmente al viejo profesor de cabeza picuda. De algún modo, le parecía tranquilizadoramente típico que fuera cereano-. Bien, bien. La Fuerza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La Fuerza, los jedi, los brujos y todo lo relacionado con ello era una de esas cosas que Aiken había esperado que sus hijos aprendieran por sí mismos, en la academia, en los holovídeos, en los datarchivos de historia. Si todavía vivieran en el Borde Exterior, tal vez nunca habrían oído hablar de la Fuerza, ni visto a un solo usuario en años. Pero claro, ahora vivían en el Núcleo. En Corellia, uno de los planetas más densamente poblados y uno donde definitivamente los jedi no eran desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A Aiken no le gustaba la mística que solía rodear a los asuntos de la Fuerza. No entendía mucho de metafísica (y de física sólo sabía lo esencial para pilotar astronaves y practicar algunos deportes de riesgo), y la única otra aproximación que se le ocurría para hablar del tema era la religión. Si no podía hablar de la Fuerza en forma científica, tendría que hacerlo en forma teológica. Estaba adentrándose en terreno pantanoso. Después de pensar un rato (y cuando quedó claro que no bastarían unos minutos de silencio para satisfacer la curiosidad de sus hijos), intentó construir una respuesta que incluyera lo que había visto en sus viajes y lo que le habían dicho diferentes amigos y enemigos a lo largo de su vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Saben de dónde viene la luz? -preguntó Aiken. Después de unos momentos, Akai dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Del sol -y Arhul repitió-: del sol.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Sólo del sol? -continuó Aiken.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Y de las lámparas -respondió Akai.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Y del fugo! -dijo Arhul.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sí, de las lámparas y del fuego también.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Y de la eletrocidad!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Y de las lucírnagas!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Y de las lunas!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aiken pensó entonces en dejar que siguieran con aquel jueguito, y se olvidaran poco a poco de la pregunta que habían hecho. Pero consideró que en realidad nunca estaría muy contento de responderla, y que al mal paso darle prisa. Así que moviendo las manos consiguió recuperar la atención de los niños, y siguió con la idea.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Bien, sí, de todas esas cosas. Y de muchas más, seguro. Pero en general, casi todas las cosas que producen luz tienen algo en común -y acercó una lámpara flexible para que sus hijos notaran la tibieza del aire-: también producen calor. Entonces se puede decir que los objetos calientes producen luz -desde luego, eso era una afirmación imprecisa, pero aquello no era una clase de física y Aiken necesitaba un símil, y no quería meter a los dioses en el asunto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Notó algunas dudas en el rostro de Akai, pero decidió continuar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Del mismo modo, se puede decir que las cosas que se mueven producen sonido -y enumeró un par de ejemplos, como los speeders, el chasqueo de los dedos y la campanilla junto a la ventana-. ¿Entienden?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sí -respondió Akai al instante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- S... sí -dijo Arhul un poco más reticente. Era inteligente, pero seguía siendo un niño de menos de tres años.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Bueno, pues las cosas vivas producen una cosa llamada "Fuerza" -ya está, lo había dicho. Una sola frase, confusa y simplona, que resumía todo aquello en lo que nunca había querido creer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Todas las cosas vivas? -preguntó Akai.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Todas? -lo imitó su hermano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sí, todas -no era el momento de hablar de excepciones como los ysalamiri o los yuzhang vong. Después de todo, tampoco todo lo que producía calor producía luz, ni todo lo que se movía producía sonido. Pero había ciertos momentos en la vida en que la única manera de hablar era con absolutos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Nosotros también? -dijo Akai.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Y Demontré? -preguntó Arhul. Demontré era la mascota de la casa. Era un gato de seis patas que Aiken había comprado en Falleen en su viaje desde Tatooine tras el enfrentamiento con "los otros", hacía varios meses. Arhul le había puesto el nombre al gato, lo que no dejaba de ser un tanto inquietante. Pero desde entonces, no había demostrado recordar nada sobre su... modelo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sí, ustedes, Demontré, mamá, yo. Todos los seres vivos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por supuesto, eso no calmó las ansias de los dos hermanos, que acribillaron a su padre preguntando, uno por uno, si cada una de las personas, droides, muebles y animales que conocían producía aquella cosa llamada Fuerza. Siguió entonces una breve pero agotadora conversación sobre lo que podía denominarse "vida". Por fin, una vez llegados a una definición relativamente certera, pudieron retomar el asunto principal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(Continuará...)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Esta conversación tiene lugar unos meses antes de los acontecimientos narrados en "La Catapulta Drum".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115750877669019660?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115750877669019660/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115750877669019660&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115750877669019660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115750877669019660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/09/una-conversacin-inevitable-i.html' title='Una conversación inevitable (I)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115747793413618004</id><published>2006-09-05T13:35:00.000-04:00</published><updated>2006-09-05T19:03:07.756-04:00</updated><title type='text'>La Catapulta Drum (2ª Parte)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Aiken Drum terminó de cerrar los broches y ajustar las correas del traje de fricción reducida (RFS) de Valin Ghent. El periodista parecía nervioso, lo que era bueno, porque significaba que había vencido a la tentación de tomar tranquilizantes y estaría completamente despierto para enfrentar el lanzamiento. Aiken le fue adhiriendo instrumentos en distintas partes del traje, mientras le hablaba en un tono profesional y calmado, pero carente de toda señal de paternalismo: una vez allá arriba, Valin estaría completamente solo, y debía entender que no recibiría ningún tipo de ayuda externa, al menos hasta que saliera de la atmósfera. Su supervivencia dependía de ello.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Esto es un altímetro modificado; incluye un velocímetro y un giroscopio. Está preprogramado y bloqueado para que no puedas cambiar nada. Los números aparecerán en tres colores en el interior de las gafas de protección, según la situación. Es muy simple: rojo significa no. No hagas nada, sólo mantén las manos pegadas al cuerpo y la frente en alto. Será así durante los primeros segundos y una vez que hayas entrado en órbita. Verde significa que puedes abrir el paracaídas. Hay dos momentos en los que puedes hacerlo: en cualquier momento entre los 20 y los 40 kilómetros de altura cuando vas de subida, o, si no consigues entrar en órbita, en cualquier momento entre los 40 y los 5 kilómetros de altura cuando vas de bajada. El amarillo significa atención. Los números verdes cambiarán a amarillo si el instrumento detecta algún problema o si tardas demasiado en abrirlo. Durante la bajada, el paracaídas se abrirá por sí solo a los 3 kilómetros de altura si no lo has hecho antes. Desde luego, si superas los 50 kilómetros de altura habrás entrado en órbita y el paracaídas será inútil.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, ésa era la versión para principiantes. El instrumento profesional no tenía una sola pantalla, sino varias (una para la altura, otra para la velocidad, y tres más pequeñas para la aceleración, el parángulo y la velocidad de rotación), y los números se proyectaban siempre en un color amarillo sobre fondo azul, de tal forma que era el sujeto y no la máquina el que decidía cuándo abrir el paracaídas o bajar la barbilla, o realizar cualquiera de las múltiples maniobras posibles.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los profesionales (es decir, Aiken y menos de una decena de conocidos) tampoco usaban el paracaídas. Aún siendo el más compacto y ligero que se hubiera inventado, su peso y volumen disminuían la velocidad del balista (así se llamaban los practicantes del deporte ideado por Aiken Drum) en casi 13 kilómetros por hora. No era un problema en cielos despejados, como el de hoy, pero podía ser un elemento crucial a la hora de esquivar astronaves que se movían generalmente sobre el Mach 2.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Esto es un detector de proximidad -continuó Aiken, enganchando un pequeño instrumento al cinturón del sudoroso Valin-. Originalmente lanzaba un pitido para avisar de la cercanía de algún elemento peligroso; una nave, un animal, cualquier cosa más grande que una almendra y más densa que una medusa. Pero a 1500 kilómetros por hora o en el vacío no resulta muy útil, así que lo cambiamos. Si el aparato detecta algún obstáculo en un radio de 10 kilómetros, la pantalla de las gafas se pondrá roja. Si te encuentras en "números verdes", te aconsejo que abras el paracaídas. Si estás en "números rojos" tendrás que tratar de esquivar el obstáculo. Para eso basta que dobles ligeramente la muñeca o el tobillo. Eso alterará tu trayectoria. El problema es que seguramente la alterará tanto que impedirá que salgas de la atmósfera, y tendrás que volver a tierra antes de lo previsto. Se requiere mucho entrenamiento para lograr esquivar obstáculos sin afectar el impulso y el parángulo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pero dijiste que no habría osbtáculos -dijo Valin con voz temblorosa, tratando de parecer enfadado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No, dije que no habría naves. Elegimos el día y el cinturón atmosférico pensando en un cielo limpio de rutas comerciales y naves de pasajeros. Te aseguro que no habrá ninguna nave por encima de los dos mil metros en toda la circunferencia planetaria que recorrerás. También sabemos que no habrá ningún fenómeno atmosférico que temer durante al menos una semana, así que no tendrás que atravesar ninguna tormenta ni nada por el estilo -eso calmó levemente al periodista de deportes extremos, pero Aiken no pensaba decirle sólo la verdad a medias-. Sin embargo, no podemos controlar a los animales ni a los meteoritos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Meteoritos? -dijo Valin, los ojos casi saliéndosele de la cara.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Es algo asombrosamente improbable, desde luego. El 99,9% de los meteoritos tiene menos de treinta centímetros de diámetro y se desintegra en menos de medio segundo al entrar en la atmósfera. Pero es una posibilidad y hay que tenerla en cuenta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Claro -balbuceó Valin-, claro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken recordó que su primer lanzamiento había sido casi tan planeado como éste, y sin embargo había atravesado una bandada de gansos corellianos que volaba a 8 kilómetros de altura, matando al menos a uno de ellos y rompiéndose tres dedos en el impacto (porque a Mach y medio de velocidad, hasta las plumas parecen piedras). Como si fuera poco, había estado a punto de estrellarse contra un viejo dirigible de control climático, y finalmente había caído a través de una tormenta eléctrica que había inutilizado todos los instrumentos de control. Así eran las cosas: no importaba cuánto prepararas algo, no podías controlarlo todo. De hecho, una vez perfeccionada la catapulta, Aiken y sus camaradas habían empezado a hacer los lanzamientos con obstáculos, arriesgándose a convertirse en manchas sobre el fuselaje de las innumerables astronaves que poblaban los cielos de Corellia, el planeta naval. Pero que hubiera muchas naves en el aire no significaba que uno fuera a encontrarlas. Muchas veces Aiken había salido disparado justo al medio de las principales rutas comerciales, para no econtrar nada más que estelas de vapor o espejismos de naves en la distancia. El cielo seguía siendo demasiado grande, y mientras no consguieran permiso para disponer sus propios obstáculos flotantes, el balismo orbital seguiría siendo una cosa de suerte más que de técnica.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Y esto -dijo Aiken, enfundando dos pequeños cilindros en los bolsillos del traje- es el oxígeno. Los tubos se conectan directamente a la mascarilla una vez que te hayas puesto el casco. Hay suficiente para dos horas, lo que debería bastar, teniendo en cuenta que deberías entrar en órbita en poco más de un minuto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Bien -respondió Valin cada vez más nervioso, dándose cuenta poco a poco de que no había vuelta atrás. Era un experimentado deportista de riesgo... el periodismo era sólo una forma de ganar dinero haciendo lo que le gustaba. Pero cada vez que probaba algo nuevo y radicalmente diferente a cualquier cosa que hubiera hecho antes, se ponía así-. Bien. ¿Cómo me encontrarán allá arriba?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- El traje incluye un localizador, y tenemos una pequeña nave de rescate en órbita.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y si no llego a salir?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, para eso es el paracaídas. Sabremos dónde estás y te iremos a recoger una vez que llegues a tierra, lo que en ese caso sería probablemente al otro lado del planeta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Valin no quería hacer la siguiente pregunta. No la había hecho durante los días pasados como invitado de Aiken Drum. No la había incluído en las entrevistas por considerarla ridícula. No era una pregunta adecuada para un periodista de deportes extremos. Pero ahora, mientras caminaba junto al inventor de la catapulta orbital de arrastre centrífugo y dueño de la cada vez más reputada franquicia de armas y cazas estelares "Full Metal Soldier", no pudo resistirse.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ha... -preguntó-, ha muerto alguien antes?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken llevaba esperándoselo desde el primer día.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Sí -dijo-. Drill Freyghn, un piloto de trivainas. Es el único. Se estrelló contra el costado de un carguero hace seis meses.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Ahá -fue todo lo que pudo decir Valin.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pero ha habido otros accidentes -continuó Aiken-. Sobretodo en lanzamientos con "cielo fuerte" (así llamaban al cielo cuando las naves transitaban libremente). Yo mismo una vez estuve en cama tres semanas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué sucedió?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Un transportador FT-780 de ochocientas toneladas. Teníamos rumbo de colisión, así que en vez de pasar rozando el parabrisas frené un poco separando los dedos y me desvié hacia su sección de cola, para pasarlo por atrás. Pero calculé mal su velocidad y atravesé el cono de fuego de los motores.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Vaya.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Sí, vaya -dijo Aiken, y se detuvo frente a Valin Ghent cuando ya podía verse la mole de la catapulta tras el hangar-. Mira, Valin, no voy a decirte que esto es peligroso, porque ya lo sabes. Pero sí voy a decirte esto una última vez. Una vez que te hayas subido, no habrá vuelta atrás. Una vez empezada la cuenta regresiva no voy a apretar ningún botón rojo de freno de emergencia, ni nada por el estilo. ¿De acuerdo? Darás casi cien vueltas en un minuto y desde luego te sentirás mareado, pero la cabina es compacta y las correas del traje te mantendrán firme, así que a menos que cometas alguna estupidez como abrir las piernas o sacarte el casco, llegarás a los cinco mil metros antes de darte cuenta. Ése será el momento más peligroso, entre los 5 y los 20 kilómetros. Son diez o doce segundos en que debes mantener la calma. Grita todo lo que quieras pero no trates de frenar ni de abrir el paracaídas, ¿me oyes? -Aiken ya le había dicho todo esto antes, varias veces, pero siempre lo decía otra vez aquí, a setenta metros de la catapulta, cuando el sujeto podía ver el tamaño de la máquina, la gran circunferencia de metal y la pequeña cabina cilíndrica-. Una vez en números verdes, ya lo sabes, puedes abrir el paracaídas cuando quieras. Pero no querrás hacerlo, ¿verdad? No has venido aquí para un viaje en paracaídas un poco más largo de lo normal. Estás aquí para atravesar la atmósfera y ver eso que has visto tantas veces desde la cabina de una nave. Un cielo azul, primero, y luego más oscuro, y luego las estrellas y una línea blanca alrededor del mundo. ¿Me equivoco, Valin? -Aiken siempre terminaba su discurso con el nombre del sujeto. Sabía que era una forma de recordar su valor a los valientes, y su cobardía a los cobardes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No Aiken, no te equivocas -Valin alzó la vista y miró a la catapulta-. Vamos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* La vida de Aiken sigue siendo interesante, pero es triste verlo convertido en un PJ del margen. Es triste no poder jugar rol...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115747793413618004?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115747793413618004/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115747793413618004&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115747793413618004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115747793413618004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/09/la-catapulta-drum-2-parte.html' title='La Catapulta Drum (2ª Parte)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115680611645620688</id><published>2006-08-28T18:58:00.000-04:00</published><updated>2006-09-05T18:29:01.950-04:00</updated><title type='text'>La Catapulta Drum*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;E&lt;span style="font-size:180%;"&gt;X&lt;/span&gt;TREME GALA&lt;span style="font-size:180%;"&gt;X&lt;/span&gt;Y&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;REVISTA OFICIAL DE LA CONFEDERACIÓN DE DEPORTES DE RIESGO VITAL&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA CATAPULTA DRUM&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;por Valin Ghent&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza es el asesino más eficiente y exitoso que jamás haya existido. Año tras año y milenio tras milenio, nos ataca con todo lo que tiene, desde tornados de gas cianuro de diez kilómetros de altura a virus espinosos de diez nanómetros de diámetro. Cuando nada de esto funciona, puede simplemente echarse en una esquina y esperar que el tiempo haga lo suyo. Sin embargo, para un porcentaje increíblemente grande de criaturas, el problema principal no son las fuerzas naturales macro o microscópicas; más bien, deben cuidarse las espaldas de otras criaturas, casi siempre de un tamaño similar al suyo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así, como si las lluvias de meteoritos, las marejadas de ácido nítrico, las epidemias bacteriológicas y las supernovas no fueran suficiente, los seres sintientes de la galaxia se las han arreglado para hacer la vida un poco más interesante, buscando la muerte de sus congéneres por una cualquiera de múltiples razones artificiales, entre las que se cuentan la territorialidad, el derecho a procrear, la comida y, en definitiva, la comodidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, los seres inteligentes han ido un poco más allá, transformando los pequeños conflictos individuales en masacres a gran escala, guerras y limpiezas étnicas basadas en las mismas razones mencionadas, pero llamadas de distinta forma, como la nacionalidad, los celos, el dinero y, en definitiva, el poder.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con semejante lista de amenazas y peligros, cualquiera diría que aburrirse es poco menos que imposible y, sin embargo, al menos dentro de los límites de la República Galáctica, el hastío prolifera. Oh, ciertamente tenemos nuestros conflictos y preocupaciones: batallas cósmicas en planetas lejanos, alguna que otra invasión inesperada, guerras santas varias, golpes de estado, plagas y hambrunas y caídas de la bolsa... Sí, tenemos de todo eso, y mucho más.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y pese a ello, pese a contar con tantas formas diferentes de morir, tenemos los deportes extremos y la CDRV (Confederación de Deportes de Riesgo Vital).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué?, preguntarán algunos. ¿Por qué arriesgar la vida de una forma tan estúpida y rebuscada, cuando estamos rodeados de un arsenal de insólitas y probadas maneras de convertirnos en nada más que holograbaciones en los cubos de recuerdos familiares?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se me ocurren dos razones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por una parte, tal vez no sea para tanto. Tal vez los habitantes del Núcleo (pues la CDRV sólo incluye planetas del Núcleo... al parecer los planetas del Borde están demasiado ocupados sobreviviendo como para preocuparse de hacer esquí orbital) nos hayamos dejado servir por la tecnología y la ciencia hasta el punto de transformarnos en abúlicos droides orgánicos. Tal vez la medicina y los controles de calidad han terminado por exiliar de nuestras mentes el miedo y la inseguridad. Tal vez al pilotar vainas triples de magnetita a más de mil kilómetros por hora sobre la superficie de océanos turbulentos recuperamos algo de la emoción perdida frente a las holopantallas de nuestros salones. Tal vez la vida recupera algo de su desinflado valor cuando la posibilidad de perderla no se ve contrarrestada por las promesas de la cirugía de reemplazo, la clonación o la tecnología bacta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;O, quizás, no es nada de eso. Quizás es al revés. Tal vez no hemos perdido esa idea terrible y primigenia de que la vida es corta y fácil de perder. Tal vez lo único que queremos, ya que vamos a morir de todas formas, es disfrutarla al máximo, y tener algo que decir sobre la forma en que debamos perderla. En casi todos los planetas de la galaxia el clima sigue siendo un asesino incontrolable, al igual que las enfermedades virales y, para el 99% de la población, los altibajos de la economía. ¿Por qué no burlarnos un poco, entonces? ¿Por qué no reírnos de los peligros incontrolables dedicándonos a aquéllos que al menos podemos manipular un poco?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Seguramente alguien tenga en mente otras razones que expliquen la gran cantidad de deportes patrocinados por la CDRV. Algunos dirán que somos simplemente estúpidos, y otros proyectarán gráficos que relacionen la proliferación de los deportes extremos con la aparición y desaparición de conflictos políticos o religiosos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo, señores, no soy sociólogo. Soy un periodista que ama el riesgo. Como tal, siempre busco nuevas formas de ponerme en peligro, y debo decir que hace casi diez años que no encontraba ninguna lo suficientemente intensa para ser incluída en el listado de la Confederación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora, tras cuatro días en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Kasan Moor, puedo por fin hablar de Aiken Drum y su catapulta orbital de arrastre centrífugo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Continúa en la pág. 2)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Un año después del combate con Arhul Holt y los demás clones, en Tattooine.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115680611645620688?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115680611645620688/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115680611645620688&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115680611645620688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115680611645620688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/08/la-catapulta-drum.html' title='La Catapulta Drum*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115393303429841800</id><published>2006-07-26T12:34:00.000-04:00</published><updated>2006-07-26T13:08:28.386-04:00</updated><title type='text'>Back in black* / Kano style**</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/Animah4.10.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/320/Animah4.10.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;* Animah Skuld de vuelta a su look más característico de asesina furtiva. Tras el inútil éxito de la operación para secuestrar a Max Mustang/Marius Metzenga y el posterior enfrentamiento a los enviados de Arhul Holt (Simo Hayha y Thrindya Kaluka), la esposa de Aiken Drum dejó de lado el disfraz, se cortó el pelo y eliminó el tinte rubio. Su cabello corto y su traje negro ajustado son mucho más adecuados para escabullirse en las sombras y ocultarse en rincones estrechos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/Aiken.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/Aiken.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/320/Aiken.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/Aiken.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;** Aiken, en tanto, también ha sufrido un cambio de apariencia, aunque no por elección propia. Además de tener un nuevo pie cibernético (reemplazo del cercenado por el sable de luz de Victorian Voog), ahora cuenta con una prótesis ocular engarzada en un pedazo de metal que recorre la mitad izquierda de su cara, allá donde el disparo de Simo destrozó su rostro. Por el momento el soldado también está calvo (el Dr. Blood hubo de raparlo para la operación); la imagen muestra cómo se verá cuando el pelo crezca de nuevo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115393303429841800?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115393303429841800/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115393303429841800&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115393303429841800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115393303429841800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/07/back-in-black-kano-style.html' title='Back in black* / Kano style**'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115342925513945802</id><published>2006-07-20T16:57:00.000-04:00</published><updated>2006-07-20T17:00:55.156-04:00</updated><title type='text'>Presa / Cazador*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El cadáver del pequeño qwohog yace boca abajo en un charco pestilente, justo en el lugar donde se cruzan dos estrechos desagües en desuso pertenecientes al viejo sistema de alcantarillado del barrio quarren de Nar Shadda. Pol lleva muerto más de dos horas, pero de su cuerpo sigue emanando calor gracias a un par de termomáscaras situadas adecudamente por Simo Hayha bajo el pecho y el vientre de su víctima. Un par de gotas de buguicida mantiene alejadas a las sabandijas del drenaje, y completan la ilusión que el francotirador espera que engañe a Animah Skuld y cualquier otro sobreviviente de la banda de Aiken Drum.&lt;br /&gt;La paciencia es la cualidad más importante de un francotirador.&lt;br /&gt;Simo es paciente. Cuando tenía cinco años tuvo que pasar tres días escondido bajo el suelo de su casa en Tattoine, escuchando los gritos de su padre mientras una manada de tusken raiders se lo comían, un pedazo a la vez. Tuvo que contener el llanto cuando la sangre de su familia comenzó a filtrarse entre las tablas y a caerle encima. Tuvo que comer gusanos y beber el plasma amarillento de su madre. Tuvo que arañar la tierra hedionda mientras los tusken se llevaban a su hermana para seguir torturándola por semanas en alguna madriguera oculta bajo las dunas. Y aun después de que se hubieran ido, Simo pasó dos días más sin moverse, hundido en el barro provocado por la mezcla de sangre, sudor y orina en que se hallaba inmerso. A finales del quinto día había llegado un grupo de granjeros vecinos, pero Simo, agarrotado por el miedo y el odio, no se había movido. Si no hubiera sido por el sabueso koleano, no habrían dado con el niño.&lt;br /&gt;En eso piensa Simo cada vez que empieza a aburrirse de esperar, lo que no suele suceder antes de haber pasado unas treinta horas tendido en la misma posición y con el ojo pegado a la mira telescópica. De hecho, al curtido veterano le molesta que su objetivo llegue demasiado pronto, cuando todavía no ha podido entablar esa vieja y familiar sincronía con el único amigo que se ha mantenido a su lado por más de treinta años: su SV45 'Vasily', un rifle de casi dos metros de longitud tan lleno de cicatrices y mejoras artificiales como el mismo Hayha.&lt;br /&gt;Simo pasa las siguientes tres horas en completo silencio, atento a cualquier sonido proveniente del laberinto de ductos de drenaje que conforma su guarida. Es sólo una precaución extra, ya que todo el sector en medio kilómetro a la redonda está sembrado de microsensores de movimiento, cámaras de holovigilancia, cables invisibles de hilo de gusano rykk y bulbos de nanomercurio, por no mencionar un par de docenas de trampas explosivas.&lt;br /&gt;Desde luego, las minas no están muy bien colocadas, ni son tan dañinas como las de Vel Dandy, su asociada miraluka muerta. Pero de todas formas, la función principal de estas trampas es simplemente retrasar al intruso, y mantenerlo en el pasillo el tiempo suficiente para que Simo le ponga una bala explosiva entre las cejas (es decir, unos dos segundos, en caso de que pillen al mercenario por sorpresa).&lt;br /&gt;A la sexta hora de espera Simo nota un pequeño cambio en la temperatura del entorno, que se torna uno o dos grados más baja, lo que significa que debe haber descendido unos diez o quince grados centígrados, de acuerdo al factor de protección de su traje aislante. En el exterior, muchos metros por encima de él, la noche enfría las calles de Nar Shadda. El color del cebo qwohog pasa del color amarillo al naranja al ser envuelto por las ráfagas heladas que recorren las alcantarillas. Simo sube un par de niveles a la intensidad de las termomáscaras utilizando un control remoto, y el cadáver de Pol vuelve a parecer simplemente un cuerpo inconsciente.&lt;br /&gt;A la novena hora, Simo empieza a sentir frío de verdad, pero apenas tiene tiempo para pensar en ello cuando nota una especie de distorsión en el fondo del pasillo, como si alguien ondeara una delgada cortina de gasa en la oscuridad. Hace que uno de sus droides active mecánicamente la reja de contención, y enciende ocho focos que iluminan el hediondo corredor revelando... nada. Simo entiende que su visitante es gas. Gas venenoso, probablemente, si ha aprendido correctamente las preferencias y habilidades de la viuda de Aiken Drum. Es una estupidez de su parte, ya que debería saber que Simo tiene más de una forma de evitar respirar directamente el aire que lo rodea. Por otra parte, es un gas demasiado ligero para cegar los muchos y diferentes tipos de sensores con que cuenta el francotirador.&lt;br /&gt;Definitivamente, está haciendo tiempo, o espera que Simo cometa un error y revele su escondite. Otra conclusión es que la tal Animah, o quien sea que esté en las alcantarillas, no ha caído en la trampa y sabe que el pequeño anfibio humanoide está muerto. O eso, o no le importa lo más mínimo, lo cual no sería raro según los antecedentes de la ex asesina a sueldo. Así que el francotirador deja de preocuparse de mantener la farsa y deja que los restos mortales de Pol se enfríen naturalmente.&lt;br /&gt;Sea como sea, el intruso aún está lejos (ninguna de las alarmas en un radio de quinientos metros se ha disparado), y si cree que va a lograr sacar a Simo de su cubil inundándolo con gas venenoso, está muy equivocado.&lt;br /&gt;A la décima hora, Simo por fin entiende el propósito de su enemigo. Gracias a su traje termoaislante no ha sido capaz de notar el paulatino descenso hasta ahora. Revisa el control interno y descubre que los túneles a su alrededor están a casi -15ºC. Todos los datos encajan en su cabeza como piezas en un tridipuzzle twi'lek. No es gas venenoso. ¡Es carbonita gaseosa!&lt;br /&gt;¡Pero es imposible!, piensa, y tiene razón, porque se necesitan toneladas del mineral para conseguir la cantidad de gas suficiente para congelar un cilindro hueco del tamaño del refugio de Simo.&lt;br /&gt;Mientras se arrastra fuera de su escondite, Simo se recuerda mentalmente no volver a menospreciar los recursos y contactos de una mujer que busca venganza. Corre por los pasillos y tubos de concreto, intentando no resbalar sobre el agua sucia congelada, y llamando electrónicamente a sus droides para que cubran su retirada. Pero los droides han permanecido quietos tanto tiempo que la humedad del aire ha cristalizado sobre sus pieles metálicas y en sus circuitos internos, y no responden a sus órdenes. El mismo Simo nota que sus articulaciones parecen rígidas, y sus movimientos se hacen cada vez más lentos a medida que la temperatura desciende más y más, superando el nivel de protección de su traje, erizándole los pelos y llenando de vapor su mascarilla.&lt;br /&gt;El speeder está a cincuenta metros de distancia sobre su cabeza, en línea recta. Pero en las alcantarillas de Nar-Shadda, que asemejan las entrañas retorcidas de un psylobites coreliano, es difícil encontrar cincuenta metros de línea recta. Simo ya encontró los que le correspondían, y allí preparó su inútil trampa. Ahora debe sortear trampillas, rejillas, encrucijadas y pozos en su camino hacia la superficie. Algunos espacios son demasiado estrechos y su rifle de dos metros se agarra a las paredes, se traba en las esquinas, retrasa su huída y le hace pensar en abandonarlo. Pero no lo hace. No puede deshacerse de él, dejarlo tirado en las profundidades de la luna hutt como si fuera un hombre cualquiera. No es un hombre cualquiera. Es su único amigo.&lt;br /&gt;Así que sigue corriendo con el rifle a cuestas, hasta que sus dedos se congelan en sus botas, y luego trota mientras la carbonita se escurre dentro de sus pulmones a través del traje roto, y luego camina como un zombie sith, ciego por los cristales de hielo en su retina, y luego, simplemente, se detiene.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, es definitivo -grita Aiken para hacerse escuchar sobre el rugido de las turbinas del carguero que descansa junto a la boca de la alcantarilla-. Estamos en banca rota.&lt;br /&gt;Incluso tratándose de viejos conocidos, la operación ha sido extremadamente costosa. Primero gastaron lo que pudieron sacar de la tarjeta de Max Mustang. Luego arrasaron con los ahorros de Dreel, que estaba muerto y ya no los necesitaría. Y finalmente, habían vaciado sus propias cajas fuertes para pagar el transporte, el mineral, los litoconversores, las turbinas, las mangueras, los sobornos y los sueldos correspondientes.&lt;br /&gt;- Espero que haya valido la pena.&lt;br /&gt;- Lo sabremos en unos momentos -dice Animah.&lt;br /&gt;Si el plan funciona, pensaron ambos al unísono, tendremos al francotirador congelado pero vivo, listo para ser interrogado una vez que le hayamos sacado del cuerpo cualquier posible tumor radiotransmisor y las cápsulas neurotóxicas que pueda contener (supuestamente, la carbonita mantendría a raya ambas amenazas dentro de la escultura gris del cuerpo del soldado). Pero lo primero es lo primero: habrá que descongelar a Pol y ver si averiguó algo.&lt;br /&gt;Ninguno de ellos sabe que Pol llevaba muerto doce horas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Simo Hayha fue un francotirador finés &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; (signifique eso lo que signifique). Y Vasily también, claro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115342925513945802?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115342925513945802/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115342925513945802&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115342925513945802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115342925513945802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/07/presa-cazador.html' title='Presa / Cazador*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115283885438890112</id><published>2006-07-13T20:59:00.000-04:00</published><updated>2006-07-13T21:00:54.400-04:00</updated><title type='text'>Cazador / Presa*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El dolor arranca a Aiken de la oscuridad inconsciente en que ha flotado las últimas horas. Lo hace sin miramientos, repentina e inmediatamente, y con un grito animal el soldado intenta alejar la insostenible quemazón que siente en el interior de su cabeza. Trata de llevarse las manos a la cara y sacarse del cerebro el puercoespín que parece estar rascándose la espalda contra sus sesos, pero sus muñecas están unidas a la camilla por gruesas bandas de metaucho, y en su cabeza no hay ningún parásito espinoso, sólo las afiladas y frías herramientas de trabajo de Zeuss Blood.&lt;br /&gt;Aiken permanece inmóvil, atado a la mesa de operaciones como el mítico Galliander en Lylianphut, y lanza alaridos e insultos bestiales al mundo y al cirujano mientras bisturíes, pinzas, tenazas y taladros se dan un festín de carne y hueso en el cráter sanguinolento que solía ser la mitad izquierda de su rostro. Un pequeño tubo plástico aspira la sangre, los circuitos y las astillas entremezcladas al son repetitivo y molesto de una bomba de vacío.&lt;br /&gt;Después de un rato, la operación se vuelve insoportable para los endurecidos nervios craneales del ex capitán, y la inconsciencia regresa como un manto de misericordia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente vez que despierta todo resulta mucho mejor.&lt;br /&gt;En lugar de enfrentarse a la expresión concentrada del Dr. Blood y tener la impresión se que su propia cabeza está siendo utilizada como caldero para preparar un guiso ewok, Aiken ve a su esposa junto a él, sólo un instante antes de que ella note que está despierto y plante un prolongado beso en sus labios.&lt;br /&gt;- Estaba preocupada -dice Animah-. De verdad.&lt;br /&gt;Incluso sabiendo lo fuertes que son los sentimientos que Animah y él comparten, Aiken se sorprende al observar el brillo acuoso en los ojos de su mujer. Ambos han pasado por muchas cosas a lo largo de sus vidas, y la gran mayoría del tiempo se hallan en situaciones peligrosas... un eufemismo que quiere decir, en su caso, situaciones de vida o muerte. Si Aiken interpreta bien la expresión de su esposa, esta vez la muerte estuvo un poco demasiado cerca.&lt;br /&gt;- ¿Qué sucedió? -pregunta Aiken, atrayendo a Animah y acostándola a su lado.&lt;br /&gt;- Espera un momento -dice ella, levantándose de nuevo y acercándose a una mesa. De inmediato regresa, se acurruca junto a su esposo y le entrega un espejo. Los Drum nunca se andan con evasivas: ambos son directos, francos, y saben que una imagen vale más que mil palabras.&lt;br /&gt;Esta imagen en particular está compuesta por la cabeza totalmente afeitada de Aiken, un par de cicatrices nuevas y un enorme pedazo de metal resplandeciente allí donde antes solían estar la mejilla y la sien izquierdas del soldado. En la nueva y recién ajustada cuenca ocular artificial, una esfera roja de aspecto gomoso hace las veces de ojo, lo que por fin explica la tenue coloración carmesí del ambiente. La superficie del globo parece plástica y uniforme, y no hay señales de iris o pupila, ni la presencia de un párpado en las inmediaciones. Sin embargo, Aiken no tiene dificultades a la hora de enfocar objetos lejanos o mirar por el rabillo (es un decir) del ojo.&lt;br /&gt;Antes de que pueda preguntarse si está condenado a mantener el ciber-ojo eternamente "abierto", y no dormir nunca más, Animah comienza a responder su primera pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todo fue muy rápido. No pasaron ni dos segundos después de que VI-DOX dijera lo de la señal de radio cuando la ventanilla se hizo trizas. La bala te dio en el ojo. En el parche, en realidad... Supongo que el tirador no sabía que era sólo un distractor, y creyó que así llegaría antes a tu cerebro. Por suerte el metal de tu implante fue lo bastante fuerte para frenarla, y la explosión se produjo fuera del cráneo, no dentro. Pero desde donde estaba yo se vio como si te estallara la cabeza entera.&lt;br /&gt;&gt;&gt;El impacto te mandó al suelo, y te sacó del campo de visión del sujeto. La unidad MD-4 se encargó de estabilizarte, porque estaba en su programa. Pero apenas lo logró, porque otra bala le voló todos los circuitos. Yo no tenía encima nada útil excepto un par de ampollas de gas paralizante, así que me puse la mascarilla y las lancé contra el piso, con la esperanza de que sirvieran como cortina de humo. VI-DOX me ayudó a sacarte de allí.&lt;br /&gt;&gt;&gt;Mientras, Shawd y Kalian corrieron al speeder en la azotea. No sé si pretendían huir o ir en busca del francotirador, que estaba escondido a tres manzanas de distancia. De cualquier modo no detectaron la bomba, y ahora son comida de los ficopeces de las alcantarillas. Había otra trampa explosiva en la salida sur, así que tomé mi bláster, tu rifle y un par de granadas y me metí en el ducto oeste. Casi me di de bruces con una tipa que estaba tratando de desactivar una de nuestras minas, seguramente para cambiarla por una de las suyas. Debe haber sido una verdadera experta en explosivos, o no se explica la cantidad de minas, detonadores, granadas, plástico y KD8 que llevaba encima. De hecho, una de las razones por la que dejamos el antiguo refugio (aparte, claro, de que hayan descubierto su ubicación) es que está plagado de trampas y sensores de movimiento acoplados a un sinfín de bombas. Era más fácil abandonarlo que tratar de desactivar todo lo que esa tipa sembró por allí.&lt;br /&gt;&gt;&gt;Como sea. El punto es que me la encontré allí, con las manos en la masa, y no tuve que hacer mucho más que lanzarle una granada. No hace falta que te diga que ya no queda nada de ella, ni del ducto oeste, ni de buena parte del octavo piso.&lt;br /&gt;&gt;&gt;Mientras tanto VI-DOX rastreó al francotirador, lo cual no fue muy difícil una vez que supimos que había uno. Lanzó un par de torpedos radiodirigidos, pero sospechamos que escapó. Eso fue hace 33 horas. Pol se comunicó conmigo hace tres horas. Estaba rastreando al sujeto por su cuenta, y creía haber dado con su cubil. Volvió a hacerlo hace cuarenta minutos, pero la llamada se cortó. Sea lo que sea que haya descubierto o le haya pasado, dejó el transmisor encendido y en modo silencioso, así que sabemos cuál fue su última ubicación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* ¿Quién es quién? Bueno, en esta ocasión, está claro que Aiken es la presa...&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115283885438890112?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115283885438890112/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115283885438890112&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115283885438890112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115283885438890112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/07/cazador-presa.html' title='Cazador / Presa*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115231700984738803</id><published>2006-07-07T19:57:00.000-04:00</published><updated>2006-07-07T20:03:29.860-04:00</updated><title type='text'>Prólogo Dramático*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;AIKEN DRUM:&lt;/strong&gt; ¿Que está QUÉ?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Unidad MD-4:&lt;/strong&gt; 0010010111011010100101001110001010 (Permanezca quieto, señor)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH SKULD&lt;/strong&gt;: Muerto. Max Mustang está muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio. Aiken Drum suspira ostensiblemente. Canaliza su furia y frustración hacia la pierna, lo que le ayuda a resistir el dolor provocado por la cirugía prostética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿Cuál es la causa de muerte?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; Envenenamiento. Una cápsula de NFX implantada en el seno nasal.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿La activó él mismo, o fue un accidente?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; Ninguna de las dos, probablemente. En la capa interna del único fragmento rescatado de los restos disueltos de la vaina, VI-DOX encontró trazas de compuestos xenobióticos. Todavía está analizando los porcentajes, pero está casi seguro de que se trataba de un nanorreceptor.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿Quieres decir que la cápsula fue activada a distancia?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; No encontramos ningún transmisor entre las posesiones de Max, y tú dices que estaba consciente cuando lo encontraste.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; Sí, yo mismo lo dejé fuera de combate. No sin antes recibir algo a cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aiken señala su propio costado. Todavía puede apreciarse una línea roja bajo los parches cicatrizadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; Entonces está claro que la cápsula fue activada por alguien más. O tal vez incluía un temporizador.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; Maldita sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aiken da un puñetazo sobre la mesa de operaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MD-4:&lt;/strong&gt; 10001101010011101011011 (Por favor, señor)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿Encontraron algo más?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; Bueno, no estamos seguros. El escáner mostró la presencia de una especie de vesícula tumoral alojada en la caja torácica. Es muy pronto para descartarlo, pero no parece ser un parásito. Tiene más bien las características de un hongo simbiótico.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿Alquimia sith?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; No lo sé. Podría ser, pero no lo reconozco. Todavía no lo extraemos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿Aún está vivo?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; No creo que "vivo" sea el adjetivo apropiado. Todavía mantiene cierto nivel de actividad, pero ésta va decayendo a medida que pasa el tiempo. Supongo que de alguna forma se "alimenta" del cuerpo de Mustang. De la actividad celular y los procesos metabólicos básicos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿Cuánto durará?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANIMAH:&lt;/strong&gt; Una hora más, como máximo. Podríamos mantener a Max en un estado vegetativo, ya que su cerebro está hecho papilla pero su cuerpo está intacto. Eso le daría de seis a ocho horas más de tiempo a esa cosa, sea lo que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra VI-DOX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VI-DOX:&lt;/strong&gt; Señores, creo que tenemos un problema.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; ¿Qué sucede?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VI-DOX:&lt;/strong&gt; Bien, esa cosa de la que habla tu mujer, ese tumor simbionte.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AIKEN:&lt;/strong&gt; Sí, ¿qué pasa con él?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VI-DOX:&lt;/strong&gt; Está emitiendo señales de radio.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MD-4:&lt;/strong&gt; 01101110010001010010100101011100010010 (Su pierna está lista, señor)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Prólogo a otra de esas situaciones en que Aiken deja de ser el cazador y se convierte en la presa, claro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115231700984738803?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115231700984738803/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115231700984738803&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115231700984738803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115231700984738803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/07/prlogo-dramtico.html' title='Prólogo Dramático*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115212147542671702</id><published>2006-07-05T13:40:00.000-04:00</published><updated>2006-07-05T13:44:35.443-04:00</updated><title type='text'>Venganza (VI)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Victorian Voog permanece en la oscuridad. Sus ojos abiertos reflejan las explosiones de luz de los blásters como una tranquila laguna refleja los fuegos artificiales en una noche de fiesta. Sin embargo, el jedi no puede ver nada. Sus pupilas, relajadas por la parálisis, hacen que hasta la penumbra resulte confusa, y el silencio que pende sobre toda la escena da a la situación el aspecto de un sueño. Muchos otros se dejarían llevar lentamente a la inconsciencia; apagarían sus cerebros y escaparían del abrumador sentimiento de incapacidad que acecha a Victorian como los lobos fräng más allá de la luz de la hoguera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero Victorian Voog es un jedi.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Primero se concentra en permanecer vivo. La mayor parte de su musculatura se encuentra flácida, y por el momento es inservible, así que Victorian se enfoca en lo esencial: su propia voluntad y el favor de la Fuerza le permiten mantener el corazón latiendo y el diafragma en movimiento. Poco a poco, sin desesperarse, estruja sus arterias y envía la sangre a las extremidades, oxigenándolas y prometiéndoles restauración. Durante unos segundos, todos los pensamientos y oraciones del jedi se enfocan en controlar las funciones vitales de su cuerpo malherido, hasta que el viejo y leal organismo recuerda sus muchos viajes y el duro entrenamiento de la Orden, y Victorian puede poner el piloto automático y dedicarse a una segunda tarea: expulsar el veneno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Antes de convertirse en el paraíso turístico que es ahora, el planeta Nurad VIII fue prácticamente devastado por las minas de casiterita y las fábricas extractoras de estaño. Cuando el metal fue reemplazado en toda la galaxia por el más econónomico y abundante aluminio, las empresas mineras abandonaron Nurad a su suerte, y durante décadas el planeta fue un mundo fantasma y oxidado en un rincón olvidado del Núcleo. Entonces la Federación de Comercio compró el planeta a los escasos nativos que no lo habían abandonado, y pasó los siguientes veinte años enviando allí rebaños enteros de garbegones, gigantescas bestias litorgánicas capaces de comer virtualmente cualquier cosa. Los rebaños basurófagos, conducidos por sólo uno o dos pastores bleik, ya que los garbegones son animales tontos y pacíficos, fueron transformando las estructuras corroídas de las factorías de estaño en abono regenerador, lo que permitió a la Federación pasar veinte años más reforestando y modelando el planeta a voluntad. Ahora, sólo la nobleza corrupta y los grandes señores corporativos son capaces de pagar su estadía en los exclusivos resorts de Nurad VIII.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Del mismo modo que en otro tiempo un solitario bleik conducía una manada de garbegones por las devastadas llanuras de Nurad, cazando desechos y reciclando basura, Victorian utiliza a sus midiclorias como diminutos pastores de células, y comienza una cacería microscópica de toxinas en todos los rincones de su organismo dañado. En una especie de conversación sin palabras, el cuerpo del jedi indica a sus antiguos residentes la forma y ubicación del veneno invasor; luego los simbiontes guían a sus pequeños rebaños de glóbulos blancos hacia los lugares más afectados, y poco a poco las moléculas de botulina son disgregadas en fragmentos inocuos, para posteriormente ser conducidas por el torrente sanguíneo hacia los orificios causados por las balas en el pecho de Victorian.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por último, el jedi renegado, haciendo uso nuevamente de su conexión con la Fuerza, masajea los músculos dormidos y libera invisibles pulsos eléctricos que devuelven la vida a sus miembros aletargados. Al mismo tiempo, y una vez que consigue cerrar los párpados y sustraerse a las señales ininteligibles que sus distendidas pupilas han estado enviando al cerebro, se concentra en percibir el mundo de otra manera: la luz (o su ausencia) deja de ser un problema, y su entorno comienza a reconstruirse en base a la energía vital de los seres que lo rodean, y el eco de sus emanaciones al chocar contra las estructuras vacías del hotel.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entiende que alguien ha tomado prisionero a Max Mustang, su empleador, y que media docena de guardaespaldas, casi todos ellos droides, disparan contra el secuestrador intentando no acertarle. La escena se ha convertido en una secuencia estroboscópica de imágenes iluminadas por los disparos. Secuestrador y rehén, fusionados en una extraña criatura de múltiples apéndices, corren hacia una de las ventanas que dan a la calle.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Han pasado 48 segundos desde que Victorian cayera paralizado, y tras la rápida pero agotadora recuperación, apenas le quedan fuerzas para intentar nada más. Muchos otros se rendirían ante el cansancio, refugiándose en la certeza tranquilizadora de haber hecho todo lo posible, repitiéndose a sí mismos que no siempre se gana.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero Victorian Voog es un jedi.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Le toma medio segundo ponerse en pie, y en otro medio encuentra su sable apagado. Su mano libre traza un semicírculo en el aire, y un golpe de fuerza invisible derriba a los cuatro droides y los dos guardaespaldas cuyos inútiles disparos son más un inconveniente que una ventaja. Aparte de dejarle libre el camino, la súbita deserción del pelotón de fusilamiento llama la atención del secuestrador, que pierde un instante precioso echando una ojeada a sus espaldas. Victorian no tiene fuerzas para invocar a la Fuerza y atravesar los veinte metros que lo separan de su jefe en un segundo, así que simplemente corre, gritando de dolor cuando sus piernas despiertan completamente tras el sueño venenoso del último minuto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Max Mustang parece estar inconsciente en los brazos de su captor. Éste flexiona las piernas y salta contra la mampara. Victorian está casi seguro de que el cristal resistirá el impacto, pero entonces algo lo hace estallar en mil pedazos, y el pasillo se llena con la colorida amalgama de luces de la noche en Nar Shaddaa. El jedi abre los ojos y lanza su sable de luz contra Aiken Drum, a quien por fin ha reconocido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La espada gira en el aire y se convierte en un disco anaranjado que cercena la pierna izquierda del soldado por debajo de la rodilla, justo en el momento en que Aiken y Max atraviesan la ventana rota y caen al vacío.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces el mundo se transforma en luz y calor, algo parecido a un sol explota a sus espaldas y lo arroja hacia la calle con las ropas en llamas y sin aire en los pulmones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras se precipita hacia el suelo negro de la luna-ciudad y a una muerte segura, Victorian Voog ve alejarse un speeder descapotable conducido por un sullustano. En el asiento trasero, Aiken Drum grita como un demonio mientras se aferra la pantorrilla izquierda; Max Mustang es sólo un bulto humanoide.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Tal vez, sólo tal vez, algún día cuente la historia de Victorian Voog, un jedi renegado &lt;strong&gt;pero no oscuro&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115212147542671702?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115212147542671702/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115212147542671702&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115212147542671702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115212147542671702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/07/venganza-vi.html' title='Venganza (VI)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115169556928918482</id><published>2006-06-30T15:23:00.000-04:00</published><updated>2006-06-30T15:26:09.303-04:00</updated><title type='text'>Venganza (V)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Aiken no tuvo que esquivar los blásters de los guardaespaldas de Max Mustang, porque en realidad no era él quien había disparado desde las sombras al final del pasillo. El experimentado soldado había estado practicando durante media semana con un droipet construido por Kalian Kol y programado por VI-DOX y él mismo, que sabía bastante sobre el manejo de sistemas cibernéticos y computacionales. El grácil aparato tenía la forma básica de un droide antropomorfo, aunque despojado de cualquier cubierta protectora, ya que las placas metálicas y el blindaje tradicional habrían dificultado su capacidad para pasar desapercibido frente a los dispositivos de electrodetección. Así que la máquina se parecía a un humano desollado, con todos los cables y los circuitos al descubierto. Pero no era un droide. La diferencia fundamental radicaba en que no poseía iniciativa propia: no tenía ningún chip de comportamiento, ni modulador vocal, ni era capaz de hacer nada por sí mismo. Era simplemente una marioneta controlada en forma remota por Aiken Drum, que tenía incrustados en los tobillos, rodillas, hombros, codos, muñecas y caderas diminutos (pero no por ello menos dolorosos) radiotransmisores, que comunicaban a los servos y articulaciones del muñeco todos los movimientos realizados por el titiritero. El robot a su vez enviaba todas las imágenes captadas por una cámara central, que poseía diversos filtros para permitir la visión en la oscuridad, al ojo izquierdo (ciberimplantado) del ex-capitán, quien podía aplicar su experiencia y sentido común a los datos suministrados por el video.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El resultado era un francotirador oculto que no necesitaba preocuparse por la cobertura, mientras un sigiloso asesino movía los hilos desde las sombras, listo para pasar a la acción y atacar por la espalda a los matones de Max, que en esos momentos acribillaban al droipet con sus rifles bláster, dejando cráteres humeantes en la enclenque pero efectiva estructura del autómata.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El jedi yacía delante de ellos, haciendo gala de sus propios orificios. Las primeras tres balas habían sido especialmente diseñadas para desactivar cualquier sable de luz que pudiera interceptarlas. Aiken sabía que Victorian Voog no solía llevar más de una espada encima, pero no había querido arriesgarse, y había gastado una pequeña fortuna en aquellos tres proyectiles recubiertos de cortosis. La segunda y tercera ráfagas habían estado compuestas por munición tradicional, balas taladradoras fáciles de conseguir en el mercado negro y famosas por la facilidad con que atravesaban la mayoría de las armaduras ligeras y los estragos que causaban en los órganos de sus víctimas. Por último, un par de proyectiles táser, destinados a dejar al jedi fuera de combate (en caso de que el daño masivo no lo hubiera hecho ya) el tiempo suficiente para que Aiken, que había tardado unos segundos en salir de su escondite (desligándose de paso del maltrecho droipet, que seguía recibiendo la cariñosa bienvenida de los tres guardaespaldas de Max) pudiera dispararle un par de cápsulas de veneno preparadas por Animah, que si no mataban al sacerdote-espadachín cuando menos lo mantendrían al margen del enfrentamiento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las luces apagadas, por otra parte, impedirían al jedi, si por algún motivo imprevisto permanecía consciente tras recibir tanta atención, emplear la mayoría de los poderes que Aiken conocía. Pero sólo por si acaso, el soldado lanzó una granada silenciadora al lugar donde se ocultaba Max, lo que a todos los efectos transformaba al jedi y a su jefe en seres ciegos, sordos y mudos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eso finalmente llamó la atención de los guardias, dos de los cuales se giraron a tiempo para rociar a Aiken con una andanada de haces de energía. El tercero, sin embargo, se demoró medio segundo de más, y paró la mayoría de los disparos dirigidos contra Aiken mientras el soldado le rompía el cuello.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aiken se hubiera enfrascado directamente en una lucha cuerpo a cuerpo con la pareja restante, pero sabía que había cuatro droides de combate en las inmediaciones, y no tardarían en llegar. Así que pasó junto a los guardaespaldas esquivando sus puñetazos y puñaladas (lo que dejaba en claro que no se trataba de matones de barrio, ya que habían tenido la precaución de dejar de usar sus rifles al acercarse tanto a su blanco), y se lanzó contra Max antes de que éste pudiera escapar gateando.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la pantalla virtual proyectada en el interior de su ojo izquierdo, un cronómetro se puso en marcha, indicando que la bomba latente en el interior del droipet se había activado al ser destruido el robot.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aiken tenía 1 minuto antes de que el tercio superior del hotel Golden Reefs se convirtiera en un hongo anaranjado de fuego y humo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Aquí Aiken las hace de Ethan Hunt... en realidad, todo el plan es bastante Misión Imposiblero.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115169556928918482?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115169556928918482/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115169556928918482&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115169556928918482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115169556928918482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/06/venganza-v.html' title='Venganza (V)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115163135968457565</id><published>2006-06-29T21:33:00.000-04:00</published><updated>2006-06-29T21:35:59.693-04:00</updated><title type='text'>Venganza (IV)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;- Algo está mal -dijo el jedi repentinamente, y el hombre a su lado se tiró al suelo sin dudar un instante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Apenas había empezado a agacharse cuando sintió el resplandor anaranjado del sable de luz, y todavía estaba rodando en busca de una posición defensiva cuando todas las luces del pasillo se apagaron a la vez. Luego, uno o dos segundos más tarde, un destello lejano delató al francotirador, y todo se volvió un caos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La noche había empezado mal, y todo indicaba que iba a terminar del mismo modo. Primero había tenido que cambiarse de hotel por culpa de algún imbécil incapaz de mantener la boca cerrada. Alguien había preguntado por Marcellus Pride en el recibidor del Galaxy Royale II, y aunque seguramente no fuera nadie peligroso, sus guardaespaldas no habían querido arriesgarse, y Max se había trasladado a la suite alquilada en el NS Golden Reefs, que era más lujosa pero menos espaciosa. Eso ya había molestado al orgulloso agente de ventas, pero no era nada en comparación con la lluvia de sangre y saliva que había arruinado su traje nuevo y su impecable peinado. Ya había mandado a un par de sus secuaces a dar una paliza a la shockboxeadora responsable, aunque con la indicación explícita de no matarla. Después de todo, Max era sólo un invitado en Nar Shaddaa, y no convenía enemistarse con los líderes mafiosos del lugar, muchos de los cuales habían amasado su fortuna gracias a las peleas ilegales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La baba sanguinolenta sobre la seda kirgot de su traje le había impedido disfrutar adecuadamente del resto de los combates; incluso los encuentros a muerte apenas habían logrado hacerle esbozar una sonrisa. Había apostado unas decenas de miles de créditos con unos cuantos asistentes locales, y luego se había marchado con el deseo cada vez más apremiante de dejar la luna y regresar a la aséptica negrura espacial.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A medio camino, el speeder había dejado de moverse. Fueron unos minutos bastante tensos, mientras todos esperaban una emboscada callejera, y Max los había pasado principalmente en el suelo del vehículo, custodiado por sus mercenarios y sus droides asesinos, mientras el jedi recorría las inmediaciones asegurándose de que no hubiera nadie acechándolos desde las sombras. Pero en Nar Shaddaa hay demasiadas sombras como para estar seguro, y de todas formas uno de sus técnicos dejó claro que la avería no había sido producida por un pulso iónico ni un sabotaje en las placas de circuitos. Sencillamente, dijo, las baterías se habían agotado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que había mandado a otro de sus matones a buscar al jodido toydariano que les había alquilado el Luxurious CS-4000, sin órdenes especiales respecto a la forma que debía tomar la reprimenda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Finalmente, con una hora y media de retraso (lo que implicaba que no tendría tiempo para disfrutar de la compañía de la prostituta que había solicitado en la gerencia antes de dirigirse al coliseo de Sneik'aaiss), él y el resto de su contingente habían llegado al hotel, pero habían tenido que entrar desde uno de los niveles inferiores, en lugar de aparcar el speeder en la azotea, sólo para encontrarse con que los malditos ascensores estaban fuera de servicio por culpa de una especie de plaga de micónidos ferrofílicos o alguna otra estupidez por el estilo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y entonces, para coronar aquella noche fatídica, alguien había apagado las luces y les disparaba desde la oscuridad. Lo cual según Max Mustang no era muy inteligente, ya que Victorian, su propio jedi guardaespaldas privado, era un as en el viejo arte de desviar los blásters con su espada de energía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La sorpresa de Max fue doble, por tanto, o triple, si contamos la sorpresa del mismo Victorian, cuando el sable de luz se apagó sin previo aviso. Max pudo ver la expresión desconcertada del jedi renegado por un instante, antes de que la oscuridad se tragara los últimos resplandores de la hoja, y luego sólo pudo imaginarse sus rasgos, a medida que escuchaba una profusa serie de impactos hacer mella en el cuerpo invisible de su asociado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Luego sus propios guardaespaldas comenzaron a disparar hacia el fondo del pasillo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Una sola bala de cortosis puede hacer maravillas...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115163135968457565?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115163135968457565/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115163135968457565&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115163135968457565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115163135968457565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/06/venganza-iv.html' title='Venganza (IV)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115074958356238066</id><published>2006-06-19T16:33:00.000-04:00</published><updated>2006-06-27T13:05:33.466-04:00</updated><title type='text'>Venganza (III)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;VI-DOX, droide, 15 años, pirata informático.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ganesha, humana, 29 años, campeona de shockboxing.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pol, qwohog, 16 años, ladrón de speeders.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Shawd'ree'luono (Dreel), 42 años, oportunista, diletante, apostador.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Kalian Kol, sullustano, 50 años, mecánico.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lyn Me, twi'lek, 33 años, prostituta cinco estrellas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Animah Skuld, humana, 31 años, ex-asesina, experta química.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aiken Drum, humano (clon), 36 (13) años, ex-capitán, mercenario.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- El objetivo no pasará más de una noche en Nar Shadda. Quiero que eso quede claro, porque volver a encontrar una oportunidad como ésta puede requerir un año entero, y no disponemos de tanto tiempo. Trataremos de cubrir todas las alternativas. El plan es el siguiente: dentro de tres días, Ganesha peleará en alguno de los locales clandestinos de Sneik'aaiss. Todavía no sabemos en cuál, ya que los participantes son avisados con sólo 12 horas de anticipación. En cuanto Ganesha reciba la información, la pasará convenientemente. Dreel, como espectador y apostador reconocido en el entorno, seguramente será contactado por los organizadores dos o tres horas antes del combate. Solamente Dreel y Ganesha pueden acudir al encuentro: cualquier visitante inesperado podría despertar sospechas y ahuyentar al objetivo, así que no podemos arriesgarnos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Por otra parte, es de esperar que el blanco aterrice en Nar Shadda con al menos 10 horas de tiempo para descansar y prepararse para el espectáculo. Tradicionalmente, hace reservaciones en tres hoteles diferentes, y aunque las paga todas, sólo decide en el último momento en cuál pasará la noche. Con algo de suerte, VI-DOX conseguirá rastrear los lugares en los que Vril utilice su tarjeta. Tenemos el número, y acabamos de comprar tres computadores DCD-4800 totalmente nuevos, un Rhinsome SureSnoop de segunda mano y un CCS modificado, así que no esperamos muchos problemas por ese lado. De todas formas, Lyn Me estará atenta a cualquier solicitud especial, sobretodo si emana de alguno de los hoteles identificados por VI-DOX. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- El combate debería durar una hora y media, como mucho. Ganesha debería ser una de las primeras en pelear, ya que no participa en los combates a muerte. El objetivo se interesa principalmente en estos encuentros, mientras más sangrientos mejor, así que es posible que sólo aparezca después de la primera media hora. Sea como sea, debemos marcarlo, y para eso tenemos dos opciones. En caso de que se halle entre el público durante la pelea de Ganesha, ella debe arreglárselas para escupir en su dirección y rociarlo, a él o a sus guardaespaldas, con un buen chorro de saliva. Animah ha preparado algunas cápsulas de EB-X, un potente emisor químico indetectable electrónicamente. Ganesha ocultará una o dos de estas cápsulas en su boca. Más que probablemente algún gancho de su oponente acertará su mandíbula, y si no rompe automáticamente las cápsulas, Ganesha puede hacerlo ella misma. Requerirá algo de actuación y una parte de buena fortuna, como siempre, pero no es algo demasiado complicado. No es necesario que gane el encuentro, aunque no dudamos que puede hacerlo con los ojos cerrados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Es esperable que la saliva marcada caiga sobre otros espectadores, además del objetivo. Sin embargo, Dreel estará entre el público y grabará unos segundos de la escena con una cámara EMEM, que nos ha costado una millonada, y captará el espectro electromagnético y el aura calórica de los asistentes. Todo esto será transmitido directamente a las pantallas de VI-DOX, y Animah podrá descartar a los sujetos que no nos interesan cuando utilice su rastreador químico. Es importante que Dreel se encuentre siempre a más de quince metros del blanco, ya que sabemos que varias personas de su séquito poseen detectores de dispositivos electrónicos, y podrían inquietarse, aunque la EMEM parece una simple holocámara estándar. También debe mantenerse alejado de JD. Sé por experiencia que un jedi no es nada especial mientras uno no se acerque demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Por si acaso, Animah también entregará una cápsula de EB-X a Lyn Me y Dreel. Si en cualquier momento cualquiera de ellos tiene la oportunidad, debe marcar al objetivo, idealmente de una manera mucho más sutil, y evitando dispersar la señal entre otras personas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Además, Dreel intentará apostar directamente contra Vril en al menos uno de los combates a muerte. Cualquiera que haya visto un torneo de shockboxing clandestino sabe que las apuestas se manejan entre particulares. Simplemente se debe pagar un porcentaje al organizador; todas las demás transacciones se llevan a cabo entre las tarjetas y lectoregistradores de los asistentes. En algún momento de la noche, la tarjeta o el lector de Dreel debería ponerse en contacto con el lector o la tarjeta de Dreel, o ser manipulada por alguien de su séquito. Como imaginaréis, tanto la tarjeta como el lector serán marcadas con EB-X, pero adicionalmente VI-DOX incluirá una señal informática que hará más fácil cualquier intento posterior de rastreo computacional.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Mientras tanto, Pol, Kalian y yo...&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Aiken explicando el plan a sus compañeros (algunos son amigos de Animah; otros, simples mercenarios).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115074958356238066?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115074958356238066/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115074958356238066&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115074958356238066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115074958356238066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/06/venganza-iii.html' title='Venganza (III)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-115039829536723037</id><published>2006-06-15T14:54:00.000-04:00</published><updated>2006-06-15T15:04:55.380-04:00</updated><title type='text'>Venganza (II)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; - Me gusta tu nuevo color de pelo -fue lo primero que dijo Aiken después de follarse a su esposa por la mañana. En algún momento de los pasados tres meses, Animah había aumentado la longitud de su cabello artificialmente, y luego se lo había teñido. Ahora hacía gala de una frondosa melena rubia, desparramada sobre la cama y alrededor de su cabeza como los rayos del sol al amanecer. Con un solo movimiento experto e inesperado, y aprovechando la momentánea debilidad de un hombre saciado, la antigua asesina derribó a su marido y se sentó sobre sus caderas, dominando la situación. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- A mí me gusta tu nueva cicatriz -dijo, recorriendo con sus dedos afilados la línea blanquecina que cruzaba el pecho de Aiken desde el hombro izquierdo al costado derecho. Era como una autopista nueva y resplandeciente sobre un mundo de carne lleno de lívidas carreteras, confusas encrucijadas y absurdos caminos rurales. A diferencia de la mayoría de los habitantes de los planetas del Núcleo, Aiken Drum no era partidario de borrar electroquirúrgicamente las huellas dejadas por sus innumerables aventuras, a menos que resultaran una evidente desventaja en combate, como el ojo que había perdido en su primera cita con Animah. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sí -replicó Aiken-. Recuérdame no volver a meterme en un triturador de carbopirita quarren.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Qué averiguaste? -preguntó Animah. Era una mujer eminentemente práctica, y aunque disfrutaba tanto como cualquiera los retozos matinales y las conversaciones intrascendentes, quería terminar lo antes posible con aquella vendetta. Después, cuando hubieran destripado al responsable de todo el asunto, y hubieran podido empezar de nuevo su apenas estrenado estilo de vida en algún planeta tan alejado de la República que el mejor hiperimpulsor tardara tres semanas en llegar, entonces habría tiempo de sobra para levantarse tarde y hablar del color del cielo o la potencia del droide cosechador. También habría tiempo para nuevas sesiones intensivas de sexo, desde luego, pero por el momento, el único tema del que Animah estaba dispuesta a hablar era Marius Metzenga. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Su nombre real es Vril Dethman -respondió Aiken sin inmutarse. También él quería acabar con aquello. Ya habían ocupado tres meses investigando por separado; no quería perder otros tres planeando el golpe-. O Grand Gamor, o Jerry Starro, o cualquiera de otras trece posibilidades. Pero al parecer Vril Dethman es el seudónimo que utiliza cuando se relaciona con sus superiores.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Ya veo -dejó caer Animah con cierta decepción. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Sin embargo, el número de su tarjeta de crédito es el mismo en todos los casos -dijo Aiken, recitándolo de memoria y devolviendo las esperanzas a su esposa-: 48-1516-2342, categoría Ad6. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ad6 significaba Adamantina sexto nivel, lo que estaba sólo dos niveles por debajo del máximo, y que en términos prácticos significaba que el tal Dethman contaba con crédito ilimitado, o al menos el suficiente para comprar un planeta pequeño en el Núcleo, o uno grande en el Borde Exterior. De cualquier forma, lo importante era que ahora Aiken y Animah tenían una forma de rastrear al sujeto, al menos mientras siguiera utilizando la misma tarjeta. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El número de la tarjeta de Vril Dethman era una información extremadamente valiosa, pero era todo lo que Aiken había averiguado tras dos meses y medio de persecuciones, combates a muerte, sangrientos interrogatorios y aburridas noches enteras frente a las pantallas amarillas del cubil de VI-DOX, el pirata informático. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era el turno de Animah. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Al parecer, Marcellus Pride, como se hace llamar en Nar Shadda, es un asiduo espectador de los combates de shockboxing organizados por Sneik'aaiss -explicó la asesina, resituándose sobre su esposo para que ciertas complejidades anatómicas pudieran encajar mejor, ahora que Aiken se iba recuperando poco a poco del sexo matutino-. Éste avisa a los hombres de Marcellus... es decir, Vril... siempre que tiene una pareja de luchadores especialmente talentosa. A Vril le encanta apostar, vicio ampliamente sustentado por el crédito que dice que tiene, así que no es raro que aparezca por los dominios de Sneik al menos una vez cada dos o tres meses. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Animah continuó hablando mientras las manos de Aiken recorrían su cuerpo blanco. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- La última vez que estuvo allá fue hace casi cuatro... ¡ah! -se le escapó un gemido-. Tengo un contacto en la luna hutt, una luchadora experimentada. Se encargará de avisarme cuando Sneik prepare el próximo numerito. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aiken no parecía estar prestando demasiada atención a sus palabras. Al menos, no tanta como a sus senos. Tal vez se había excedido con el extracto de ostra calandoshana al preparar la pócima, penso la mujer. Pero antes de dejarse llevar por una nueva arremetida del soldado, dijo: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Y nunca va solo. Mmmm. Tiene varios guardaespaldas... droides y mercenarios... ¡ah! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Podemos vencerlos -dijo Aiken dando media vuelta y poniéndose sobre su esposa. En jerga militar, a esa maniobra se le llamaba "ganar el terreno alto". No le preocupaban unos cuantos robots y soldados de tres al cuarto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Y un jedi -dijo Animah. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eso introdujo cierto nivel de molestia en la mente del ex-capitán Drum, pero ya estaba a medio camino y no era de los que dejaban las cosas a medias. Así que relegó la información a una esquina de su cabeza, donde guardaba un nutrido fichero que incluía las mejores tácticas para combatir a los usuarios de la Fuerza, y se dedicó a disfrutar una última vez (por el momento) de los placeres de la carne.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* La nueva Animah Skuld:&lt;/span&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/400/Animah3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-115039829536723037?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/115039829536723037/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=115039829536723037&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115039829536723037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/115039829536723037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/06/venganza-ii.html' title='Venganza (II)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114990289985682595</id><published>2006-06-09T21:24:00.000-04:00</published><updated>2006-06-09T21:28:19.870-04:00</updated><title type='text'>Venganza (I)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Durante los meses que pasó en Ando Prime, o los meses que recordaba haber pasado allí en sus primeros días como soldado republicano, ya se tratara de recuerdos originales o implantados, Aiken había tenido ocasión de presenciar una de las más devastadoras demostraciones del poder de la naturaleza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los pocos habitantes de aquel olvidado planeta acuático sabían muy bien que estaban más seguros bajo la superficie del océano, y se habían adaptado convenientemente a la vida en las profundidades. Los escasos y desafortunados seres humanos que se apretujaban sobre islas diminutas y frías plataformas tenían que lidiar no solamente con el paisaje monótono y el psicótico aburrimiento, sino con las tormentas, huracanes, tifones y tempestades que derivaban sobre las olas como gigantescos monstruos invisibles, aullando, rugiendo, silbando y escupiendo insultos a los atrevidos pobladores de la superficie.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A veces, si uno era lo bastante valiente o estúpido para salir al descubierto a observar el espectáculo, podía verse un remolino de hojas metálicas, tubos de plástico, sacos llenos de sal y quizás una o dos figuras antropomorfas girando a doscientos metros de altura, alejándose hacia el horizonte infinito.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En esos momentos las olas solían cubrir las rocosas espaldas de los archipiélagos sobre los que las corporaciones mineras luchaban por mantener sus almacenes. Cada dos o tres meses, un grupo de técnicos dedicaba días enteros a sustituir enormes planchas oxidadas y cubiertas de crustáceos, sólo para verlas sumergidas nuevamente a las pocas semanas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión Aiken, desde su viejo (tal vez imaginario) caza estelar, había contemplado la tormenta interminable desde el espacio: una nube continua y espesa sobre el hemisferio norte del planeta, arremolinándose sobre sí misma una y otra vez, lanzando destellos verdes y amarillos allí donde los relámpagos culebreaban en su interior. Flotando a tres mil kilómetros de altura, Aiken había visto los ojos claros y vacíos de muchos tornados, como lunares azules sobre la piel grisácea de la tempestad. Y, en los bordes de aquella monstruosidad planetaria, el mar se volvía blanco por la espuma de olas que se alzaban sesenta o setenta metros sobre las aguas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Unos meses más tarde Aiken Drum había abandonado Ando Prime para verse envuelto en una seguidilla de aventuras galácticas, gracias a las cuales ahora sabía mucho más del universo, y de sí mismo, de lo que había esperado alguna vez.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Durante sus viajes, había presenciado, y a veces participado en, batallas de proporciones cósmicas. Había visto explosiones de kilómetros de diámetro, planetas fantasmas, multitudes masacradas, terremotos artificiales, incendios visibles desde el espacio, bestias de pesadilla y muchas otras cosas terribles e impresionantes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero nunca había visto una tormenta como las de Ando Prime.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ya fuera porque había sido la primera gran tormenta de su vida, la primera vez en que había sentido la total insignificancia de su pequeño cuerpo de carne y huesos quebradizos, o porque había tenido la dudosa suerte de estar en el lugar adecuado en uno de esos momentos estelares en que sucede Algo Realmente Importante (y Aiken al parecer tenía cierta predisposición a ello), lo cierto es que en su mente y su memoria nada superaba el grado de destrucción y poder desplegado por aquella Tormenta Del Siglo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Excepto tal vez, lo que pasaba sobre la cama de su dormitorio en aquellos momentos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una desganada llovizna primaveral distaba tanto de aquel hambriento vendaval apocalíptico como un poco de sexo cotidiano marital distaba de lo que Animah y su esposo estaban haciendo en el segundo piso de la casa de Morgul Nar. Por suerte para el anfitrión, su guardaespaldas wookie y el pequeño inquilino que dormía en la habitación contigua, la pareja había tenido la precaución de rociar las paredes de su nido de depravación y lujuria con el contenido de dos frascos de aislante sónico, marca Dampound, de tal forma que el resto de los ocupantes de la mansión del gordo houk eran molestados solamente por los ocasionales movimientos telúricos provenientes del cuarto del matrimonio, y no tenían que soportar los estridentes gritos y gemidos de los gladiadores que combatían en alguna versión extremadamente violenta y sudorosa del deporte más antiguo de la galaxia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No vale la pena detallar aquí las extravagantes posiciones y costosos destrozos producidos por la tormenta de músculos aceitosos y perfumada piel. Baste decir que Animah Skuld, experta en la síntesis de venenos y el destilado de diversos elixires medicinales, había preparado esa misma tarde un brebaje afrodisíaco capaz de despertar la líbido en la entrepierna del más asexuado de los monjes eunucos de Barab VIII, y que, antes de beberlo, tanto la ex asesina como su esposo habían repasado una versión magníficamente ilustrada del Tantora Secs'umun, el manual de iluminación sexual más famoso en la galaxia, desde que fuera escrito por el irreverente sabio twi'lek Chak'kr'aa Vileet, para regocijo de las trescientas siete esposas de algún afortunado pachá.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, se podría discutir si fue apropiado por parte de Morgul Nar facilitar el libro a los esposos, que no se habían visto en tres meses y de todas formas, con o sin el aliciente de las holografías del Tantora, habían planeado pasar varias horas explorándose el uno al otro con sus diversas extremidades, apéndices y protuberancias.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin terminó la batalla, cuatro horas y media más tarde, la noche había avanzado demasiado en su camino hacia el nuevo día, así que Aiken Drum y Animah Skuld decidieron posponer el intercambio de información. Después de doce semanas sin verse, tocarse, olerse e incluso saborearse, no estaba de más dejar a un lado sus rudas personalidades de asesinos a sueldo buscando venganza, al menos por una noche, y contentarse con pasar unos momentos siendo tan solo marido y mujer.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cerraron los ojos, ella en los brazos de él, y durmieron plácidamente bajo los tenues rayos anaranjados de la luna.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Aiken Drum y Animah Skuld llevan tres meses buscando pistas sobre el paradero de Marius Metzengus. Mientras tanto, han dejado a Akai al cuidado de Gordo Morgo, o Morgul Nar. Y sí, el estilo es cada vez más evidentemente Neal Stephensoniano, lo admito. Pero es que es un estilo muy bueno, qué voy a hacer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114990289985682595?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114990289985682595/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114990289985682595&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114990289985682595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114990289985682595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/06/venganza-i.html' title='Venganza (I)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114978551908329432</id><published>2006-06-08T12:45:00.000-04:00</published><updated>2006-06-08T12:51:59.096-04:00</updated><title type='text'>Morgul Nar*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Morgul Nar era a la vez el houk más viejo y más gordo que Aiken hubiera visto jamás. Debía tener casi cien años (lo cual, teniendo en cuenta su conocido pasado delictual, era mucho decir) y pesar unos doscientos kilos. De hecho, el inaudito volumen de grasa bajo la dermis estiraba la azulada piel de tal forma que borraba la mayor parte de las arrugas, y el anciano mafioso hubiera podido pasar por un asquerosamente obeso señor del crimen de no más de sesenta años, si no fuera porque le faltaban todos los dientes y tenía más manchas negras que un leopardo kunik.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las manos le temblaban, y las piernas eran incapaces de sostenerle, no tanto por la edad como por el peso excesivo. Sin embargo, su voz seguía siendo tan profunda, segura y autoritaria como en sus mejores tiempos, y la inteligencia -algunos dirían más bien malicia- no había desaparecido ni de su cerebro ni de su mirada, aunque una catarata en el ojo derecho opacaba un tanto su expresión de astucia y sabiduría.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con sus tres o cuatro papadas, recostado sobre un gravidiván a medio metro del suelo, y envuelto por una nubecilla de microides que flotaban a su alrededor llevando a cabo tareas relacionadas principalmente con la alimentación y la limpieza, Morgul Nar se parecía más a un joven Hutt que a cualquier otra cosa, incluido cualquier otro especimen de su propia raza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A Aiken Drum no le parecía buena idea dejar a su hijo de dos años y medio al cuidado de semejante criatura.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, Animah parecía encantada de ver al viejo monstruo. Incluso, notó su esposo, parecía relajada. Como si supiera que allí no tenía nada que temer, nadie de quien desconfiar, y pudiera cerrar los ojos y quedarse dormida en medio de la sala, sin revisar el bláster bajo la almohada ni echar un vistazo a las cámaras de vigilancia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que Aiken, que confiaba ciegamente en su mujer, trató de empaparse de aquella extraña sensación de seguridad, dejando a un lado por un tiempo el cínico recelo que siempre lo acompañaba.  De todas formas, aun si Morgul era digno de confianza, estaba claro que sería incapaz de cuidar del pequeño Akai, del mismo modo que era incapaz de comer sin la ayuda de su enjambre de microides o de moverse sin el apoyo del gravidiván. Así que Aiken tendría que esperar que quienfuera que auxiliase a Morgul en sus tareas como niñero 1) fuera lo bastante leal al viejo houk y a sus amistades como para no intentar vender o lastimar al bebé; 2) estuviera lo bastante bien programado, en caso de ser un droide, para ubicar al pequeño como la primera de sus prioridades; o 3) tuviera tanto miedo de su mórbido patrón que no se atreviera a causar ningún daño al niño. A eso había que agregar la preocupación extra de que el encargado de velar por la salud y seguridad de Akai no sólo fuera fiel, dedicado y confiable, sino eficiente y capacitado. No tenía sentido poner de niñero a un droideka desprogramado, a menos que hubieran cambiado su reluciente arsenal por un mullido conjunto de cojines, chupetes y biberones. Aiken lo sabía muy bien, ya que Animah y él habían descubierto con cierta decepción que sus letales habilidades de cazarrecompensas no servían de nada a la hora de cuidar a un bebé. Akai no respondía a las miradas intimidatorias de su padre como lo hacían los criminales más buscados de la galaxia, ni se impresionaba ante la destreza con que su madre preparaba pociones y ungüentos que protegían su infantil organismo. Akai pedía de todo (comida, comodidad, atención, cariño) y no daba nada a cambio. Y sin embargo, por alguna razón distinta a todas las razones que habían guiado su conducta hasta ahora, tanto Animah como Aiken se sentían satisfechos con la transacción.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El soldado a veces pensaba, por breves momentos, que aquello de lo que sus antiguos camaradas jedi hablaban era algo parecido a esto. Que un verdadero santo, un verdadero caballero jedi (en la teoría al menos, ya que Aiken no había conocido a ninguno que lo convenciera de ello), debería sentir por todos los seres del universo lo mismo que él sentía por su hijo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Un houk, antiguo señor del crimen y jefe de Animah. Algo así como el personaje de Danny Aiello en El profesional (Léon). Esperemos que no traicione a Bonnie y Clide...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114978551908329432?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114978551908329432/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114978551908329432&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114978551908329432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114978551908329432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/06/morgul-nar.html' title='Morgul Nar*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114917844595059550</id><published>2006-06-01T12:08:00.000-04:00</published><updated>2006-06-01T13:18:43.996-04:00</updated><title type='text'>Una conversación*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El antiguo soldado contempla el vacío estelar desde uno de los balcosalones de la imponente Musashi, admirando el baile y los colores de lejanas tormentas cósmicas y el destello ocasional, diminuto en su grandeza, de algún cometa perdido. O eso le parece a su viejo camarada. Porque en realidad Aiken, erguido, los brazos cruzados y la mirada al frente, horada el cristal con sus pupilas y atraviesa el espacio a la velocidad del pensamiento, sin detenerse a contemplar las maravillas galácticas. Su mente pasa por alto las luminarias y las nebulosas, para concentrarse en una imagen de dimensiones irrisorias y abrumadora insignificancia. Una pequeña postal campestre: una mujer hecha de fuego y cubierta de acero, sentada en la terraza y mirando al cielo, anhelante, mientras un niño, una de esas cosas débiles y blandas que desafían las brutales e implacables leyes de la naturaleza, juega con delicados animalitos metálicos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para Aiken Drum se trata de una imagen mucho más hermosa y querida que todas las estrellas del universo formando la constelación de dios. Y mucho más frágil.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero Karr Heaven Runner no lo sabe, así que, poniéndose al lado del curtido excapitán, lo acompaña unos momentos en el sano y místico ejercicio de asombrarse ante la inmensidad que los rodea, empequeñeciéndolos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Finalmente dice:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Me alegro de volver a verte -lo que es cierto por al menos dos razones: a) Karr ha pasado la última década retorciéndose sobre una mesa de operaciones, rodeado de delgados y crueles expertos torturadores, o arrastrándose en la oscuridad por túneles hediondos, rodeado de robustos y crueles capataces gamorreanos, así que ver a cualquier persona, en cualquier lugar distinto a un quirófano o una mina, es motivo de alegría; y b) Karr y Aiken, sin ser amigos, comparten, o compartían hace diez años, cuando saltaban de un planeta a otro persiguiendo a Lord Demontré, o huyendo de él, ideas similares sobre la forma en que uno debe tratar a sus enemigos, la gente en la que uno puede confiar y, en general, la forma en que funciona el universo. Así que para el atormentado jedi, una conversación con el pragmático soldado puede resultar de ayuda para reconstruir y poner en orden ciertas cosas que los instrumentos de tortura sith se encargaron de desgarrar y diseminar por todos lados durante sesiones incontables, interminables.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por eso, ahora que por fin tienen unos minutos libres tras los vertigionosos acontecimientos de los últimos días, Karr quiere aprovechar la ocasión para dialogar con el silencioso Aiken.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- También yo -dice el soldado después de un rato, cuando por fin ha conseguido relegar el recuerdo de su esposa y su hijo a un segundo plano, y regresar al tiempo y lugar que le corresponden-. En realidad, me alegro y me sorprendo. Todavía resulta difícil de creer.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo -dice Karr-. Para mí también es extraño. Pienso que tal vez estoy soñando. Que todo esto no es más que otra treta sith, otra alucinación provocada por sus horribles drogas. Tengo miedo de que en cualquier momento alguien extraiga la sonda y me arrastre de vuelta a la celda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Creía que los jedi tienen prohibido sentir miedo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Karr asiente un momento. Luego responde:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Tan directo e implacable como siempre. Pero no, los jedi no prohíben tal cosa. O no deberían hacerlo, en cualquier caso: alguien a quien hay que prohibirle explícitamente que haga o sienta algo no es un verdadero jedi. El Código es una guía, no una cadena. Pero -y aquí desvía la mirada, prefiriendo enfrentar el vacío en lugar del penetrante ojo azul de Aiken-, tienes razón. Tengo miedo. No soy el mismo que hace diez años. Mi cuerpo es distinto, al igual que lo que contiene.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A Aiken no le gusta el rumbo que está tomando la conversación. Una discusión sobre ética, política y metafísica sería atractiva, incluso adecuada, en otro momento. Pero en la situación actual el soldado tiene que hacer un esfuerzo consciente para hablar de cualquier cosa que no sea su propio problema, así que decide mantener el diálogo en aguas poco profundas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Bien, amigo -dice, lanzando un salvavidas al meditabundo jedi antes de que se ahogue en los recuerdos de su tormento-, te aseguro que no estás soñando.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A Karr no le cuesta demasiado detectar un dejo de angustia y una pulsante preocupación en la voz de Aiken. Piensa entonces que su viejo camarada tiene sus propios problemas, y acoge silenciosamente la propuesta implícita en sus palabras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Vel'roo me dijo que quemaron nuestros... nuestros cuerpos -dice el antiguo jedi gris.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Suspirando, Drum responde:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Sí, lo hicimos. Es la costumbre jedi, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Karr asiente: - ¿Y nuestros sables?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken cierra los ojos y recuerda. Horas y días enteros escarbando entre los restos aún humeantes de la Zarpa, tratando de distinguir los cadáveres de sus compañeros entre los muertos innumerables: hombres calcinados por la explosión de los motores, figuras aplastadas por el metal retorcido, cuerpos atravesados por vigas y tuberías. Pero hallar a los jedi no había sido tan difícil como encontrar sus posesiones, camufladas entre los escombros del casco, las entrañas de los computadores y los chispeantes pedazos de decenas de droides de servicio. Al final, el kel'dor había encontrado casi todas las armas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Destruimos la mayoría, creo -responde al cabo-. Muchas eran armas sith, así que me pareció bien. El sable del cereano -Karr no puede dejar de notar la forma impersonal en que Aiken se refiere a Kee Odo- se lo llevó Vel'roo. Supongo que estará en Yavin IV o en Coruscant, no sé. Los tuyos me los quedé yo, por un tiempo, hasta que di con el sujeto que me pediste que buscara. Era sólo un niño, así que los dejé al cuidado de su madre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El enorme peso que Karr lleva sobre los hombros, producto de las insufribles penalidades del pasado lustro, resulta imperceptiblemente reducido por las palabras de Aiken, para ser inmediatamente aumentado por su siguiente pregunta:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Piensas hacerte cargo del niño?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es una pregunta tan extraña, proviniendo de un aguerrido mercenario cuya fama de inmisericorde frialdad ha recorrido la galaxia de un extremo al otro, que a Karr le cuesta casi cinco minutos desentrañar el misterio. En vez de responder, el jedi lanza un contragolpe, lo cual, teniendo en cuenta la conocida predisposición de Aiken Drum a romper el cuello de quienes lo importunan, puede no ser algo muy sensato. Sin embargo, el soldado todavía no se acostumbra del todo a tener un punto débil (su familia), así que la situación no llega a los golpes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te estás haciendo cargo del tuyo? -es la pregunta de Karr Heaven Runner. No es exactamente la forma en que quería componer la frase, pero pasar una década culebreando como un gusano en una profunda letrina en ningún lugar han mellado las capacidades diplomáticas del jedi. Por suerte tiene la presencia de ánimo suficiente para agregar:- Lo siento, no es asunto mío.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken, recompuesto tras el momentáneo desconcierto, y un poco molesto:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Olvidaba lo perceptivos que pueden llegar a ser los jedi -a lo que sigue un incómodo silencio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Finalmente: - Sí, tengo un hijo -dice Aiken.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Otro corto silencio, roto por una nueva pregunta de Karr, que parece creer que su herradura está repleta de suerte o, por emplear terminología jedi, que la Fuerza está con él.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y una esposa? -aventura.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Y una esposa -responde Aiken-. Un hijo y una esposa, y una granja.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puedo preguntar entonces, y te aseguro que es la última pregunta -se apresura a añadir al ver la mirada del excapitán-, por qué estás aquí, en lugar de en tu granja, con tu familia?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Es una buena pregunta. Y la respuesta es la misma de siempre: alguien, o algo, no puede soportar que la gente viva su vida como mejor le plazca, así que busca maneras de obligarla a hacer otras cosas, por muy estúpidas o peligrosas que éstas resulten.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo... -comienza a decir Karr.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Deberías -lo interrumpe Aiken-, ya que eres básicamente un policía de la galaxia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero el jedi sabe que el soldado no lo ataca a él directamente, sino a la institución que representa, la cual, ciertamente, no es perfecta. Y, si lo que Vel'roo le ha comentado es cierto, se aleja de la perfección a pasos agigantados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo -vuelve a decir Heaven Runner- que haya alguien dispuesto a arruinarle la vida a los demás. Casi todos los funcionarios del complejo minero en el que pasé estos años pertenecen a ese tipo de persona. Lo que no me queda claro es a qué te refieres cuando dices "algo". ¿Es ese "algo" una idea, una religión?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Las ideas no matan, Karr. No pueden obligar a nadie.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Creo que eso es discutible, Aiken, pero entiendo que no vamos a ponernos a discutir de filosofía. ¿A qué te refieres entonces?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Es un asunto de terminología, nada más. Un modelo económico no es dañino. Las corporaciones lo son. Por decirlo de otra forma: la religión es el clavo, la iglesia es el martillo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y quién te ha obligado a dejar a tu familia? ¿Una iglesia, o una corporación?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, Aiken se encuentra contra la pared. Hay algo en los jedi, en la forma de interrogar que tienen, que resulta inquietante, molesto, peligroso. Si esto fuera una cámara de tortura, Aiken sólo tendría dos opciones: responder con la verdad, o enfrentarse a las cuchillas y los electrodos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por suerte para él, el torturador es un antiguo conocido, y no un enemigo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Lo siento, Karr -dice-. No puedo responder a eso.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El jedi ve en el ojo azul del cazarrecompensas convertido en granjero convertido en instrumento de algún poder oculto, y entiende que su amigo también tiene miedo. Y es un miedo doble, porque teme enfrentarse a la pérdida de sus seres queridos y, a la vez, teme la sensación de vulnerabilidad en que se encuentra. Es algo radicalmente nuevo para un hombre acostumbrado a presenciar el terror en el rostro de sus oponentes; nunca en el propio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero Karr está lejos de sentir compasión o lástima por su camarada. Aiken, el jedi lo sabe muy bien, está más que capacitado para enfrentarse a lo que sea que ha cometido la imprudencia de poner en peligro a su familia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Bien -termina diciendo-, no estoy en mi mejor momento. Me costará mucho volver a ser el que era, si es que lo consigo algún día. Pero te digo esto: si necesitas ayuda, sólo tienes que pedirla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y Aiken, cuyos músculos faciales parecen de piedra, que se ha convertido en un gólem con un sólo propósito en mente, que sólo sonríe abiertamente ante las gracias de su hijo, mira cara a cara al jedi que acaba de salir de un pozo de dolor, y se permite una sonrisa de agradecimiento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Momento que Karr aprovecha para intentar algo más:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Y si algún día tu hijo llegara a interesarse por los misterios la Fuerza...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La sonrisa de Aiken se hace más amplia, pero menos suave.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ja! Ni lo sueñes. Un jedi en la familia, ¡lo único que me faltaba!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En ese momento la puerta se abre y el capitán Rick Maryonette hace su entrada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Capitán Aiken, disculpe la demora. ¿Quería hablar conmigo?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Después del asalto a la prisión de alta seguridad... ¡¡Algún día Aiken matará al Tte. Marius Metzenga!!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114917844595059550?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114917844595059550/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114917844595059550&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114917844595059550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114917844595059550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/06/una-conversacin.html' title='Una conversación*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114721354875126929</id><published>2006-05-09T18:22:00.000-04:00</published><updated>2006-05-09T18:25:49.106-04:00</updated><title type='text'>El último error*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El droide con forma de barril traqueteó ruidosamente por la cantina, chocando al menos diez veces con las rodillas de varios clientes y recibiendo un número similar de patadas y maldiciones. De alguna forma se las arregló para no derramar el contenido de ninguno de los recipientes que se bamboleaban peligrosamente sobre las numerosas bandejas que orbitaban a su alrededor, sujetas a los extremos de una docena de brazos oxidados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ninguna mano, tentáculo, garra o apéndice surgió de la multitud para sustraer una copa o una botella por la que no hubiese pagado. A algunos los frenaba un retorcido sentido del honor, una especie de respeto por la fraternidad criminal que dictaba que allí todos eran iguales: fugitivos, asesinos, exiliados, descastados, desertores y vagabundos; y que en una galaxia donde reinaba la ley del más despiadado, existía todavía cierto reducido conjunto de reglas que permitía bajar la guardia a los agotados aventureros del espacio, y tomar un trago sin necesidad de mirar continuamente sobre el hombro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La mayoría, sin embargo, no robaba las bebidas simplemente por costumbre. Una costumbre enraizada en el miedo, que era, después de todo, la única emoción verdadera capaz de detener a los sanguinarios sujetos que se reunían todas las noches en El último error. Porque en el bar de Fatt Vastard la ley era la siguiente: si un hombre (o una mujer, pero no solía haber muchas de ésas) robaba la bebida de otro, y el perjudicado descubría al ladrón, el ratero tenía dos posibilidades, a saber, entregar todo el dinero que tuviera encima, más cualquier otra cosa que el denunciante requiriese, o recibir una paliza por parte de todos los clientes presentes. El último desgraciado que había sido lo suficientemente estúpido para intentar salirse con la suya había recuperado a tiempo la cordura, y había abandonado El último error desnudo, pero vivo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Eso en cuanto al robo de bebidas pagadas. Por otra parte, todas las botellas que resplandecían tras el mostrador del viejo Vastard estaban a libre disposición de cualquiera lo bastante astuto, rápido o loco para intentar evadir las mandíbulas de Chask, el hocico-tijera mascota de Fatt. Si lograba extraer el recipiente, podía quedárselo y hacer con él lo que quisiera, incluso vendérselo nuevamente al dueño del bar, que seguramente estaría dispuesto a pagar un buen precio por la entretención ofrecida. De todas formas, hacía años que nadie siquiera trataba de alargar el brazo más allá de la barra, y en el fondo, junto al espejo, aún colgaba el antebrazo reseco y medio momificado del último valiente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así que después de dejar algunas jarras espumeantes y copas vaporosas sobre distintas mesas, el droide llegó sin mayores inconvenientes al cubículo que Jack Shaftoe compartía con aquel sujeto siniestro y silencioso. Jack tomó la botella de katra y dos vasos pequeños, y despachó al destartalado camarero dejando caer un par de créditos de propina sobre la bandeja.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Bien -dijo, después de embucharse dos tragos en diez segundos. El katra gulariano era demasidado caro para los bolsillos de casi cualquier pirata espacial, y Jack era un pirata especialmente desafortunado, así que no podía desaprovechar la oportunidad de llenarse de aquel licor ambarino. Ya lo saborearía más tarde, si seguía sobrio; entre los de su clase, podría vanagloriarse hasta de la resaca-. ¿Qué es lo que quiere que le cuente?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El otro tipo todavía no había mostrado intenciones de beber, así que Jack no perdió tiempo y llenó su vaso por tercera vez.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Aiken Drum -sentenció una voz profunda desde las sombras de su rostro-. Hábleme de él.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Eso tomó por sorpresa al pirata, que estuvo a punto de derramar unas gotas de katra sobre la mesa. Miró al encapuchado directamente a los ojos, o al menos al lugar donde suponía que estaban los ojos, y dejó la botella a un lado. Por unos momentos pensó si no sería mejor levantarse y salir de allí sin mirar atrás, pero luego recordó que ya se había tomado un cuarto de una botella bastante costosa pagada por otro cliente, y que evitar la sentencia y el castigo por robar la bebida de otro en El último error sería casi tan difícil como quedarse allí y contarle a un probable cazarrecompensas los secretos del hombre más peligroso que hubiese conocido nunca, a sabiendas de que tarde o temprano Aiken Drum se enteraría y vendría buscando a su delator. Jack tenía que evaluar las posibilidades de que Aiken acabara con el encapuchado antes de que éste pudiera revelar el nombre de su informante, y compararlas con las posibilidades de salir con vida de la cantina, teniendo en cuenta que sus bolsillos estaban vacíos y no tenía mucho más que ofrecer a cambio de la libertad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al final, como siempre, Jack Shaftoe prefirió apostar por una posible muerte más tarde, en vez de por una muerte segura ahora.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se llevó el vaso lleno a los labios y trató de disfrutar del licor mientras descendía por su garganta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Aiken Drum, ¿eh? -dijo cuando el sabor se convirtió en un recuerdo en el paladar-. Sí, claro, por qué no. Aiken Drum. ¿Qué quiere saber de él?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Todo -fue la escueta respuesta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todo. Bien, mentir no tenía ningún sentido. Jack era muy malo contando mentiras, y no tenía intenciones de hacer enojar al sujeto de negro. Lo mejor que podía hacer era no contarlo todo. Dejar algunos espacios en blanco, concentrarse en detalles sin importancia, hacerse el tonto. Eso no le costaba nada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero noventa minutos y medio litro de katrak más tarde, quedó claro que Jack había sobrestimado su capacidad como editor y/o su resistencia frente a la bebida, porque cuando el hombre encapuchado dejó la taberna se llevaba con él una detallada descripción de los puntos débiles de Aiken Drum, representados principalmente por una mujer y un niño, y tenía una idea bastante buena de dónde empezar a buscar al antiguo soldado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A Jack Shaftoe nunca le había gustado el nombre que Fatt Vastard había dado a su cantina. Porque la vida le había demostrado a Jack que las equivocaciones sólo se terminan cuando uno se muere, y ello no tiene nada que ver con hacer una solemne promesa o con tomar un trago en un bar maloliente del Núcleo (aunque, en realidad, allí no olía especialmente mal). Cada vez que Jack visitaba la taberna de Vastard, hacía o decía algo que desataba una problemática serie de eventos que casi siempre desembocaba en un doloroso y humillante reguero de sangre. Y esa sangre, aunque en su mayor parte era la de alguien más, ya que el capitán Shaftoe era un experimentado sobreviviente, solía mezclarse con uno o dos litros de la suya, lo que siempre resultaba incómodo e inconveniente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esta vez, sin embargo, al pensar en las posibles consecuencias de su desliz, Jack Shaftoe no pudo dejar de pensar que el nombre de la cantina era perfectamente adecuado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como no valía la pena lamentarse, terminó de beberse el contenido de la botella.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Sí, el nombre es un plagio/homenaje a un personaje del Ciclo Barroco. Es que tiendo a dejarme influenciar por las cosas que leo, y en estos momentos sigo con los libros de Neal Stephenson.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114721354875126929?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114721354875126929/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114721354875126929&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114721354875126929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114721354875126929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/05/el-ltimo-error.html' title='El último error*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114685096143492240</id><published>2006-05-05T13:39:00.000-04:00</published><updated>2006-05-05T13:42:41.446-04:00</updated><title type='text'>En la mira (V)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los motores de plasma, aún encendidos, empujan al trasbordador contra el colchón incendiario de la atmósfera. El oxígeno inflamado cubre el casco de la nave como una segunda piel, escabulléndose en su interior por los enormes agujeros causados por las explosiones. El fuego recorre los pasillos con un aullido feroz, consumiendo en un instante a los indefensos pasajeros. Algunos resisten el primer impacto y corren convertidos en grasientas antorchas, saltando de cubículo en cubículo en busca de una ayuda inexistente, diseminando las llamas por las entrañas de la barcaza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el hangar de popa, Animah observa el fuego desde la cabina de su caza estelar. El campo de fuerza de la compuerta de despegue permanece activo; al otro lado, el amarillo va dando paso al azul, a medida que el trasbordador se adentra en la estratósfera lunar. Calculando el momento preciso, la asesina pone en marcha el caza, haciendo un esfuerzo sobrehumano por no desmayarse sobre los controles. La sangre que brota de su muñeca cercenada permea el cuero del asiento y se filtra por los resquicios del panel principal. No tiene tiempo de tratar la herida: primero debe salir del hangar y dejar el piloto automático. La nave parece demorar una eternidad en llegar a la compuerta. Afuera, el cielo ha adquirido la tonalidad celeste adecuada. Finalmente, el caza da un salto y escapa del vientre metálico del trasbordador. El impulso conmociona a la mujer, que cae inconsciente antes de activar el automático.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Medio segundo más tarde, Aiken Drum se arroja al vacío desde la misma compuerta. Las cejas se le congelan casi instantáneamente, y el aire se le escapa de los pulmones tan rápido que varios alvéolos colapsan en el proceso, llenando de sangre la boca del soldado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aiken pega los brazos al cuerpo y se convierte en una bala de carne y determinación, disparada directamente contra el caza negro que se aleja sin control del trasbordador en llamas, una mole mortalmente herida que se desploma a mil kilómetros por hora.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El golpe contra la cola del caza termina de extraerle el aliento, rompiendo todas las costillas y clavando astillas de hueso en los pulmones. El grito es ahogado por el chillido supersónico de la caída.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Agarrándose a salientes resbaladizos y tubos llenos de combustible, Aiken avanza sobre el casco del caza. La tierra salta de un lado a otro en su campo de visión, un hambriento mundo verde a 15 kilómetros de distancia. En varias ocasiones la velocidad y el movimiento en barrena dejan ciego al incansable luchador, llenando de sangre su único ojo sano, agitando su cerebro y lanzándolo contra las paredes internas del cráneo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay nadie que pueda ver la increíble hazaña de Aiken; contrayendo todos los músculos, desgarrándose varios, básicamente arranca la portezuela de la cabina, arrojando los restos a la nada azul. En el interior, el cuerpo inerte de la asesina ha adquirido una tonalidad blanquecina bajo el ajustado traje de blackoil.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aiken la hace a un lado, conteniendo el deseo de lanzarla al vacío, y comienza a manipular los controles desesperadamente, apretando varios botones a la vez y casi arrancando de cuajo la palanca en su intento de retomar el control de la nave.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El altímetro se burla de él retrocediendo a pasos agigantados hacia el cero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Animah despierta envuelta en vendas. Como en realidad sus únicas heridas importantes son un brazo roto y una mano faltante, está claro que las vendas son en buena parte una forma de mantenerla inmóvil. A su alrededor ha crecido una especie de campamento. Al almparo de su abollado caza estelar, diversas cajas de provisiones ennegrecidas por el fuego han vomitado su contenido sobre sábanas, manteles y trozos de fuselaje. Una serie de cables recorre el perímetro, seguramente conectados a alarmas, gatillos y detonadores que Animah no consigue ver entre la maleza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando termina de girar la cabeza para apreciar el resto del campamento, ve a Aiken Drum sentado a un par de metros, despellejando una especie de liebre y haciendo muecas de dolor con cada movimiento. Está casi tan cubierto de vendajes como ella misma, pero él parece necesitarlos todos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Espero que estés lista para preparar el antídoto -dice el soldado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Ya te dije que no existe ningún antídoto. La tinta de lombriz espinosa es lo único que puede servir de algo. Y creo que ya sabes donde está -dice Animah, señalando con la barbilla la caja de fracos y jeringas que Aiken encontrara en su camarote.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Bueno, en ese caso espero que estés dispuesta a tomar un poco de tinta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Eso no tiene sentido, yo no estoy...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Oh, sí que lo estás -la interrumpe Aiken-. Mientras dormías te clavé uno de esos pequeños dardos de plumas verdes que guardabas en tu cinto. Era exactamente igual al que me saqué del cuello poco antes de que me lanzaras al espacio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Animah sabe que su presa, o mejor dicho su captor, no está mintiendo. Ella es experta en tácticas de tortura e interrogación; sabe distinguir una mentira nacida del miedo de un farol intimidatorio, y ambas cosas de la verdad. Y este tipo está diciendo la verdad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;O eso, o es mucho mejor que ella ocultándola.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cualquier caso, Animah no tiene muchas opciones. Es una cazadora honorable, dentro de ciertos límites, y sabe que esta vez ha perdido. En su trabajo, morir sólo tiene sentido si la propia muerte permite acabar con el blanco; y la certeza absoluta del triunfo sólo se consigue si el blanco muere antes que el cazador. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- Necesitaré mi botiquín -concede la asesina.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El resto es historia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Obviamente Animah preparó el antídoto. Ambos lo tomaron y ambos sobrevivieron, aunque apenas. Pero todo eso es más cuestión de buenas tiradas de salvación. Cuando se trata de venenos, no hay mucho más que hacer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114685096143492240?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114685096143492240/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114685096143492240&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114685096143492240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114685096143492240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/05/en-la-mira-v.html' title='En la mira (V)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114658411652592256</id><published>2006-05-02T11:30:00.000-04:00</published><updated>2006-05-02T11:35:16.536-04:00</updated><title type='text'>En la mira (IV)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Siete minutos después, Aiken Drum tiene un ojo menos pero varias respuestas. Le parece un trueque justo, sobretodo porque piensa obtener todavía mayores compensaciones, ahora que su perseguidor se ha transformado en una presa indefensa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;O debería decir su perseguidora. Porque resulta que el asesino es una mujer; y una muy hermosa, además, al menos cuando está inconsciente. Aiken termina de ponerle las esposas y dedica unos momentos a cubrirse con un parche médico el borboteante cráter donde hasta ayer tenía el ojo izquierdo. Pese al dolor, no puede dejar de admirar el cruel ingenio de quien sea que haya diseñado la bala saltarina. Habiéndose acostumbrado durante sus aventuras a la infalible rectitud de los blásters, todavía no ha tenido tiempo para adentrarse en todos los misterios de las armas lanzaproyectiles, así que no pudo más que sorprenderse (y perder un globo ocular) cuando el a todas luces fallido disparo de Animah rebotó contra la pared opuesta del pasillo y fue a incrustarse en su cara.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La tortura no es su fuerte ni su afición, pero la maldita perra tendrá que pagar por esto. Después de diseñarle un antídoto, claro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Antes de dejarla inconsciente, Aiken ha hablado con ella. Al parecer estaba muy segura de sí, porque no se había resistido y, por lo que el soldado puede decir (para ser un tipo intuitivo y desconfiado pero sin ninguna de las desconcertantes habilidades mágicas de los jedi) tampoco había mentido. El veneno que le ha inoculado es en realidad una especie de gusano parasitario, que en estos momentos debe estar arreglándoselas para atravesar su barrera hematoencefálica, produciéndole una náusea continua y momentáneas pérdidas de sensibilidad en distintas partes del cuerpo (lo que no es del todo inconveniente, ya que está al borde del desmayo por el cansancio y la pérdida de sangre). Al parecer, el objetivo final del gusano es su cerebro, donde se acomodará como un hutt en un nido de cojines y se dará un banquete de materia gris antes de poner dos o tres mil huevos que tendrán tiempo de eclosionar y liberar dos o tres mil nuevas larvas devoracerebros antes de que Aiken tenga la suerte de dejar de sentir el dolor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según Animah, no existe ningún antídoto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Luego de que Aiken le rompiera un brazo, reconsideró su respuesta: había una forma de detener al gusano, pero no era un antídoto. Se trata en realidad de otro veneno, una toxina que sin duda alguna matará al parásito, y que sólo tal vez matará también al huésped. ¿Y dónde puedo encontrar ese veneno?, había preguntado Aiken. En mi camarote, en proa, había respondido Animah con la voz entrecortada por el dolor. Es un frasco pequeño lleno de un líquido negro, y se había desmayado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y ahora, transformada en un peso muerto probablemente poco cooperativo, yace junto al agotado ex-capitán como una serpiente dormida. Aiken sabe que no puede confiar en ella, pero el mareo le impide pensar con calma, y no se le ocurren alternativas. Así que termina de atar a la asesina y se asegura de encadenarla a la estructura más resistente que encuentra en las cercanías, revisa sus bolsillos, desarmándola por completo, y da con la tarjeta de su camarote.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando llega al habitáculo, después de haberse cruzado con varios tripulantes nerviosos y pasajeros asustados, se le ocurre pensar que no revisó adecuadamente a la asesina. Pero ya no hay tiempo para volver atrás: busca en todas las gavetas y compartimentos de la habitación hasta dar con una especie de botiquín lleno de frascos, ampollas y jeringas. Una de ellas contiene la supuesta última oportunidad de Aiken de salir con vida de esta aventura. Pero no tiene tiempo de clavársela, porque justo entonces descubre otra cosa: un amasijo de cables enrollados en torno a un par de cilindros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No puede darse el lujo de intentar desactivar la bomba. Empieza a avanzar por los corredores, apartando a empujones a los deshauciados ocupantes de la nave, dirigiéndose lo más rápido que puede al hangar de popa. A medio camino escucha la explosión, y siente el calor propagarse como una bestia tentacular por todos los pasillos y ductos de ventilación del trasbordador. La onda de choque lo arroja al suelo y hace detonar varias minas kinéticas ocultas en distintos lugares. Al ponerse en pie, mira por una escotilla y observa la atmósfera lunar incendiarse sobre el casco de la barcaza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo es caos. Las luces parpadean unos instantes y se apagan. Una alarma resuena en sus oídos, pero no sabe si es parte del sistema de emergencia de la nave o es su propio cerebro gritándole que salga de ahí. Pasa junto al lugar donde había dejado a la mujer encadenada, pero no la encuentra. En su lugar sólo queda un charco de sangre y una mano enguantada colgando de las esposas como una araña negra balanceándose en una red de metal.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Finalizará...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* No pensé que esta historia se alargaría tanto. Pero es mejor así.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114658411652592256?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114658411652592256/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114658411652592256&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114658411652592256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114658411652592256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/05/en-la-mira-iv.html' title='En la mira (IV)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114634041862989879</id><published>2006-04-29T15:51:00.000-04:00</published><updated>2006-04-29T15:53:38.643-04:00</updated><title type='text'>En la mira (III)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Animah Skuld queda momentáneamente cegada cuando las luces blancas de los pasillos se encienden, saturando de fotones los lentes amplificadores que ha estado usando para ver en la oscuridad. Es obvio que su presa ha conseguido dirigir parte de la energía destinada a los motores de plasma (que se encendieron hace unos minutos) hacia el sistema de iluminación, lo que significa que (a) no va a quedar energía suficiente para llevar el trasbordador a Galilea y (b) Aiken Drum se encuentra en una de las tres salas de control de la nave.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo primero no preocupa mucho a Animah. En el hangar del trasbordador tiene su propio caza estelar, y de todas formas sabe, porque revisó los planes de navegación mucho antes de hacer estallar la bomba, que la barcaza se encuentra cerca de una de las lunas del planeta, por lo que no tiene que temer una muerte lenta y asfixiante en el océano galáctico.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cuanto a la ubicación del soldado, puede estar bastante segura de que se halla en la sala de control de babor, porque ella misma se encuentra en la de estribor, rodeada de los cadáveres de dos tripulantes desafortunados, y porque según los planos de la nave es imposible llegar a la sala de control principal, en proa, arrastrándose por los ductos de ventilación como una sabandija.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Durante la última media hora ha estado persiguiendo a Aiken por los pasillos, disparando ráfagas ocasionales al vientre tubular de los ventiladores, hasta que éstos se introdujeron en el interior macizo de la nave y el infatigable ex-capitán escapó al alcance de sus balas. Pero en su camino hacia la consola de control de estribor ha ido sembrando periódicamente minas kinéticas, de tal forma que su presa ahora sólo tiene dos opciones, si es que por fin ha decidido sacar la cabeza de su agujero, como parece indicar el retorno de las luces a los pasillos. O bien se arriesga a atravesar varias decenas de metros de corredores minados o, más probable, se limita a seguir la única vía segura, que lo llevará directamente a las garras de la asesina.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por supuesto, para evitar que las minas sean detonadas por otros pasajeros despistados, Animah ha ido poniendo una bala en la frente de cada hombre, mujer o niño lo bastante idiota para arriesgarse a salir de su camarote y preguntar qué pasa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Después de unos segundos, las gafas se ajustan automáticamente a los nuevos niveles de luz, y Animah comienza a avanzar lentamente en dirección a su objetivo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Mmm, pero Aiken es un experto en todo tipo de explosivos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114634041862989879?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114634041862989879/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114634041862989879&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114634041862989879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114634041862989879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/en-la-mira-iii.html' title='En la mira (III)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114614964721357922</id><published>2006-04-27T10:52:00.000-04:00</published><updated>2006-04-27T10:54:07.216-04:00</updated><title type='text'>En la mira (II)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Escondido en un estrecho cubículo sanitario, a oscuras, sangrando profusamente y esperando que el veneno en su organismo lo mande a la tumba en cualquier momento, Aiken deduce varias cosas del disparo que acaba de dejar una abolladura en el pecho de su armadura.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Primero, que el asesino no lo ha subestimado: incluso después de inyectarle un veneno mortal y arrojarlo al espacio sideral a través del boquete causado por una explosión kilotónica, el tipo estaba esperando que Aiken volviera a entrar al trasbordador. Una leve oleada de orgullo inunda al soldado al pensar en los niveles que ha alcanzado su fama de luchador.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Segundo, que el asesino puede ver en la oscuridad, y que el uso un arma balística con silenciador en lugar de una de blásters oculta perfectamente su posición, lo que hace que llegar vivo a la bahía médica en la proa resulte una tarea extremadamente difícil, ya que el programa automático de emergencia de la nave ha redirigido la energía al sistema de soporte vital, que no incluye nada parecido a luz en los pasillos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tercero, que sus propias armas a distancia (no todas, sólo las que lleva encima, que son las que importan) no sirven de nada: la pistola iónica podría neutralizar los aparatos de infravisión del enemigo, a menos que se trate de alguna habilidad natural, pero de todas formas Aiken tendría que apuntar a la cabeza, y en la situación actual, Aiken no podría apuntar ni a un hutt a dos metros de distancia; la pistola bláster en tanto revelaría su ubicación inmediatamente sin dar nada a cambio, ya que la luz de los blásters no es suficiente para alumbrar la zona de impacto como una bengala.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así que Aiken decide descartar la idea de llegar a proa, y en cambio establece como primera prioridad acercarse al asesino lo bastante para enfrascarse en un combate cuerpo a cuerpo, en el que está seguro que llevaría las de ganar, incluso con los nudillos de la mano derecha convertidos en puré. Lo peor es que no puede simplemente sentarse a esperar que el otro venga a por él; el veneno en sus arterias tiñe de urgencia cualquier plan que pueda trazar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Palpa las paredes y el techo hasta dar con la rejilla de ventilación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Durante los siguientes diez minutos Aiken Drum es un topo sullustano, un animal ciego que se arrastra por estrechos túneles de metal tratando de no ser detectado por los aguzados sentidos del avestrusario, su depredador natural, que en vez de tener un pico dentado de metro y medio dispara balas de plomo que atraviesan las paredes de su improvisada madriguera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, un resplandor rojizo apenas perceptible lo conduce a una de las salas de control, donde dos miembros de la tripulación hacen lo posible por poner en marcha los motores de plasma y corregir el rumbo del trasbordador (la explosión se produjo en el instante preciso en que la nave salía del hiperespacio, por lo que los motores de plasma no se encontraban en funcionamiento; por otra parte, la detonación consiguió que la nave adquiriese un desvío de casi 30º).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken se descuelga y da un susto de muerte a los técnicos. Vigilando la puerta y el orificio del ducto de ventilación, insta a los dos hombres a seguir trabajando en lo suyo. Los hombres le piden explicaciones y Aiken responde sacando su masivo bláster y apuntándolo a la entrepierna del que parece tener más rango. La respuesta de Aiken parece ser satisfactoria, porque ambos sujetos vuelven a instalarse frente al panel de control.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mientras la energía es redirigida al sistema de impulso plasmático, avanzando y retrocediendo por el interior de una gigantesca maraña de cables como una rata en un laberinto, Aiken Drum comienza a sentirse mareado. Probablemente se deba al veneno, pero por si acaso dedica unos minutos a detener la pérdida de sangre anudando un par de torniquetes chapuceros en torno a las heridas más comprometedoras. Mientras piensa en el próximo paso a seguir, varias de las luces rojas de la consola de navegación se vuelven verdes, y un lejano rumor recorre el piso y las paredes al ponerse en marcha los motores.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken se acerca a la pantalla y ve un esquema del sector circundante: el objetivo original del trasbordador, el planeta Galilea, se encuentra a poco más de un millón de kilómetros. Los técnicos comienzan a apretar botones y a enderezar el rumbo de la nave.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es eso? -pregunta Aiken, señalando una esfera pequeña a unos cien mil kilómetros, y directamente en el curso actual (desviado) del trasbordador.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- La cuarta luna de Galilea -responde diligentemente el más joven de los dos-. No hay nada ahí, excepto jungla y animales salvajes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Llévanos allá -ordena Aiken.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo que sigue no es una discusión. Ni siquiera es un intento de discusión. Todas las réplicas y argumentos de los tripulantes son silenciadas por la mirada asesina y la pistola de dos kilos del ex capitán republicano.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lentamente, la gran barcaza de pasajeros empieza a dirigirse hacia la luna salvaje.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Sigue la romántica historia de Animah y Aiken.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114614964721357922?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114614964721357922/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114614964721357922&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614964721357922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614964721357922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/en-la-mira-ii.html' title='En la mira (II)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114614953261645986</id><published>2006-04-27T10:49:00.000-04:00</published><updated>2006-04-27T10:52:12.620-04:00</updated><title type='text'>En la mira (I)*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Morirá en cualquier momento, a menos que se inyecte el antídoto. Pero no tiene el antídoto; tal vez ni siquiera el asesino lo tenga. Lo más parecido a eso que hay en un radio de cien mil kilómetros es una ampolla de antitoxina universal.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La ampolla está en el compartimento refrigerado del salón médico, que se encuentra en la sección de proa del trasbordador.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El trasbordador tiene dos kilómetros de longitud y un agujero del tamaño de un kingorray por el cual ha sido lanzada al espacio la mitad del equipaje y una docena de pasajeros, que flotan muertos y congelados y son cada vez más pequeños. Los pasillos de la nave están a oscuras, y en las sombras se oculta el asesino a sueldo que hace menos de un minuto inoculó el veneno al sorprendido Aiken, y que hace menos de medio hizo volar 50 metros cuadrados de fuselaje.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken Drum deriva a treinta metros de los motores apagados del trasbordador. Está mirando el contador de oxígeno de su espaciocasco (debería ser un espaciotraje completo, pero es difícil ponerse uno en diez segundos). Los números rojos sobre el fondo negro le indican que las reservas de aire se agotarán en dos minutos y medio, por lo que puede poner el asunto del veneno en el último lugar de su lista de preocupaciones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aunque en estos momentos no consigue recordar ninguna, el ex-soldado está seguro de haber estado en situaciones peores que ésta, y se permite tres segundos más de relajante pánico antes de dejar que una calma fría y eficiente retome el control de sus movimientos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Activa uno de los tres detonadores térmicos que siempre (siempre) lleva en su cinto y le da un empujón suave que lo aleja un par de metros antes de estallar, dándole unos momentos para encontrar la posición adecuada y prepararse para el impacto. El impulso convierte a Aiken en un proyectil sanguinolento y adolorido que ahora debe valerse por sí mismo para mantener la presión de oxígeno en sus pulmones, ya que el violento golpe ha destruído el diminuto depósito del espaciocasco. De todas formas Aiken aprovecha la fuga del precioso gas para acelerar un poco más, y en cuarenta segundos alcanza el casco herido de la nave. Las puertas de la sección dañada se han cerrado automáticamente para mantener la descompresión al mínimo, pero no le cuesta encontrar un pequeño armario de emergencias, del que saca un cilindro de oxígeno y una mascarilla en perfecto estado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora puede por fin tachar los puntos uno y dos de su lista de prioridades, "regresar al trasbordador" y "dar con una reserva duradera de oxígeno", y enfocarse en el punto tres, "entrar a la nave".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para ello, primero debe volver a salir del malogrado salón en que se encuentra. Tomando el extremo de un cable roto, que ondula en la antigravedad como una anguila en el mar, se descuelga hacia arriba siguiendo la curvatura externa del casco plateado. Busca una compuerta de carga por dos minutos antes de dar con ella. Ahora tiene que ser rápido, porque si la compuerta se abre en el vacío galáctico, una espiral de acero se cerrará automáticamente para impedir la pérdida de aire desde los pasillos interiores, y Aiken se quedará afuera con muy pocas cosas que hacer excepto repasar mentalmente su corta vida de clon cazarrecompensas. Si tuviera a mano su minicomputador de asalto podría hackear el sistema de seguridad y entrar al trasbordador sin demasiados problemas. Pero su minicomputador de asalto es una pequeña galaxia de brillantes chips plateados girando a ochocientos metros de distancia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así que (1) se agarra con fuerza a un escalón tubular, (2) coloca su segundo detonador sobre la zona más frágil de la compuerta, (3) lo activa y (4) espera refugiado en una indentación entre paneles.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La explosión de todas formas le hace bastante daño, pero no suelta el cabo que todavía lo une a la nave. Después de evaluar los daños sobre la compuerta, se concentra unos momentos y le asesta un puñetazo capaz de matar a un horax, consiguiendo simultáneamente (a) meter la mano en el espacio intermedio y (b) romperse todos los nudillos. No grita, porque no quiere desperdiciar oxígeno. El guante resiste y la sangre viaja brazo arriba cubriendo la piel y dando calor al entumecido guerrero.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Introduce la otra mano en el intersticio y manipula a ciegas el mecanismo de apertura. El contador del espaciocasco pasa de 04:45 a 01:06 antes de que Aiken logre hacer saltar el seguro. Inmediatamente abre la portezuela y se lanza al interior, lo que más bien es una trabajosa zambullida a contracorriente, batallando con la tromba de aire que resulta expulsada desde la nave. Haciendo un (es decir, otro) esfuerzo sobrehumano consigue atravesar el obturador antes de que se contraiga del todo como una guillotina circular.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Entonces siente una bala incrustarse en su armadura.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* O cómo se conocieron Animah y Aiken. Por cierto, sí, está escrito en mi propia versión del particular estilo narrativo de Neal Stephenson.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114614953261645986?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114614953261645986/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114614953261645986&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614953261645986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614953261645986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/en-la-mira-i.html' title='En la mira (I)*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114614923398846838</id><published>2006-04-27T10:43:00.000-04:00</published><updated>2006-04-27T10:47:13.996-04:00</updated><title type='text'>Aagh Odok*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El humo verdeanaranjado de las pipas de sativana trepaba hacia el techo de la cantina, donde se enredaba parsimoniosamente con las aspas lentas y anchas de los ventiladores, dejando luego caer finos zarcillos vaporosos sobre las cabezas de la estridente multitud.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken tardó unos segundos en acostumbrarse a la asfixiante semipenumbra, y unos momentos más en relacionar la imprecisa silueta cornuda que vociferaba en una de las mesas de juego con su valioso objetivo. En el camino a la barra estudió detenida y disimuladamente la disposición de las mesas y sillas del lugar, e identificó expertamente a los individuos más peligrosos, los grupos más compactos, las mejores vías de escape. Había en aquel estercolero suficientes presas de gran calibre como para que un cazador con iniciativa y agallas pudiera retirarse y vivir cien años en un palacio de azural siendo servido por solícitas vírgenes twi'leks. Sin embargo, sólo uno de ellos era el blanco de Aiken Drum esa noche.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pidió un balinno en las nubes y pagó una pinta extra de aceite de broom, y luego asumió el papel que había venido a representar. Se retiró la capucha, dejando al descubierto una espesa mata de cabello negro, y comenzó a deambular entre la muchedumbre. La mayor parte de su poderoso armamento estaba en el compartimento de carga del caza, a treinta kilómetros del Cubil del Rancor, la taberna más infame y peligrosa de todo Rutan. Pero llevaba bien a la vista su masiva Thunderer modificada, recuerdo del malogrado cazarrecompensas Kito Khan, y la expresión en su rostro dejaba claro que era capaz de usarla a la menor provocación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken no quería ser reconocido como un experimentado combatiente, pero era necesario demostrar cierta aptitud para la violencia si uno quería ser admitido en el Cubil. Esperaba que el pelo teñido y la ausencia de su característico equipo de soldado fueran suficientes para despistar a los avezados guardaespaldas de su presa: Aagh Odok, hijo mayor y heredero de Eeth Odok, reconocido señor del crimen y rival directo de Bossk El Feo, quien había pagado 10000 créditos por adelantado a Aiken para que llevara a cabo la sangrienta tarea. Bossk incluso se había extendido por más de media hora sobre ciertos aspectos opcionales de la misión, detallando un sinnúmero de ocurrentes torturas y rebuscados mensajes criptografiados a grabar sobre la piel muerta de Aagh.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken, sin embargo, tenía planes mucho menos engorrosos para el joven y obeso zabrak.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Consiguió llegar a la mesa de Odok sin ser detenido por sus múltiples fisgones, y allí se mezcló con el varipinto grupo de sujetos que hacía de público para la partida de pazaak que se estaba jugando. Había estudiado a su objetivo cuidadosamente, y gracias a los espías de Bossk sabía que sus mayores debilidades eran el juego y la comida. Como todos los niños malcriados, odiaba perder, y como todos los gordos millonarios, amaba saborear platos exóticos y costosos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La partida y el trago de Aiken se acabarón a la vez. Inmediatamente se dispuso la mesa para un nuevo juego, y el courier invitó a los merodeadores a participar, siempre que contaran con el presupuesto necesario para enfrentarse a los opulentos bolsillos de su patrón. Poniendo su credicard sobre la mesa, Aiken Drum tomó asiento y recogió sus cartas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Doce rondas y cuatro litros de shant más tarde, lo había perdido todo. El hemisferio del tablero correspondiente a Aagh Odok estaba cubierto por una inmensa cordillera de fichas, torres de discos plásticos que se derrumbaban unas sobre otras; en el lado de Aiken, un vasto desierto y una tarjeta vacía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El courier iba a dar por terminada la partida cuando el retador, sorprendentemente, propuso una nueva ronda. La risa profunda y desagradable de Odok fue diligentemente secundada por sus secuaces:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y qué piensas apostar, forastero? ¿Tus calzoncillos?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pensaba más bien -dijo Aiken, sacando un pequeño frasco lleno de líquido azul de entre sus ropas- en un poco de miel.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de los presentes guardó silencio, esperando la respuesta del mafioso. Casi ninguno de ellos había oído hablar de la miel azul de trikolita, así que se dividían entre los que creían que el forastero estaba ofreciendo algún tipo de droga desconocida -cosa rara, porque en aquel lugar se comerciaba con casi todo el arsenal biopsicotrópico de la galaxia- y los que pensaban que simplemente estaba loco o desesperado por recuperar la fortuna perdida, en cuyo caso Odok lo echaría a patadas de un momento a otro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero el joven zabrak tenía los ojos muy abiertos, lo que ya de por sí era algo extraño en un lugar tan atestado de humo como El Cubil del Rancor. Siendo un sibarita y un glotón, había probado años atrás una cucharada del espeso manjar, literalmente imposible de conseguir en aquel rincón apartado de la galaxia, y el ver los destellos azulados que salían del diminuto frasco lo había hecho salibar como un perro gamorreano. Pero tenía que asegurarse.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Mmm, no estoy seguro. ¿Cómo sé que se trata realmente de miel de trikolita? ¿Y cómo llegó algo así a las manos de un sucio bandolero como tú?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- La forma en que obtuve esto es problema mío -y Aiken dio gracias mentalmente por no haber comerciado en los sectores aledaños a Rutan con el botín tiss'shar que había obtenido en el otro extremo del Borde Exterior-, y en cuanto a la calidad...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con un rápido movimiento extrajo la navaja escondida en el bolsillo de la chaqueta del sorprendido courier, y antes de que ninguno de los presentes pudiera desenfundar un bláster destapó el recipiente y dejó caer unas gotas sobre la punta de la cuchilla, que luego ofreció al impresionado Aagh.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Receloso, el criminal tomó la navaja, deleitándose con el aroma dulce del exótico líquido, y ya estaba a punto de probar su sabor cuando el sentido común detuvo su mano. Después de todo, en el mundo del hampa uno no llega a los veinte años sin tomar ciertas precauciones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Tal vez deberías probarla tú primero -le dijo a Aiken, devolviéndole la cucharilla improvisada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken tuvo la astucia de mostrarse desconcertado; dudó por unos segundos, pero finalmente tomó la navaja y se la llevó a los labios. Mostró la lengua teñida de azul y todos quedaron satisfechos. Al parecer, la miel no estaba envenenada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La siguiente vez Aagh casi saltó de su asiento, tan deseoso estaba de saborear la dulzura alienígena secretada por las glándulas salivales de las abejas reina de Tiss'sharl. Sorbió y se relamió y gimió de placer como un cerdo chiilak.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La partida terminó de la forma esperada: el forastero perdió su frasco y se retiró derrotado entre las risas, las burlas y alguna muestra ocasional de solidaridad por parte de otros jugadores desvalijados por el hampón.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todavía en su papel, Aiken se demoró en la barra, ahogando las penas en un especial de Ryloth con sal (necesario para quitarse el regusto extremadamente dulce que le había quedado en la boca), y luego salió de allí sin mayores problemas. Nadie lo siguió a la calle, puesto que estaba claro que no le quedaba nada digno de ser robado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La toxina mataría a Aagh en un par de horas. Tal vez menos si engullía el resto de la botella. Aiken, por supuesto, se había inyectado una buena dosis del antídoto antes de entrar al Cubil, y planeaba inyectarse otra en cuanto llegara a la nave. Después de todo, se trataba de veneno kith, sólo superado, le había dicho la vieja y parafernálica alquimista, por el extracto de humor kel dor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, como hasta el mejor de los planes puede resultar fallido, Aiken sacó el pequeño dispositivo de control remoto que guardaba en la chaqueta y apretó el botón rojo. A varias calles de distancia una explosión hizo saltar los cristales de los edificios circundantes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken había estado colocando explosivos en el interior y los alrededores de la cantina durante las últimas dos semanas, y luego había ido todos los días al Cubil con la esperanza de encontrar allí al desagradable Aagh. Por fin, esa noche, el gordo hijo de Eeth se había presentado, dando a Aiken la oportunidad de terminar su trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tiró el detonador inservible y continuó su camino. Sería un paseo de treinta kilómetros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Otra vez asesino a sueldo. Esta vez, sin embargo, el trabajito le provocaría problemas posteriores a Aiken, ya que Eeth Odok, aunque escarmentado, contrataría a su propio asesino a sueldo y lo enviaría a cazar al soldado vagabundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114614923398846838?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114614923398846838/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114614923398846838&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614923398846838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614923398846838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/aagh-odok.html' title='Aagh Odok*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114614900945837253</id><published>2006-04-27T10:42:00.000-04:00</published><updated>2006-04-27T10:48:02.153-04:00</updated><title type='text'>Miel azul*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La lucha es a muerte. El ganador se quedará con las pertenencias del perdedor; con todas las pertenencias.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Aiken Drum, ex-capitán de la República, eso significa su caza estelar y los casi doscientos kilos de armamento que lleva en el compartimiento de carga. En el caso de Gog, el oscuro campeón de la tribu tiss'shar, se trata de una choza cubierta de pieles (más bien un nido), su montura decápoda y sus dos esclavas ranat. Si gana, Aiken espera poder canjear semejante premio por un par de vasijas de miel azul de trikolita.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No es que el curtido cazarrecompensas esté pensando en la posibilidad de perder. Es sólo que se trata de un combate sin armas contra un dinosaurio humanoide de dos metros de altura y doscientos kilos de peso, con una mandíbula extensible erizada de colmillos de tres centímetros, y garras curvas de cinco. Aiken no es un experto en tiss'shar, pero al menos sabe que sus mordidas no son venenosas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Gog pertenece al subtipo nil-ar. Su cuerpo reptiliano está cubierto de escamas negras como la capa de Vader, y sus ojos (amarillos), muñecas, tobillos y cola se ven adornados por aureolas de intenso color rojo. Aiken supone que se trata de un macho, por el tamaño, pero podría equivocarse.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un albino isk-ar lleno de colgantes malolientes, algunos de los cuales parecen estar vivos, golpea una especie de gong, y el combate comienza. Gog se lanza hacia adelante con las fauces abiertas, un óvalo rosado lanzado contra el rostro del humano. Pero Aiken ya ha pensado que las mandíbulas del tiss'shar son el único peligro real al que se enfrenta, así que en lugar de retroceder, avanza velozmente y entierra el puño izquierdo en la garganta de su oponente. Inmediatamente dobla el brazo, clavando el codo desnudo en el paladar del reptil y empujando su lengua contra el fondo. Desencajar la mandíbula de Gog sería demasiado difícil. Aiken prefiere asfixiarlo. Ahora sólo es cuestión de aguantar, esquivando las uñas desgarradoras, la cola que se agita como un látigo y las musculosas piernas, mientras intenta usar la mano derecha para tapar los orificios nasales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Diez agotadores minutos más tarde, un ensangrentado Aiken extrae por fin el adolorido brazo de la boca de Gog, liberando la larga y fláccida lengua azul, y saca sus dedos de la nariz pequeña e hinchada del muerto. Ríos de sangre descienden por sus muslos, como cascadas, desde las heridas abiertas por los talones terribles del tiss'shar. Su espalda y su pecho están sembrados de cortes finos y profundos, y es posible que haya perdido el ojo izquierdo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero Gog es sólo un saco de huesos tirado en el suelo polvoriento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken no quiere perder más tiempo (o más sangre). Parcha sus heridas con el equipo médico de su nave sin dar en ningún momento señales de cansancio o debilidad. No hay otros campeones como Gog en la tribu, pero sesenta bocas como aquélla siguen siendo un peligro. Se coloca su traductor universal en la oreja y convence al jefe del clan de trocar el premio por veinte litros de miel. El jefe está encantado: la choza de Gog era la más grande (él se la quedará), y sus dos peludas esclavas desagradaban al resto de la tribu (así que se las comerán).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Perfecto -dice Aiken, y el asunto queda zanjado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mientras despega con el suculento y exótico manjar bien asegurado, puede ver a los tiss'shar saqueando el nido del guerrero muerto. Se le olvidó preguntar si era macho o hembra. Ahora nunca lo sabrá.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero no es algo que le importe demasiado: tiene que pensar si entregará los veinte litros al contratista o sólo la mitad, para vender el resto al por menor. La miel azul de trikolita es muy valiosa. Digamos, cincuenta mililitros por 200 créditos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Aiken aventurero cazarrecompensas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114614900945837253?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114614900945837253/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114614900945837253&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614900945837253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614900945837253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/miel-azul.html' title='Miel azul*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114614894620093892</id><published>2006-04-27T10:39:00.000-04:00</published><updated>2006-04-27T10:48:54.470-04:00</updated><title type='text'>Shanid Grawd*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El sacerdote continuó iluminando a sus jóvenes discípulos:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No debéis buscar la Fuerza -dijo con su profunda y entrenada voz- fuera de vosotros. No es necesario. La Fuerza está en todo y es todo, y por tanto es y está en cada uno de vuestros cuerpos. La Fuerza es parte de vosotros y vosotros sois parte de Ella.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Pero Maestro -preguntó uno de los niños, un cereano recién llegado al campamento-, ¿entonces la Fuerza disminuye cuando uno de nosotros muere?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El viejo bothan sonrió con beatífica indulgencia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- No, Bal Dur, no. No debes pensar así, como si la muerte fuera una herida en el costado de la Fuerza. La muerte también forma parte de Ella, porque la muerte no es destrucción ni vacío, sino movimiento, y el movimiento es vida. ¿Entendéis? La muerte también es vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los niños no eran tontos, o no habrían sido admitidos como discípulos en el templo de la Iglesia Libre de los Iniciados de Devaron. Otro de ellos, un rodiano de piel verdeazulada, inquirió:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y la muerte violenta, por causa del odio o la traición, Maestro? ¿Porque no es el odio contrario a la Fuerza?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Claro que sí, Rwikkya -respondió Shanid sin inmutarse-. Una muerte violenta y premeditada provoca una conmoción en la Fuerza, pero no, como piensas, por la muerte en sí misma, sino por el triunfo del odio en el corazón del asesino. En verdad, un asesino se desliga poco a poco de la Fuerza con cada asesinato, y se va hundiendo en la negrura, la ausencia total de vida, hasta que es sólo un cascarón sin vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;"Tonterías", pensó el hombre oculto en la maleza, a doscientos metros del sacerdote y del círculo de niños que lo rodeaba. Llevaba una hora escuchando la clase, gracias a un nanófono que había adosado a las ropas de uno de los alumnos tres días antes, cuando los más jóvenes habían salido de excursión. Eso le había permitido saber cuándo saldría el respetado Shanid Grawd, Obispo Iniciado de la Fuerza, de su ostentosa habitación en las profundidades del templo. Le había permitido también, aunque preferiría no haberse enterado, oír directamente los sonidos producidos por el obispo al entregarse a los pecaminosos placeres por los que ahora iba a morir.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken había sido contratado para matar al sacerdote. Aunque habían tratado de mantenerse en el anonimato, el antiguo capitán no había tenido muchas dificultades para descubrir la identidad de sus empleadores. Un matrimonio de devaronios cuyo hijo había sido seleccionado para unirse a la Iglesia Libre, y que poco después había sido expulsado por no atenerse a las reglas del culto. Eso, Aiken ahora lo sabía, significaba en realidad no haber estado dispuesto a compartir el lecho del viejo y sabio Shanid.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aiken Drum no detestaba especialmente a los pederastas. En realidad, desde el asunto de Demontré, hacía año y medio, no detestaba especialmente a nadie. Se había convertido en un cazarrecompensas o, más frecuentemente, en un asesino a sueldo. Pero trataba de no matar a nadie que no se lo mereciera, y por eso, en vez de poner una bala en la frente de Shanid Grawd el primer día e irse de Devaron con algunos créditos extra, le había dado unos cuantos días de plazo. Tal vez el sacerdote no fuera malo, después de todo, y el matrimonio aquél fuera sólo una pareja de exagerados rencorosos y malintencionados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero no. En esos tres días Shanid había firmado su sentencia de muerte, violando suavemente y sin aspavientos a un niño cada noche. Los niños eran generalmente demasiado pequeños para entender lo que pasaba, y a los que comprendían, Shanid los manipulaba con su retórica religiosa. Los que incluso resistían su labia y su carisma, eran expulsados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, el sermón del clérigo estaba lleno de incongruencias, pero eso era algo natural, típico en casi todos los que trataban a la Fuerza como algo místico en lugar de algo natural. Aiken ni siquiera escribía el término con mayúsculas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Shanid continuaba con su discurso cuando uno de los pequeños lo interrumpió, cosa que lo molestó sobremanera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¡Maestro Grawd! -gritó.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sí, qué sucede Berdro? ¿No sabes que es de mala educación hablar sin permiso?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Es... es que tiene algo en la cara. Parece un punto rojo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Un punto rojo? -dijo el sacerdote, palpándose con la mano- ¿Dónde exactamente?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- En la frente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El disparo fue silencioso y certero. Aiken se estaba acostumbrando cada día más a aquellos arcaicos fusiles que en lugar de luz condensada escupían balas de metal. Eran mucho más versátiles, y los silenciadores mucho más baratos. Además, había algo extrañamente embriagador, casi romántico, en ver la sangre brotar de la herida, en vez de simplemente ver carne chamuscada y maloliente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El griterío de los niños cubrió su retirada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dos horas más tarde, volvía a surcar el vacío entre las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Aiken asesino a sueldo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114614894620093892?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114614894620093892/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114614894620093892&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614894620093892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114614894620093892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/shanid-grawd.html' title='Shanid Grawd*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114610732292484172</id><published>2006-04-26T23:03:00.000-04:00</published><updated>2006-04-26T23:08:42.926-04:00</updated><title type='text'>Hoja de PJ*</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/Aiken.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/400/Aiken.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/400/Aiken2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Éstas son las estadísticas de Aiken unos 10 años después del término de la Primera Temporada de la campaña.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114610732292484172?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114610732292484172/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114610732292484172&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610732292484172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610732292484172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/hoja-de-pj.html' title='Hoja de PJ*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114610700899375044</id><published>2006-04-26T22:59:00.000-04:00</published><updated>2006-04-26T23:13:17.406-04:00</updated><title type='text'>ABRID LOS OJOS*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿EN QUIÉN PUEDES CONFIAR?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ciudadanos de Coruscant. Ciudadanos de la República. Ciudadanos de los Mundos Libres del Medio. Les habla el Capitán Aiken Drum, Código 774-09-542887:RA. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(FOTO Y FICHA PERSONAL DE AIKEN DRUM)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Creo que es hora de que os enteréis de un par de cosas.Creo que es hora de que abráis los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de lo que podáis estar pensando, el reciente y devastador ataque a la Capital de la República no fue planeado por la malevolencia tiránica del Imperio Sith. El ataque que acabó instantáneamente con la vida de más de cuatro mil millones de ciudadanos de la República y provocó la consiguiente destrucción de gran parte de la flota republicana y numerosas edificaciones planetarias no vino de afuera.Vino desde dentro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(VIDEO DEL ATAQUE SOBRE CORUSCANT Y LA MUERTE DE 2/5 DEL PLANETA...)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es un golpe que ha sido planeado durante los últimos 17 años por un corrupto Maestro Jedi.&lt;br /&gt;Sí, oís bien, un Maestro Jedi. Kitano Yoh. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(FOTO Y GRABACIONES DE KITANO YOH; FOTO Y GRABACIONES DE BLANK TARA)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Poseedor de la total confianza del Consejo Jedi, ayudado por la estupidez de otro patético Jedi, el Maestro Blank Tara, y haciendo uso de sus atribuciones políticas para apoyarse logísticamente en la infraestructura de la República y los archivos de los Jedi, Kitano Yoh se las arregló para mantener oculta un arma tan maligna y poderosa que convirtió el fértil planeta Sirius VII en una esfera yerma y polvorienta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(IMÁGENES DE SIRIUS VII ANTES Y DESPUÉS)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Bajo las mismas narices del Consejo, el Maestro Yoh y el Maestro Tara se adentraron en los misterios de una enfermedad capaz de destruir la vida a su nivel más básico. Cuando el Maestro Tara entendió por fin las implicaciones de lo que había hecho, ya era demasiado tarde.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tristemente, actuar demasiado tarde parece ser un patrón de conducta común entre los Jedi.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(IMÁGENES DE ARCHIVO Y GRABACIONES HISTÓRICAS DE MOMENTOS EN QUE LOS JEDI DECIDIERON ESPERAR, PARLAMENTAR, PERMANECER NEUTRALES, NO ACTUAR, CON GRAVES CONSECUENCIAS PARA LA REPÚBLICA)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los Jedi son una secta eminentemente pacífica.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(GRABACIÓN DE LAS PALABRAS DE YODA: "UN JEDI USA LA FUERZA PARA LOGRAR CONOCIMIENTO Y PARA DEFENDERSE, NUNCA PARA ATACAR")&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, aún cuando no usan los extraños y maravillosos poderes de la Fuerza, los Jedi parecen preferir siempre un pacifismo demasiado similar a la indolencia como para ser útil a la República.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No os confundáis. Los Jedi son excelentes historiadores y astutos investigadores. Soy el primero en aceptar que poseen un enorme talento para la enseñanza y la diplomacia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero, conciudadanos, abrid los ojos: los Jedi no pueden defendernos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los Jedi no deben gobernarnos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los ciudadanos de la República no somos una tribu de salvajes, ¿así que por qué adorar a una logia de chamanes?. No somos un grupo de niños perdidos, ¿así que por qué mirar hacia lo alto y asentir ciegamente a los mandatos de un par de adultos?. No somos un rebaño de tontos gurgas, ¿por qué confiar nuestra seguridad a un hukkynn enfermo, cuya enfermedad podría contagiarnos a todos, y que sólo atacará a los agresores en cuanto uno de nosotros haya caído?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Repetidamente, los Jedi han sido traicionados por su propia gente. Muchos de los peores enemigos de la República fueron inicialmente adiestrados por los Jedi. Otros tuvieron y tienen una aversión por éstos que pone en peligro a la misma República, sin que ella sea el blanco principal.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(IMÁGENES DE ARCHIVO DE GRANDES ENEMIGOS DE LA REPÚBLICA RELACIONADOS CON LOS JEDI: ANAKIN/VADER, DOOKU, LOS JEDI DE KOTOR 1 y 2...)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Oídme. La República debe abrir los ojos. El Senado debe promover lo antes posible la creación de un Ejército Republicano. Y recordad: somos una democracia. Teniendo en cuenta que menos del 1% de la población usa, cree o siquiera entiende lo que es la Fuerza, resulta obvio que a los Jedi se les ha otorgado demasiado poder.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es mi opinión a raíz de la historia y de los últimos y trágicos sucesos que el Senado debería retirar los poderes políticos con que cuenta el Consejo Jedi.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es mi opinión que el Consejo Jedi debería retirarse a uno de los mundos más lejanos del Anillo Medio y dedicarse a la historiografía y la meditación. Sólo después de una adecuada reflexión por parte del Senado, debería permitirse que los más sabios de entre los Jedi tengan cabida nuevamente como consejeros de la República.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hay mucho en qué pensar, pero muy poco tiempo para hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La truncada invasión Sith y el desastre de Coruscant nos han afectado fuertemente a todos. A lo largo ya ncho de la galaxia nuestros padres, hijos, esposas y esposos han muerto. Nuestros amigos han muerto. Hemos perdido nuestros hogares y nuestras tierras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tal vez no me creáis, pero lo siento. Durante años, lo único que ha guiado mi vida es la certeza de que el modo de vida de la República es el mejor. Como vosotros, me siento decepcionado por el resultado de los últimos acontecimientos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero no podemos permitirnos más que una lágrima. Más tarde nos lamentaremos. Más tarde pensaremos con calma y sabremos a ciencia cierta qué es lo que hay que cambiar. Más tarde reconstruiremos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora, sin embargo, es tiempo de pelear.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los Sith han sido fuertemente dañados. Es el momento en que la República debe ordenar a un nuevo Ejército que persiga y destruya la disminuida y ciertamente confundida flota Sith.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que habéis abierto los ojos, no volváis a cerrarlos. Kitano Yoh aún vive, y sus planes distan de haber llegado a su fin. La República tiene el deber de encontrarlo y castigarlo, y en el camino debe encontrar y castigar a cualquier otro traidor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(IMAGEN ACTUAL DE BLANK TARA EN YAVIN IV)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ciudadanos de la República, oídme.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos me alejo de Coruscant. En mi poder está el líder de los Sith.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;(GRABACIÓN DE DARTH MASEI EN SU CELDA, ATADO Y DESPOJADO DE SUS COSAS)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Este hombre odioso y retorcido es nuestra mejor arma contra alguien mucho peor. Sé que el Consejo Jedi desearía interrogarlo. Pero como he dicho, no podemos confiar en los métodos de los Jedi.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pretendo usar a este hombre para llegar a Kitano Yoh. En cuanto descubra su paradero, lo informaré al alto mando republicano. Probablemente estoy contraviniendo la ley de la República al hacer esto, pero creo firmemente que es lo mejor para todos. Os aseguro que Kitano Yoh será castigado por su despreciable actuación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y mientras tanto, antes de que Darth Masei sea enjuiciado por la República por la invasión de varios mundos y el asesinato de millones de sus habitantes, yo lo interrogaré.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y confiad en mí, lo haré lo más doloroso posible para él.&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Una grabación que nunca fue transmitida, debido a un confuso asunto de malinterpretaciones, recelos y traiciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114610700899375044?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114610700899375044/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114610700899375044&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610700899375044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610700899375044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/abrid-los-ojos.html' title='ABRID LOS OJOS*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114610675242661800</id><published>2006-04-26T22:56:00.000-04:00</published><updated>2006-04-26T23:03:49.956-04:00</updated><title type='text'>Hiperespacio*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El droide se desplazó sobre sus ocho ruedas esféricas. Su torso cilíndrico giraba lentamente, y al final de sus brazos planos y delgados, como las aspas de un ventilador, los discos de limpieza daban vueltas a toda velocidad, raspando la superficie oscura del suelo, aspirando los restos, puliendo con diligencia. El pequeño aparato avanzaba silenciosamente por el pasillo, dejando tras de sí una estela de brillante eficiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos azules de Aiken siguieron con envidia al enano de metal. Cuando el droide desapareció tras un recodo, el soldado siguió mirando hacia la nada. Deseando poder dejar de pensar. Deseando ser un droide para poder sacarse el procesador heurístico. Deseando ser una máquina para apagarse y descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había podido descansar en días. Le tomaba horas quedarse dormido. A veces pasaba el día entero entrenando en uno de los hangares de la nave, golpeando el aire, pateando los bidones de combustible, los sacos de comida... Trabajaba donde podía, sujetando llaves y cargando enormes láminas de metal. Cada día trataba de llegar al límite de sus fuerzas, buscando el agotamiento que le abriera las puertas del sueño. Pero cada día, al llegar a su camarote y cerrar los ojos, los pensamientos regresaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imágenes de su niñez, tan brillantes y recargadas como siempre. Los colores intensos, los rostros plásticos. Paisajes nunca vistos sacados de los holos de alguna biblioteca en Coruscant. Sonidos grabados directamente en su cerebro artificial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego los recuerdos reales. Más grises, más completos. Recuerdos que podía saborear. Recuerdos que mezclaban los sonidos y las imágenes y los olores y las sensaciones. Ahora podía ver la diferencia. Pero eran tan pocos, tan pocos recuerdos de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando ésos se iban, cuando dejaba de repasar una y otra vez su corta existencia, entonces llegaban los otros. Recuerdos que también eran reales, pero que no eran de él. Pinturas borrosas que se superponían unas a otras, desenfocando las paredes de su habitación, cubriendo su piel desnuda con la sensación húmeda de un tanque bacta, irritando su garganta con la sequedad del humo, del gas venenoso, martillando sus oídos con las explosiones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué era eso? ¿Qué era todo eso que llegaba desde lejos? ¿Era real?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pensaba que estaba flotando en un recipiente amarillo rodeado por otros cuerpos mutilados. Estaba encerrado en una oscura cámara en las profundidades de Yavin IV, y para escapar, soñaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñaba que aún tenía piernas. Que todavía viajaba por la galaxia saltando de planeta en planeta, combatiendo a los sith, combatiendo a los jedi. Pero no era real, ¿verdad? La verdad era un tanque amarillo en el fondo de Yavin IV. La verdad era no tener piernas, no tener nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tener futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego despertaba y no, todo era al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad era no tener pasado. Ser una copia de alguien más, la marioneta de otro, sin sueños ni deseos propios. Esperanzas implantadas. Una misión impresa en el código de datos. Como un droide de aseo puliendo el suelo de los pasillos. Así era Aiken. Un hombre, o menos que un hombre, buscando algo sin saber muy bien por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;* Reflexiones de Aiken Drum poco después de descubrir que era un clon...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114610675242661800?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114610675242661800/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114610675242661800&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610675242661800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610675242661800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/hiperespacio.html' title='Hiperespacio*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27072441.post-114610619841314834</id><published>2006-04-26T22:46:00.000-04:00</published><updated>2006-04-26T22:50:46.973-04:00</updated><title type='text'>La historia de Aiken Drum*</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En general, los niños del planeta Corellia hacen una de dos cosas al cumplir la edad mínima de ingreso a la Academia Espacial de Navegantes: o bien aprueban el examen e inician una usualmente exitosa carrera de piloto de astronaves (muchos de los mejores pilotos de la galaxia nacieron y se criaron en suelo, y cielo, corelliano), o bien fallan y optan por dedicarse a una de las distintas y numerosas carreras de ingeniería que mantienen, en su conjunto, al planeta como un importante centro industrial dedicado principalmente a la construcción de plataformas espaciales, aero y astronaves, lanzaderas, fragatas de combate, vehículos de tierra y droides básicos (Corellia es la sede de la mítica Corporación de Ingeniería).Un pequeño grupo no hace ninguna de las dos cosas, sino cualquier otra que les permita alejarse lo antes posible de su bellísimo, próspero, y muy aburrido planeta natal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aiken Drum quiso desde pequeño ser un eminente piloto. Sin embargo, no poseía el talento necesario, como quedó muy claro cuando reprobó el examen de admisión de la Academia con la nota mínima (el examen en sí consta en realidad de cuatro pruebas: un test de habilidad y equilibrio, un examen físico, una prueba de reflejos e inteligencia, y un examen escrito de teoría. Aiken suspendió tres). Pero el muchacho quería salir de Corellia y su vida ordenada y perfecta. Quería conocer la galaxia y sus millares de mundos y habitantes. Así que se enroló en la Agencia Legal Intergaláctica, una reputada institución dedicada al entrenamiento y contrata de agentes del orden, investigadores y guardaespaldas, con la esperanza ingresar a la sección de los Exploradores del Espacio y ser enviado a algún planeta del Anillo Exterior a proteger a algún grupo expedicionario contra las belicosas costumbres de alguna tribu desconocida. Tal vez incluso algún día sus logros lo llevaran a ser recomendado por sus superiores para entrar al grupo de los Guerreros de la Libertad, la sociedad de soldados de élite que apoyaba a los míticos caballeros jedi en su eterna lucha contra las fuerzas del caos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo pronto fue enviado a Coruscant, capital republicana, donde soportó a duras penas los primeros meses de entrenamiento. Más tarde se unió a otros reclutas en Selonia, el planeta despoblado de inteligencia que la ALI usa como campo de entrenamiento para sus tropas. Finalmente, tras la graduación, y a su pesar, Hal fue enviado al acuático planeta Ando Prime.Ando Prime no sólo es aburrido. Es horrible. El 90% del planeta es agua, un profundo y helado océano salpicado aquí y allá de escarpadas y estériles islas negras. El clima es particularmente desagradable, y a menudo llueve por semanas enteras, como si el cielo temiera que de alguna forma el nivel de las aguas pudiera disminuir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si esto fuera poco, el 97% de la población pertenece a la raza aqualish, los hombres-morsa, no precisamente la especie inteligente más simpática y sociable de la galaxia.En Ando Prime, Aiken tuvo la poco emocionante misión, junto a una docena escasa de camaradas, de vigilar, proteger y fiscalizar las transacciones comerciales de una sucursal minera dedicada a la exportación de hierro y sal. Sus obligaciones incluían pasar horas en los hangares de la compañía observando a los obreros aqualish regatear sus precios con los compradores, mantener a raya a los merodeadores y oportunistas aqualish (ni muy numerosos ni muy ingeniosos), y de vez en cuando acompañar a una barcaza repleta de mercancía hasta el vecino planeta Ando.&lt;br /&gt;Ando también es un mundo acuático repleto de calvos dientones, pero el clima es más benigno, y hay unas cuantas ciudades importantes donde gastar unos cuantos créditos y disfrutar de una conversación agradable con un par de risueñas twi'leks en torno a un buen plato de jesmin especiada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siempre hay que regresar a la estación en Prime.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más de una vez pensó Hal en huir a otro sistema y dejar atrás esa vida lenta e inútil en un rincón olvidado de la galaxia, pero el SIS-FAN Duplex de la Agencia no contaba con hiperacelerador. De hecho, apenas tenía los generadores suficientes para que los escudos mantuvieran la nave a salvo de las abolladuras causadas por las inmensas y ciegas gaviotas negras de Ando Prime.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estuvo varado Aiken por cinco meses, hasta que un día...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ff99;"&gt;*Todo lo cual resultó ser sólo un montón de recuerdos falsos programados en la memoria del clon de Akai Lux al más puro estilo Blade Runner.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/27072441-114610619841314834?l=aikendroom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aikendroom.blogspot.com/feeds/114610619841314834/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=27072441&amp;postID=114610619841314834&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610619841314834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27072441/posts/default/114610619841314834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aikendroom.blogspot.com/2006/04/la-historia-de-aiken-drum.html' title='La historia de Aiken Drum*'/><author><name>guayec</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3054/1122/1600/otramascool.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
